Botes a pedal y Torres García en el Parque Rodó de Montevideo

El Parque Rodó es el gran pulmón verde y cultural costero de Montevideo, con amplias zonas arboladas junto al Río de la Plata. Alberga el Museo Nacional de Artes Visuales (MNAV) con obras de Joaquín Torres García, un lago artificial con botes a pedal y concurridas ferias dominicales.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

Montevideo en montevideo
Felipe Restrepo Acosta, Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Naturaleza, arte y recreación junto a la Rambla

Emplazado entre el barrio residencial del mismo nombre y la Rambla de Montevideo, el Parque Rodó es uno de los espacios públicos más queridos de Montevideo. Diseñado a principios del siglo XX con influencias del paisajismo francés, conjuga arboledas de eucaliptos y palmeras, un castillo con biblioteca infantil y un pintoresco lago donde se puede pasear en botes a pedal.

El Museo Nacional de Artes visuales (MNAV)

En el sector sur del parque se ubica el MNAV, una de las pinacotecas públicas más relevantes del país.

Sus salas albergan una importante colección de pintura uruguaya, con obras de Joaquín Torres García, Pedro Figari, Rafael Barradas y Petrona Viera.

Paseo de domingo: Los domingos por la mañana el parque se transforma con la tradicional Feria del Parque Rodó, donde se reúnen puestos de artesanías, diseño y otros productos.

Atardeceres en Playa Ramírez

Frente al parque se extiende la Playa Ramírez y el histórico edificio del ex Hotel Parque (hoy sede de la Secretaría del Mercosur). Es un punto ideal para relajarse sobre el césped al atardecer antes de emprender una caminata nocturna por los bares bohemios de la calle 21 de Setiembre.

Un nombre con historia literaria

El parque y el barrio que lo rodea llevan el nombre de José Enrique Rodó, el ensayista uruguayo cuya obra «Ariel», publicada en los primeros años del siglo XX, marcó el pensamiento de toda una generación en América Latina.

Esa herencia se nota en el ambiente del lugar, donde conviven la vida literaria y estudiantil con el paseo familiar. No es raro ver a alguien leyendo bajo un árbol mientras unos metros más allá se organiza una partida improvisada de fútbol.

El parque se pensó como un gran espacio de esparcimiento para una ciudad en expansión. Sus caminos curvos, los espejos de agua y los macizos de vegetación responden a la idea del parque romántico decimonónico, hecho para pasear sin rumbo fijo.

Esa lógica sigue funcionando hoy, porque cada rincón ofrece una pequeña sorpresa: un puente, un banco a la sombra, una glorieta o un claro con vista al lago.

Qué hacer dentro del parque

Además del museo y del lago, el parque tiene zonas pensadas para los niños, con juegos y un pequeño sector de atracciones que lo vuelve un plan muy habitual para familias del barrio.

También hay un escenario al aire libre, el Teatro de Verano, donde se celebran espectáculos y actividades populares en la temporada cálida, entre ellas parte de las celebraciones del carnaval uruguayo, una fiesta que se vive de forma intensa en la ciudad.

Si prefieres un plan tranquilo, camina por el perímetro del lago y busca los miradores sobre el agua. Las sendas están bien definidas y los árboles dan sombra durante buena parte del día.

El domingo, con la feria en marcha, el ritmo cambia por completo y el parque se llena de conversaciones, música callejera y puestos, así que si buscas silencio te conviene elegir un día laborable.

El arte de Torres García y el arte rioplatense

Joaquín Torres García, el artista más universal de Uruguay, desarrolló en Montevideo su «universalismo constructivo», una forma de pintar basada en una retícula que reúne símbolos sencillos como el sol, el pez, la casa o el reloj.

Su dibujo de la «América invertida», con el sur arriba, resume una idea que defendió toda su vida: mirar el continente desde su propio punto de vista y no desde el del norte.

Las salas del museo permiten comparar esa propuesta con la de otros autores rioplatenses de la misma época. Conviene dedicar tiempo a mirar con calma y no recorrer todo de corrido: la pintura de esta escuela pide distancia para ver la composición y cercanía para fijarse en los trazos.

Antes de ir, consulta la web oficial del museo para saber qué exposiciones temporales están abiertas, porque las salas cambian con frecuencia.

Cómo combinarlo con el resto del día

El parque queda a muy poca distancia de la costa, así que es sencillo enlazarlo con la Playa Ramírez y con la Rambla.

Un buen plan consiste en visitar el museo a primera hora, comer algo ligero cerca y reservar la tarde para caminar hacia Pocitos siguiendo el borde del río. Con ese recorrido pasas del paisaje de parque al paisaje marítimo sin necesidad de moverte en vehículo.

Para saber más