Mzima Springs, hipopótamos vistos bajo el agua en pleno Tsavo
Mzima Springs es una serie de cuatro manantiales cristalinos en Tsavo Oeste alimentados por el acuífero volcánico de las colinas de Chyulu. Brotan cientos de millones de litros de agua pura al día y cuentan con un observatorio subacuático acristalado que permite ver a hipopótamos y peces nadar bajo el agua.
Por Daniel
Mzima Springs es una serie de cuatro manantiales cristalinos en Tsavo Oeste alimentados por el acuífero volcánico de las colinas de Chyulu. Brotan cientos de millones de litros de agua pura al día y cuentan con un observatorio subacuático acristalado que permite ver a hipopótamos y peces nadar bajo el agua.
- Caudal diario
- Cientos de millones de litros de agua dulce filtrada al día
- Atracción estelar
- Cámara subacuática acristalada para ver hipopótamos sumergidos
- Fauna acuática
- Hipopótamos, cocodrilos del Nilo, peces lúbeos y barbos
- Sendero peatonal
- Caminata señalizada de entre 1 y 2 km escoltada por un ranger del KWS
- Suministro civil
- Abastece gran parte del agua potable de la ciudad de Mombasa

El milagro del filtro volcánico de Chyulu Hills
El agua de Mzima Springs nace de las precipitaciones caídas sobre las jóvenes colinas volcánicas de Chyulu Hills.
Al carecer de ríos superficiales debido a la extrema porosidad de las cenizas basálticas, el agua se filtra durante décadas por gravedad a través de capas de roca volcánica subterránea, emergiendo en Tsavo Oeste con una transparencia óptica comparable a la de una piscina de agua mineral.
El observatorio acristalado subacuático
Descendiendo por una escalera circular de metal dentro de una estructura sumergida en la poza principal, los viajeros acceden a un habitáculo con ventanas reforzadas de vidrio grueso.
A través del cristal se contempla con todo detalle el elegante movimiento hidrodinámico de los hipopótamos, que parecen volar grácilmente sobre el fondo arenoso sin nadar, simplemente impulsándose con sus patas mientras cardúmenes de peces se alimentan de sus heces y parásitos.
El paseo Botánico y los cocodrilos del Nilo
El sendero perimetral transcurre bajo la sombra protectora de palmeras rafia de hojas gigantescas e higueras silvestres. Acompañados por un guardaparques armado para prevenir incidentes con los animales salvajes, se pueden avistar cocodrilos tomando el sol en los troncos flotantes y monos cercopitecos saltando entre las lianas.
Comportamiento subacuático de los peces barbo y los hipopótamos
La transparencia insólita de las aguas de Mzima Springs, filtradas a lo largo de kilómetros de roca volcánica porosa desde las colinas de Chyulu, permite presenciar la vida subacuática con la nitidez de un acuario natural.
Desde la cabina acristalada sumergida en la poza principal, los visitantes observan a bancos de peces barbo y cíclidos de escamas brillantes nadando entre la vegetación sumergida.
Con frecuencia, los hipopótamos adultos se sumergen con sorprendente ingravidez hasta el fondo de la poza, caminando sobre la arena blanca como si flotaran en el espacio mientras pequeños peces mordisquean su piel para eliminar parásitos externos.
Ver a estos colosos de dos toneladas deslizarse bajo el agua con semejante soltura y suavidad constituye un espectáculo etológico de extraordinaria belleza.
Sombra riparia de las palmeras rafia y árboles tamarindo
El curso del arroyo que nace de los manantiales está flanqueado por una franja boscosa exuberante dominada por monumentales palmeras de rafia (Raphia farinifera), de grandes frondes, y corpulentos árboles tamarindo que tamizan el fuerte calor de la sabana.
En estas sombras frescas encuentran refugio tropas de monos cercopitecos verdes que bajan al borde del agua a beber, mientras el águila pescadora africana vigila los remansos desde las ramas más altas.
El contraste entre el frescor umbrío del manantial y la aridez del entorno árido circundante acentúa el carácter de refugio de este oasis keniano.
Normas del sendero peatonal y acompañamiento de guardas
Para proteger tanto a los visitantes como al delicado ecosistema ripario, el recorrido por los manantiales se efectúa a pie por senderos balizados bajo la escolta de un guardabosques del Servicio de Fauna de Kenia.
Es necesario mantenerse en todo momento sobre las plataformas de madera y senderos de grava marcados, evitando acercarse a la orilla del agua sin supervisión debido a la presencia de grandes cocodrilos del Nilo.
Caminar en silencio respetuoso permitirá contemplar a los animales sin perturbar sus rutinas de baño y alimentación.
Agua de las colinas que llega hasta la costa
Los manantiales de Mzima no solo abastecen a la fauna del parque. Una parte importante de su caudal se canaliza mediante una larga tubería que lleva agua hasta la ciudad costera de Mombasa, a cientos de kilómetros de distancia.
Es un ejemplo claro de cómo un fenómeno natural en una zona remota se convierte en un recurso vital para la vida de millones de personas.
Esta conexión invisible entre las colinas de Chyulu, las aguas subterráneas y las poblaciones de la costa explica por qué la conservación de la cuenca es una cuestión de interés general y no solo un asunto de naturaleza.
Un oasis visible desde lejos
En medio de una sabana seca, el contraste es llamativo: las aguas transparentes y de tono azulado, las palmeras y los árboles de ribera dibujan una isla de verde que se distingue a gran distancia.
Esa frescura atrae a numerosas aves, que anidan entre las ramas o pescan en las pozas, y a mamíferos que acuden a beber o a refrescarse en las horas de más calor.
Al caminar junto al agua, mueve la mirada con lentitud.
Los hipopótamos suelen pasar el día sumergidos y apenas muestran los ojos y las fosas nasales; los cocodrilos descansan inmóviles en las orillas, camuflados entre las piedras; y los peces de la zona, visibles gracias a la transparencia, cruzan en bancos pequeños.
Para ver todo esto sin perturbarlo, lo mejor es avanzar con calma y en silencio.
Sigue en todo momento las instrucciones de los guardas del parque. La zona alberga animales peligrosos, y hay que mantener la distancia de seguridad. Respetar los senderos señalizados y evitar acercarse a la orilla asegura una visita más tranquila y contribuye a preservar un ecosistema que depende de un delicado equilibrio.
Para saber más
Más sobre Parque Nacional Tsavo:
Página del destino: Parque Nacional Tsavo
El lago Jipe, mitad keniano y mitad tanzano, bajo las montañas Pare
La meseta de Yatta, 290 kilómetros de lava en el horizonte de Tsavo





