Setecientos dos escalones hasta la cima de la Piedra del Peñol
La Piedra del Peñol es un monolito de granito de 220 metros de altura entre los municipios de El Peñol y Guatapé, a unos 80 km al oriente de Medellín. Se sube por una escalera de unos 700 escalones encajada en una grieta, y desde arriba se ve el embalse Peñol-Guatapé, terminado en 1979, con sus islas y penínsulas.
Por Enrique P. · Publicado el 11 de septiembre de 2026
Desde la carretera parece una pieza que alguien olvidó en mitad del paisaje: una mole gris, lisa, de 220 metros, rodeada de colinas verdes y de agua. Una raja vertical la recorre de arriba abajo, y dentro de esa raja está cosida la escalera de cemento en zigzag que sube hasta la cima.
La roca es la razón por la que la mayoría de la gente viaja de Medellín al oriente antioqueño, pero el paisaje que se ve desde arriba es tan protagonista como ella. Lo que parece un lago natural con cientos de islas es un embalse hidroeléctrico de los años setenta, y bajo sus aguas quedó un pueblo entero.
- Ubicación
- Entre El Peñol y Guatapé, oriente de Antioquia
- Altura
- 220 metros desde su base
- Distancia desde Medellín
- Unos 81 km, cerca de 2 horas por carretera
- Cómo llegar
- Bus a Guatapé desde la Terminal del Norte; bajar en la entrada de la piedra
- Esfuerzo
- Unos 700 escalones; alrededor de 30 minutos de subida
- Entrada
- De pago; la fija la administración privada de la roca
Granito del batolito antioqueño
La Piedra del Peñol está hecha de granito, con cuarzo, feldespato y mica, y forma parte del batolito antioqueño, una gran masa de roca que se enfrió bajo tierra. La erosión fue retirando el material más blando que la cubría hasta dejarla al descubierto, sola, sobre el relieve.

Desde abajo se ven bien las líneas verticales de vegetación que crecen en las fisuras de la pared. Esas mismas grietas son las que aprovecharon los primeros escaladores y, más tarde, quienes construyeron la escalera. La cima es amplia, con espacio para miradores, kioscos y una torre.
Cinco días para la primera cumbre
Durante siglos nadie había subido. La primera ascensión documentada se hizo entre el 12 y el 16 de julio de 1954: Luis Eduardo Villegas López, Pedro Nel Ramírez y Ramón Díaz tardaron cinco días en llegar arriba aprovechando una de las grietas de la pared, según Wikipedia.
La roca es propiedad privada de la familia Villegas, herederos de aquel primer escalador, y su administración gestiona hoy la entrada y la escalera. El precio de la entrada y el horario los decide la administración, y conviene consultarlos con antelación, porque cambian con el tiempo.
La pintada que quedó a medias
Si te fijas en la cara norte, verás una G enorme y parte de una U pintadas en blanco. En los años setenta se empezó a escribir GUATAPÉ sobre la roca. El municipio de El Peñol, que también la reclama como suya, frenó la obra amparándose en la Ley 23 de 1973, que impide pintar sitios naturales de interés turístico.
La escalera: cuántos escalones y cuánto se tarda
El número de peldaños depende de a quién preguntes. Wikipedia habla de 708, El Espectador de 740 y otras fuentes de 702, y las cuentas no coinciden entre sí. Lo que importa es que son unos 700, de cemento, con barandilla, repartidos en tramos con rellanos para descansar.
El Espectador calcula unos 30 minutos de subida, según la forma física y el ritmo. En los tramos estrechos, cede el paso a quien baja y aprovecha para recuperar el aliento. Sube a ritmo constante, sin correr: la altitud y el sol cansan más que los escalones.
Quien tiene problemas de corazón, de rodillas o vértigo fuerte debería pensárselo. La escalera no está expuesta al vacío, porque va encajada en la grieta, pero la sensación de altura aparece en los rellanos abiertos.
