En el Museo Ralli, Dalí convive con maestros latinoamericanos
El Museo Ralli de Punta del Este es una distinguida institución de arte contemporáneo situada en el barrio residencial de Beverly Hills. Exhibe una invaluable colección permanente de esculturas originales de Salvador Dalí y maestros latinoamericanos, con entrada totalmente gratuita.
Por Enrique P. · Publicado el 11 de septiembre de 2026

Un oasis de arte y escultura en Beverly Hills
Enclavado en medio de añosos bosques de pinos en el señorial barrio de Beverly Hills en Punta del Este, el Museo Ralli es una de las instituciones artísticas más prestigiosas del país.
Su edificio combina salas de exposición con patios interiores donde se exhiben esculturas.
El museo forma parte de la prestigiosa Organización Ralli internacional (con sedes en Santiago de Chile, Marbella y Cesarea) y mantiene una filosofía estricta de gratuidad y ausencia de fines comerciales para promover el goce estético puro.
La colección de Salvador Dalí y maestros del continente
El museo reúne esculturas del artista surrealista español Salvador Dalí, que se suman a las de otros artistas.
Asimismo, sus salas exhiben obras de artistas latinoamericanos y europeos.
Consejo de visita: El museo abre en horario vespertino, por lo que constituye el plan cultural perfecto tras pasar la mañana y el mediodía en la playa antes de cenar en la península.
Explora más sobre Punta del Este y Uruguay:
Los patios ajardinados y la colección de surrealismo latinoamericano
Emplazado en el señorial barrio residencial de Beverly Hills en Punta del Este, el Museo Ralli es una institución artística de referencia internacional fundada por Harry y Martine Recanati.
Fiel a la filosofía altruista de sus creadores, el museo mantiene el principio fundacional de gratuidad absoluta y prohíbe la comercialización de recuerdos o actividades lucrativas, buscando que los visitantes disfruten del arte de manera pura, libre y sin presiones comerciales.
El edificio, con salas de exposición y patios interiores, está rodeado por un frondoso parque boscoso de pinos marítimos, cipreses y arrayanes nativos.
En sus patios ajardinados al aire libre se distribuyen magníficas esculturas en bronce, entre ellas obras de Salvador Dalí y de Fernando Botero, propiciando un diálogo armonioso entre las formas volumétricas y la vegetación circundante.
En sus amplias salas interiores se exhibe una colección de arte latinoamericano contemporáneo y de obras europeas.
Entre sus piezas más valiosas sobresalen lienzos y esculturas de artistas latinoamericanos contemporáneos, así como esculturas de Salvador Dalí.
El museo renueva periódicamente parte de su exposición temporal con muestras monográficas dedicadas a corrientes de vanguardia de América y Europa, facilitando al público folletos explicativos y fichas técnicas que profundizan en el contexto estilístico de cada creación, permitiendo a grandes y pequeños comprender las claves del surrealismo contemporáneo.
Visitar el Museo Ralli representa un remanso de tranquilidad y enriquecimiento cultural ideal para las horas de mayor calor del mediodía o para una tarde nublada durante las vacaciones esteñas.
Recorrer los patios para admirar esculturas en bronce y mármol, entre ellas obras de Salvador Dalí.
Descubrir la colección pictórica de surrealismo y arte figurativo de maestros latinoamericanos.
Disfrutar del entorno boscoso y los jardines cuidados del señorial barrio de Beverly Hills.
Aprovechar el acceso libre y gratuito permanente de la institución para visitarlo con calma familiar.
Un museo pensado como casa de arte
El Museo Ralli de Punta del Este forma parte de una red de museos creada por un coleccionista y mecenas que reunió una amplia colección de arte latinoamericano contemporáneo.
La sede esteña se instaló en un edificio de líneas mediterráneas, con patios, galerías y jardines que invitan a recorrerlo sin prisa. La idea general es que el visitante circule por un entorno amable, donde el espacio y las obras dialogan entre sí.
Su formato abierto y de recorrido sencillo lo convierte en un plan cómodo para familias y para quienes no suelen visitar museos.
Escultura al aire libre y mirada latinoamericana
Además de las salas, el museo cuenta con esculturas distribuidas por los patios y los jardines, de modo que la luz natural cambia el aspecto de las piezas según la hora.
Los artistas representados proceden de distintos países de la región, y sus obras tratan temas como la identidad, la memoria, el paisaje urbano y la fantasía.
Dedica un rato a leer las cartelas, que explican la procedencia y la técnica de cada pieza. Para quien busca un descanso del sol y de la playa, resulta un plan agradable, y también ofrece la oportunidad de conocer artistas que rara vez aparecen en los circuitos turísticos habituales.
Si quieres sacar más partido, dedica unos minutos a sentarte en los patios y observar las esculturas en silencio. La arquitectura blanca y los jardines cuidados crean un ambiente propicio para ello, y muchos visitantes comentan que la pausa es parte de la experiencia.





