Tom Weiskopf firmó el campo de golf del Ocean Club, junto al mar
El Ocean Club Golf Course, rediseñado hacia el año 2000 por el golfista profesional Tom Weiskopf, ofrece un recorrido de campeonato de 18 hoyos junto al mar en Paradise Island, con vistas al océano desde varios de sus tramos finales.
Por Natalia
- Diseñador
- Tom Weiskopf, golfista profesional (rediseño de un trazado de Dick Wilson)
- Número de hoyos
- 18, de campeonato
- Ubicación
- Junto al mar, en Paradise Island
- Perfil de jugador
- Desde aficionados hasta jugadores de nivel competitivo
Historia y consejos de visita
El Ocean Club Golf Course, rediseñado hacia el año 2000 por el reconocido golfista profesional Tom Weiskopf sobre un trazado anterior de Dick Wilson, ofrece un recorrido de campeonato de 18 hoyos en Paradise Island, con varios tramos que corren junto al mar y ofrecen vistas notables al océano Atlántico durante buena parte del juego.
El campo forma parte del complejo hotelero Ocean Club, distinto del propio Atlantis pero dentro de la misma isla, y atrae tanto a aficionados que combinan el golf con sus vacaciones de playa como a jugadores de nivel más competitivo que buscan un desafío técnico en un entorno tropical.
Diseño del recorrido y hoyos costeros
El campo de golf de Paradise Island se extiende a lo largo de una península estrecha rodeada por las aguas cristalinas del Atlántico. Su trazado fue concebido para alternar tramos resguardados entre palmeras y manglares con varios hoyos situados directamente sobre la rompiente rocosa.
La disposición de las calles obliga al jugador a planificar cada golpe considerando la proximidad del agua salada y los desniveles suaves del terreno.
El tramo final del recorrido adquiere una gran belleza paisajística al bordear playas de arena blanca donde las olas rompen con suavidad. El mar entra en juego en varios hoyos y premia la precisión.
El viento y la cercanía del mar influyen en cada golpe.
La influencia de los vientos marítimos
El principal factor táctico en este campo insular reside en la fuerza variable de la brisa marina. Por las mañanas el viento suele presentarse sereno, pero a partir de mediodía los vientos alisios aumentan de intensidad y modifican sustancialmente la distancia de tiro.
Adaptar la trayectoria de la bola manteniendo un vuelo bajo se vuelve fundamental para evitar que las ráfagas desvíen el tiro hacia los búnkeres de arena coralina.
Los golfistas experimentados suelen recurrir a golpes controlados con menos efecto hacia atrás para rodar la bola sobre las entradas de los greenes. La presencia de obstáculos de agua naturales y trampas de arena estratégicamente colocadas premia la estrategia paciente por encima de la potencia desmedida.
Servicios de la casa club y preparación del juego
La casa club cuenta con restaurante y salas para eventos. Las instalaciones cuentan con campo de prácticas, green de práctica y academia de golf.
Para realizar el recorrido con comodidad se aconseja utilizar gorra, protector solar abundante y disponer de agua fresca para mitigar el desgaste físico bajo el sol del Caribe.
De Hog Island a Paradise Island
La isla donde se encuentra el campo no siempre se llamó Paradise Island. Durante siglos se conoció como Hog Island, la isla de los cerdos, un nombre que evocaba su uso rural y su carácter apartado.
A mediados del siglo XX, un inversor la adquirió con la idea de convertirla en destino de ocio, la rebautizó con el nombre actual y puso en marcha un proceso de desarrollo que la transformó por completo.
Conocer este cambio de identidad permite entender cómo el turismo ha moldeado el paisaje de las Bahamas y por qué hoy una isla tan pequeña concentra instalaciones de ocio de tanta escala.
Mientras caminas por el campo, intenta imaginar cómo sería este lugar antes de las urbanizaciones: dunas, matorral costero, arena y viento. Esa memoria natural sigue presente en la vegetación de las zonas laterales del recorrido y en el modo en que el viento modela el juego.
Etiqueta básica para quien se inicia
El golf tiene normas de comportamiento no escritas que conviene conocer.
Mantén el silencio cuando otro jugador se prepara para golpear, no te sitúes en su línea de visión, repara las marcas que dejes en el césped, rastrilla los búnkeres tras salir de ellos y evita demorarte para que el ritmo de juego sea fluido.
Si eres principiante, pregunta al personal por las costumbres del campo y no tengas reparo en pedir consejo: la mayoría de los jugadores agradece la cortesía y colabora gustoso.
Calor, viento y sol
Jugar en una isla tropical implica adaptarse a condiciones distintas a las de un campo continental. El sol es intenso, la humedad elevada y el viento puede variar a lo largo del día. Lleva ropa ligera y transpirable, gorra, protector solar y suficiente agua.
Ajusta tu estrategia al viento, optando por golpes más bajos cuando sople fuerte, y no dudes en descansar a la sombra cuando lo necesites.
Si no juegas, también puedes disfrutar del entorno desde la casa club o desde algún punto de paseo cercano, observando el vuelo de las aves y el juego de luces sobre el mar.
Un campo junto al mar, una responsabilidad compartida
Mantener un campo de golf en la costa exige un uso cuidadoso del agua y de la vegetación. No pises zonas protegidas, respeta los senderos y no arrojes residuos. Pequeños gestos como llevar tu propia botella reutilizable ayudan a reducir la huella de la actividad en un ecosistema tan delicado.
Sigue explorando Paradise Island, o descubre también La Marina de Atlantis en Paradise Island. Más contexto sobre el país en nuestra Guía de Bahamas.





