Hornado, mote y limpias en el Mercado 10 de Agosto de Cuenca

El Mercado 10 de Agosto es el epicentro gastronómico y popular de Cuenca. Célebre por su sección de hornado crujiente de cerdo servido con mote y llapingachos, sus puestos de jugos de frutas andinas y la tradicional área de limpias medicinales ancestrales.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

El Mercado 10 de Agosto reúne los sabores campesinos y la cultura viva de Cuenca en el sur andino de Ecuador. Es el lugar ideal para sumergirse en los aromas y costumbres de la comarca azuaya.

Espacio de Herbolarias en cuenca
Noli.Cava7, Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Hornado cuencano y medicina tradicional

En el segundo nivel, maestras asadoras cortan porciones generosas de cerdo horneado a la leña con piel crocante, acompañado de tortillas de papa (llapingachos), mote blanco y ensalada con ají de tomate de árbol. En la planta baja, curanderas tradicionales realizan limpias con ruda, ortiga y agua florida.

Degustar jugos naturales de mora, babaco y taxo en sus puestos es una experiencia recomendada en nuestra guía de Cuenca.

Horario recomendado

Visita el mercado a la hora del almuerzo para comer hornado recién salido del horno con máxima frescura.

Un mercado con nombre de independencia

El nombre del mercado recuerda el 10 de agosto de 1809, la fecha en que en Quito se produjo el llamado Primer Grito de la Independencia, uno de los primeros movimientos contra el dominio español en América del Sur.

Como ocurre con otros mercados de la ciudad, que también llevan nombres de fechas patrias, el 10 de Agosto es mucho más que un lugar de compras: es un punto de encuentro donde se mezclan vecinos del centro, gente que llega de las parroquias rurales y viajeros curiosos.

Su ubicación, muy cerca de la Calle Larga y del centro histórico, lo convierte en el mercado más accesible para quienes visitan Cuenca.

En pocos pasos se pasa de las fachadas coloniales al bullicio de los puestos, con sus pregones, sus montañas de frutas y el olor a cerdo asado que llega desde la planta alta.

Recorrido por los puestos

El mercado se organiza por secciones y merece la pena recorrerlo sin prisa antes de sentarse a comer.

En la zona de frutas y verduras se apilan productos que llegan de la sierra y de la costa: papas de muchas variedades, mazorcas de maíz, habas, mellocos, plátanos verdes y maduros, y una colección de frutas que sorprende a quien viene de fuera.

Más allá aparecen las carnicerías, los puestos de quesos frescos, los de granos y harinas, y los de hierbas aromáticas y medicinales.

Fíjate en las vendedoras de hierbas: tienen ramos de ruda, romero, manzanilla, toronjil y otras plantas que se usan para infusiones, baños y remedios caseros. Es una muestra viva de la medicina tradicional andina, que en Cuenca convive con la medicina moderna sin demasiadas contradicciones.

Si te interesa saber para qué sirve cada planta, pregunta con respeto: muchas vendedoras explican sus usos con gusto.

Cómo pedir en los comedores

En la zona de comidas cada puesto exhibe su cerdo entero sobre el mostrador, y las vendedoras suelen invitarte a probar un trocito antes de sentarte. No te sientas obligado a quedarte en el primero: da una vuelta, mira dónde hay más clientela local y elige con calma.

Lo habitual es pedir un plato servido con mote, papas o llapingachos y ensalada, y puedes pedir que te pongan un poco más de la piel crujiente, la parte más codiciada. Las mesas son compartidas, así que es normal sentarse junto a desconocidos y terminar charlando sobre la comida.

La limpia que ofrecen algunas curanderas es una ceremonia tradicional en la que se pasan ramos de hierbas, a veces un huevo, por el cuerpo de la persona para alejar el mal aire o la mala energía.

Si decides probarla, hazlo con respeto: para muchas familias cuencanas es una práctica seria y no un espectáculo.

Platos que puedes probar

Además del hornado, que ya es motivo suficiente para visitar el mercado, la cocina cuencana tiene otros platos que vale la pena buscar en los puestos de comida y en los alrededores:

  • Mote pillo, el mote cocido y salteado con huevo, cebolla y achiote, muy típico de Cuenca.

  • Mote sucio, preparado con la grasa y los restos tostados del cerdo, de sabor intenso.

  • Morcilla, embutido de sangre muy apreciado en la sierra.

  • Tamales, humitas y quimbolitos, envueltos en hojas y perfectos para el desayuno o la merienda.

  • Empanadas de viento, fritas y espolvoreadas con azúcar.

  • Cuy asado, plato de celebración en los Andes, que suele encontrarse en restaurantes especializados más que en el mercado.

Para beber, además de los jugos, busca el morocho, una bebida espesa de maíz con leche y canela, o el canelazo, una bebida caliente de canela y naranjilla, a menudo con un toque de aguardiente, que se toma sobre todo cuando refresca.

Si visitas Cuenca a finales de octubre o principios de noviembre, en torno al Día de los Difuntos, verás en todas partes la colada morada, una bebida espesa de maíz morado y frutas que se acompaña con guaguas de pan.

Frutas andinas que vale la pena descubrir

Los puestos de frutas son una de las partes más agradables del mercado, sobre todo si vienes de un país donde muchas de ellas son desconocidas. El tomate de árbol, ácido y aromático, se usa en jugos y en el ají casero que acompaña casi todo.

La naranjilla, con su sabor entre cítrico y tropical, es la base de muchos jugos. La granadilla y el maracuyá, la chirimoya, la pitahaya, el babaco y la tuna completan una lista que cambia según la temporada.

Pide que te dejen probar o que te recomienden una fruta de temporada. Comprar alguna pieza para el desayuno del hotel es una forma sencilla de seguir el viaje a través del paladar.

Consejos para visitar el mercado

El mercado tiene más vida por la mañana, cuando llegan los productos frescos y los puestos de comida empiezan a servir. A la hora de comer los comedores se llenan de trabajadores y familias, lo que suele ser buena señal.

Lleva algo de efectivo en billetes pequeños y monedas, porque en muchos puestos no se acepta tarjeta. Los precios cambian según el producto y la temporada, así que, si tienes dudas, pregunta antes de pedir.

Como en cualquier lugar concurrido, cuida tus pertenencias y lleva la mochila por delante. Si quieres fotografiar a las vendedoras o a las curanderas, pide permiso antes: muchas aceptan con amabilidad, pero no a todo el mundo le gusta aparecer en las fotos. Si tu estómago es sensible, empieza por platos bien cocinados y bebe agua embotellada.

Otros mercados y qué ver cerca

Si te quedas con ganas de más, Cuenca tiene otros mercados con mucha personalidad, como el 9 de Octubre, cerca de la plaza Rotary, donde se venden artesanías y objetos de uso cotidiano, o la Feria Libre, el gran mercado mayorista de la ciudad, más alejado del centro y muy auténtico.

Al salir del 10 de Agosto estás a pocos minutos de la Calle Larga, el Barranco del río Tomebamba, la iglesia de Todos Santos y las tiendas de sombreros de paja toquilla.