Bolívar y San Martín se dan la mano en el Malecón 2000 de Guayaquil

El Malecón 2000 es el emblemático paseo ribereño de 2.5 kilómetros a orillas del río Guayas en Guayaquil. Alberga jardines botánicos, centros culturales, el Museo MAAC y el Hemiciclo de La Rotonda, que conmemora el histórico encuentro entre Bolívar y San Martín.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

El Malecón 2000 es el gran eje cívico y turístico de Guayaquil, el mayor puerto de Ecuador. Es un proyecto de regeneración urbana que cambió el frente del río.

Palacio Municipal ubicado en Malecón Simón Bolívar Palacios y calle 10 de Agosto. en guayaquil
Sageo, Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

Hemiciclo de La Rotonda y museos fluviales

En el tramo central se erige el solemne monumento de mármol de La Rotonda, inaugurado en 1938 para inmortalizar la histórica entrevista de 1822 entre los libertadores Simón Bolívar y José de San Martín.

Hacia el norte se hallan los Jardines del Malecón con fuentes interactivas y el Museo MAAC, de arqueología y arte contemporáneo.

Desde sus muelles zarpan embarcaciones turísticas que ofrecen vistas panorámicas del Cerro Santa Ana y la isla Santay, tal como se reseña en la guía de Guayaquil.

Consejos de visita

Camina temprano por la mañana o al atardecer para disfrutar de la brisa marina y evitar las horas de mayor radiación solar tropical.

De muelle degradado a paseo emblemático

Durante décadas, la orilla del río Guayas fue un espacio funcional y algo descuidado, pensado para el trabajo portuario y el comercio más que para el paseo.

La transformación llegó a finales de los años noventa, cuando se impulsó un proyecto de regeneración que devolvió el frente fluvial a los ciudadanos. El nombre del paseo recuerda esa época y su inauguración marcó un antes y un después en la relación de la ciudad con su río.

Oficialmente lleva el nombre de Simón Bolívar, aunque casi todo el mundo lo conoce simplemente como el Malecón. Su éxito se explica por una idea sencilla: ofrecer un lugar abierto, cómodo y seguro donde caminar, mirar el agua, comer algo y descubrir rincones culturales.

Muchas familias lo utilizan como su salón al aire libre, sobre todo al caer la tarde.

Qué mirar durante el recorrido

El paseo se camina de forma natural de un extremo a otro, y conviene dejar que cada tramo marque su propio ritmo. Hay zonas de jardines con vegetación tropical, plazoletas con esculturas, áreas de juego para niños y miradores sobre el río.

En el trayecto aparecen también torres, relojes y monumentos que recuerdan episodios de la historia local y nacional.

Uno de los elementos más reconocibles es la torre del reloj, de estilo morisco, que rememora una construcción antigua del centro. Cerca de ella se agrupan otros hitos que ayudan a orientarse.

Si te gusta la historia, vale la pena leer las placas y los paneles, porque suelen contar el origen de cada pieza y su relación con la identidad de Guayaquil.

Al otro lado del paseo, hacia la ciudad, se despliega una hilera de edificios, calles comerciales y accesos hacia el centro histórico.

Eso facilita combinar la caminata con una visita a otros puntos de interés, y es una de las razones por las que el Malecón funciona como punto de partida de muchos itinerarios urbanos.

La Rotonda y el encuentro de 1822

El Hemiciclo de La Rotonda recuerda la célebre entrevista entre Simón Bolívar y José de San Martín, celebrada en Guayaquil en 1822, en un momento decisivo de las guerras de independencia sudamericanas.

Qué se habló exactamente en aquel encuentro sigue siendo materia de debate entre historiadores, y ese misterio es parte del interés que despierta el monumento.

El conjunto, de líneas sobrias, presenta a los dos libertadores en actitud de saludo, acompañados por un hemiciclo que enmarca la escena. Es un buen lugar para detenerse unos minutos, observar la composición y pensar en el papel que Guayaquil tuvo como puerto y punto de encuentro en aquel periodo.

Suele ser también un sitio muy fotografiado, así que conviene tener paciencia.

Cómo disfrutarlo mejor

  • Elige el final de la tarde para caminar con temperaturas más suaves y ver el río con luz dorada.

  • Si viajas con niños, reserva tiempo extra para las zonas de juegos y los espacios abiertos.

  • Lleva una botella de agua y protección solar, porque algunos tramos tienen poca sombra.

  • Consulta en canales oficiales la programación de eventos, ya que el paseo suele acoger actividades culturales.

Como complemento, puedes subir luego al cercano cerro Santa Ana o adentrarte en las calles del casco antiguo. El Malecón se entiende mejor como parte de un conjunto, y recorrerlo junto con esos lugares da una imagen más completa de cómo Guayaquil se relaciona con su río.