Trucha del Titicaca y chuño en los mercados Central y Unión y Dignidad
Los mercados Central y Unión y Dignidad son los epicentros del comercio popular y la gastronomía altiplánica de Puno. Famosos por sus comedores donde degustar trucha fresca del Lago Titicaca, caldos de cabeza, tubérculos nativos como el chuño y prendas tejidas de alpaca.
Por Enrique P. · Publicado el 11 de septiembre de 2026

La gran despensa altiplánica y lacustre
Para sumergirse en la vida cotidiana y los sabores telúricos de Puno, nada supera una visita a sus mercados populares. En sus puestos se despliegan las riquezas agrícolas del altiplano y las capturas frescas de los pescadores del lago Titicaca.
La experiencia gastronómica de la trucha y el Pesque
En las secciones de comidas al paso se sirven humeantes platos de trucha frita dorada con arroz, papas nativas sancochadas y ensalada criolla, además del 'thimpo de carachi', una sopa tradicional de pescado nativo del Titicaca aromatizada con muña.
Otro imperdible matutino es el 'pesque de quinua', un reconfortante puré de quinua blanca cocida con leche fresca de vaca andina y queso paria derretido.
Souvenirs de alpaca: En las inmediaciones del mercado se encuentran puestos de artesanía textil con gorros, guantes, bufandas y mantas de fibra de alpaca.
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La sección de hierbas medicinales y cosmovisión andina
Uno de los sectores más cautivadores del mercado central y del mercado Unión y Dignidad es el dedicado a la medicina tradicional andina y a la herbolaria ritual.
En estos pasillos abigarrados, curanderas y yerberas aymaras ofrecen atados frescos de muña para aliviar trastornos estomacales y calmar el mal de montaña, hojas de coca de primera selección indispensables para el acullico diario, flor de kantu medicinal y eucalipto aromático cosechado en los valles interandinos.
Junto a las plantas curativas se exhiben elementos ceremoniales destinados a los pagos a la tierra o despachos para la Pachamama.
Los visitantes pueden observar pequeñas figuras de azúcar con formas de casas y ganados, incienso, mirra, palo santo y mixturas minerales que los fieles adquieren antes de iniciar una construcción, bendecir un vehículo o pedir prosperidad en los negocios familiares durante las fiestas patronales.
En el área de lácteos y queserías vale la pena degustar el queso tipo Paria, un producto artesanal típico del altiplano elaborado con leche fresca de vaca, firme y ligeramente salado, perfecto para acompañar papas cocidas o granos de choclo tierno hervido.
Los puestos de jugos naturales ofrecen combinaciones energéticas preparadas al instante con frutas frescas de temporada.
Recorrer estos puestos con una actitud de genuino respeto antropológico permite adentrarse en la cosmovisión viva del altiplano, donde la frontera entre la salud del cuerpo y la armonía espiritual se mantiene vigente.
Las vendedoras suelen explicar amablemente las propiedades terapéuticas de cada infusión si se les pregunta con cortesía y curiosidad sincera.
Comprar hojas de coca y ramas de muña para preparar infusiones calientes que combatan el soroche.
Observar las ofrendas rituales compuestas por dulces ceremoniales, incienso y flores secas para la Pachamama.
Degustar el tradicional queso Paria artesanal y probar jugos de frutas frescas de la ceja de selva.
Preguntar con respeto a las yerberas tradicionales sobre los usos curativos de las plantas autóctonas.
Llevar cambio en monedas para facilitar las compras en los puestos populares de productos campesinos.
Papas nativas, chuño y tunta: la despensa del altiplano
Perú cuenta con miles de variedades de papa, y en los mercados de Puno podrás ver montones de tubérculos de formas y colores que no encontrarás en un supermercado: morados, amarillos, rojizos, alargados o redondos.
Junto a ellos, aparecen el chuño y la tunta, papas deshidratadas mediante un ingenioso proceso que aprovecha las heladas nocturnas y el sol intenso del altiplano. Este método de conservación se ha transmitido durante siglos y permite almacenar alimento durante meses.
Verás también granos andinos como la quinua, la cañihua y la kiwicha, cada uno con sus colores y usos. Pregunta con interés a las vendedoras cómo se prepara cada producto; muchas disfrutan compartiendo recetas y consejos.
Moverte con soltura entre los puestos
Los mercados son espacios muy vivos, con pasillos estrechos, aromas intensos y una actividad constante. Lleva efectivo en billetes pequeños, una bolsa reutilizable y calzado cómodo. Cuida tus pertenencias en las zonas de mayor aglomeración y camina con calma para no estorbar a quienes trabajan.
Si quieres comprar, sé amable al preguntar por los productos y acepta con naturalidad las diferencias de precio entre puestos. Saludar con un buenos días y agradecer la atención son gestos que se valoran, y muchas veces abren la puerta a una conversación más larga.
Ten presente que a más de tres mil ochocientos metros de altitud el cansancio llega antes. Haz pausas, bebe agua o una infusión caliente y reserva tiempo para sentarte a tomar una comida sencilla entre los comedores del mercado.