Lo que se ve desde la cima
Arriba se abre la vista sobre el embalse Peñol-Guatapé, construido por Empresas Públicas de Medellín en dos etapas, terminadas en 1972 y 1979. El agua cubre unos 74 kilómetros cuadrados y, al inundar valles y caminos, convirtió las antiguas colinas en islas y penínsulas de formas caprichosas.
El embalse obligó a demoler y trasladar el casco urbano de El Peñol, que se reconstruyó en otro lugar. Desde la cima se distingue una cruz sobre el agua que marca dónde estaba el pueblo viejo.
En los kioscos de arriba venden bebidas frías, fruta y algo de comer. Tómate un rato: con cielo despejado se distinguen las fincas, los muelles y las lanchas cruzando el agua. Por la tarde es frecuente que suban las nubes y cambie la luz por completo.
De Medellín a la roca
En coche son unos 81 kilómetros por la autopista Medellín-Bogotá y luego la vía de Marinilla, El Peñol y Guatapé, en torno a una hora y cincuenta minutos sin tráfico, según El Espectador. Los fines de semana y festivos la vuelta a Medellín puede alargarse bastante.
En transporte público, los buses directos a Guatapé salen de la Terminal de Transporte del Norte, junto a la estación Caribe del metro. Pide al conductor que te deje en la entrada de la piedra, antes del pueblo, y desde allí sube a pie o en mototaxi por la carretera de acceso.
Cómo repartir el día en Guatapé
Mañana: sube a la roca temprano, cuando hay menos fila y el aire suele estar más limpio.
Mediodía: baja al pueblo de Guatapé, a pocos kilómetros, para comer trucha o bandeja paisa.
Tarde: pasea por las calles de zócalos, los relieves de colores que decoran la parte baja de las fachadas.
Si queda tiempo: un paseo en lancha por el embalse desde el malecón del pueblo.
Si prefieres no conducir ni lidiar con buses, desde Medellín salen excursiones de un día que combinan la roca, el pueblo y la lancha. Compara qué incluye cada una, sobre todo si la entrada a la piedra va aparte, y cuánto tiempo libre deja en Guatapé.
Lleva gorra, protector solar y una prenda para la lluvia: el clima del oriente antioqueño cambia en minutos. Calzado cómodo, agua y efectivo para la entrada y los kioscos completan la mochila. Y si puedes, ve entre semana; los domingos la fila para subir puede ser larga.
Excursión estrella de un día desde Medellín, la Piedra del Peñol es una de las formaciones geológicas más imponentes de América del Sur. Antiguo adoratorio de los indígenas tahamíes, fue escalada por primera vez en julio de 1954 por Luis Villegas y sus compañeros.
Si te quedas más días en Medellín, puedes seguir por ¿Por qué Medellín presume de su metro y sus cabinas por las laderas?, La Comuna 13 sube en escaleras eléctricas entre grafitis y hip hop o Pueblito Paisa, un pueblo antioqueño de antaño en lo alto del Nutibara.
¿Cuántos escalones tiene la Piedra del Peñol?
Unos 700, aunque la cifra varía según la fuente: Wikipedia habla de 708 y El Espectador de 740. La escalera es de cemento, con barandilla y rellanos. Si tienes dudas por salud o vértigo, sube los primeros tramos y decide desde ahí.
¿Cuánto se tarda en subir?
Alrededor de 30 minutos, según El Espectador, aunque depende de tu forma física y de la gente que haya. Sube a ritmo constante y usa los rellanos para descansar. Arriba conviene quedarse un buen rato para disfrutar de la vista.
¿Se puede ir y volver en el día desde Medellín?
Sí, es la excursión más habitual. Son unas dos horas de carretera en cada sentido. Sal temprano, sube primero a la roca y deja la tarde para el pueblo de Guatapé. Los domingos y festivos la vuelta suele tener mucho tráfico.
¿Por qué la roca tiene letras pintadas?
En los años setenta se empezó a pintar GUATAPÉ en la pared. El municipio de El Peñol, que también la reclama, detuvo la obra amparándose en la Ley 23 de 1973. Solo quedaron la G y parte de la U, que aún se ven.





