Pasea por el Retiro hasta el Palacio de Cristal

El Parque del Retiro, antiguos jardines reales del siglo XVII abiertos al público en 1868, es el gran pulmón verde de Madrid y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 2021. Su Palacio de Cristal, invernadero de hierro y vidrio de 1887, hoy funciona como sala de exposiciones del Museo Reina Sofía. El acceso al parque es libre y gratuito en todo momento.

Por

Ubicación
Plaza de la Independencia, 7, Madrid
Palacio de Cristal
Construido en 1887 por Ricardo Velázquez Bosco
Acceso
Acceso libre al parque; consulta las condiciones del Palacio de Cristal

El Parque del Retiro es el gran espacio verde histórico de Madrid, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2021.

El Palacio de Cristal reflejado en su estanque, en el Parque del Retiro de Madrid.
Pentarux (CC BY-SA 2.0)

De jardines reales a parque público

Originado como jardines del Palacio del Buen Retiro en el siglo XVII, bajo el reinado de Felipe IV, el parque se abrió parcialmente al público en el siglo XVIII y por completo en 1868, tras la Revolución Gloriosa que expulsó a Isabel II.

Hoy ocupa más de cien hectáreas con el Estanque Grande, el monumento a Alfonso XII y miles de árboles, muchos centenarios.

El Palacio de Cristal, un invernadero convertido en sala de arte

El Palacio de Cristal, construido en 1887 por el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco como invernadero para la Exposición de Flora de Filipinas, está inspirado en el Crystal Palace de Londres: una estructura en cruz griega de hierro y cristal sobre base de ladrillo.

Hoy depende del Museo Reina Sofía y acoge exposiciones temporales de arte contemporáneo, con entrada gratuita y horario que varía por temporada.

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Los rincones principales del parque

El Estanque Grande es el corazón del Retiro. Rodeado por una columnata y presidido por el gran monumento ecuestre, es el lugar donde se alquilan barcas de remo y donde los madrileños se sientan en las escalinatas a ver pasar la tarde.

A su alrededor hay músicos, titiriteros y vendedores ambulantes que le dan un aire de plaza viva, especialmente los fines de semana, cuando se llena de familias.

Otro rincón querido es el Paseo de las Estatuas, también llamado Paseo de los Reyes, con esculturas de monarcas españoles que miran el camino arbolado.

Más adelante aparece el Parterre, un jardín de estilo francés de setos recortados y fuentes, y la Fuente del Ángel Caído, una escultura que se suele citar como una de las pocas dedicadas al diablo en un espacio público. Cada zona tiene una atmósfera propia.

Naturaleza, jardines y árboles singulares

El Retiro no es solo un parque de paseo, también es un jardín botánico informal. Hay ejemplares muy antiguos, entre ellos un ahuehuete conocido por su tronco gigantesco y sus raíces aéreas.

En otoño, los plátanos y castaños tiñen los senderos de amarillo y ocre, y en primavera florecen los rosales y los jardines del entorno de la Rosaleda.

Si te gustan las aves, descubrirás que el parque alberga una población variada que se acerca a los estanques y los árboles altos. Los patos, las cotorras y otros pájaros conviven con ardillas y con los gatos del parque.

Lleva unos prismáticos pequeños si te interesa observarlos, y respeta las indicaciones sobre no alimentar a los animales, porque es una norma pensada para cuidar el equilibrio del lugar.

  • Alquila una barca en el Estanque Grande si te apetece verlo desde el agua.

  • Pasea hasta la Rosaleda en primavera, cuando está en su mejor momento.

  • Busca el ahuehuete y fíjate en el tamaño de sus raíces.

  • Haz una pausa en la columnata para ver el ambiente de la tarde.

Historia, ocio y vida de barrio

A lo largo de los siglos, el Retiro fue lugar de fiestas cortesanas, representaciones teatrales y paseos de la alta sociedad. Tras abrirse al público se convirtió en el principal parque de recreo de la capital, con quioscos de música, cafés al aire libre y actividades para niños.

Todavía hoy se celebran conciertos, ferias de libros y espectáculos de títeres que mantienen vivo ese ambiente festivo.

En primavera se organiza una feria del libro que atrae a miles de lectores, y a lo largo del año se programan actividades culturales en varios rincones.

Muchos madrileños lo usan para hacer deporte, leer o conversar, de modo que visitarlo es también asomarse a la vida cotidiana de la ciudad. Es un buen lugar para entender cómo se relaciona Madrid con sus espacios verdes.

Consejos y qué ver cerca

Para recorrerlo sin agobios, empieza por una de las puertas principales, como la de Alcalá, y sigue el camino hacia el estanque. Con calma, puedes dedicar una mañana a pasear, y en verano conviene ir temprano o al atardecer, porque el calor aprieta. Lleva agua, protección solar y calzado cómodo, ya que la superficie es extensa.

Junto al parque están la Puerta de Alcalá, el Museo del Prado, el Real Jardín Botánico y la Plaza de Cibeles. Si prefieres seguir en un ambiente tranquilo, el barrio de los Jerónimos y la iglesia que da nombre a la zona ofrecen calles apacibles. Es un buen entorno para combinar naturaleza, arte y arquitectura en un mismo día.

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