Guayasamín levantó la Capilla del Hombre como templo laico de América

La Capilla del Hombre en el cerro de Bellavista en Quito es el templo laico monumental creado por el pintor ecuatoriano Oswaldo Guayasamín. Rinde homenaje a la resistencia, sufrimiento y dignidad de los pueblos de América Latina.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

Enclavada en el mirador de Bellavista con vistas al valle de Cumbayá, la Capilla del Hombre es el gran memorial artístico contemporáneo de Quito y una joya cultural de Ecuador. Fue ideada por el célebre maestro Oswaldo Guayasamín.

First Latin female artist to exhibit a mural at Oswaldo Guayasamín's La Capilla del Hombre Museum. The mural was inaugur en quito
Martinsky13, Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Murales monumentales y Casa taller Guayasamín

En su interior se exhiben grandes murales expresionistas como 'El Rostro de América' y series pictóricas consagradas a 'La Edad de la Ira' y 'La Ternura', denunciando las opresiones históricas del continente.

El complejo incluye la residencia personal del maestro Guayasamín con su colección privada de piezas arqueológicas prehispánicas de las culturas Valdivia, Chorrera y Tolita, como se reseña en la guía cultural de Quito.

Cómo llegar y recomendaciones

Toma un taxi desde el Parque La Carolina o La Mariscal. Consulta en la web de la Fundación Guayasamín qué espacios incluye la entrada.

La arquitectura del templo laico y el Árbol de la Paz

Ubicada en las colinas del barrio Bellavista con vistas panorámicas sobre el valle de Cumbayá y las cumbres de los Andes, la Capilla del Hombre fue concebida por Oswaldo Guayasamín como un monumento espiritual laico consagrado al dolor, las luchas y la esperanza del pueblo latinoamericano.

El edificio, proyectado por el arquitecto Handel Guayasamín Crespo, se levantó entre 1996 y 2002 con un diseño sobrio que dialoga con la luz cambiante del cielo quiteño.

En su patio ajardinado exterior se encuentra el célebre Árbol de la Paz, un árbol que simboliza el mensaje de paz del lugar y invita al recogimiento.

Este rincón transmite una profunda serenidad y sirve como espacio de recogimiento para los amantes del arte y los derechos humanos.

Junto a la Capilla del Hombre se visita la Casa Museo Guayasamín, la residencia donde el maestro vivió y trabajó.

Las salas conservan intacto su taller de pintura con pinceles, caballetes y paletas de colores al óleo, además de su colección privada de arte precolombino e imaginería religiosa colonial de la Escuela Quiteña.

La contemplación de los murales monumentales como 'El llanto de las madres' y 'La tortura' genera una experiencia emocional intensa que apela a la reconciliación y a la fraternidad universal.

  • Recorrer la Capilla del Hombre y contemplar la cúpula de cobre martillado y los murales monumentales.

  • Rendir homenaje a Oswaldo Guayasamín visitando el Árbol de la Paz en los jardines exteriores.

  • Admirar la colección de arte precolombino y colonial en la residencia taller del pintor.

  • Disfrutar de las panorámicas del valle de Cumbayá y la cordillera oriental desde las terrazas del museo.

Quién fue Oswaldo Guayasamín

Oswaldo Guayasamín nació en Quito en 1919, hijo de un padre indígena y una madre mestiza, y desde joven se interesó por el sufrimiento de los pueblos que le rodeaban.

Su obra, de trazo expresionista y colores intensos, recoge series como Huacayñan, palabra quechua que significa camino del llanto, La edad de la ira y, más tarde, la serie dedicada a la ternura, en la que homenajeó a su madre con imágenes de manos y rostros que transmiten calidez.

La Capilla del Hombre fue un proyecto de sus últimos años y se inauguró después de su fallecimiento, en 2002. Concebida como un espacio laico, reúne murales y pinturas dedicados a los pueblos de América y a la humanidad en su conjunto.

Es un lugar que invita al silencio y a la reflexión, por lo que conviene recorrerlo sin prisa y dejando que las imágenes hablen por sí mismas.

La casa y la colección de arte de su fundador

Junto a la capilla se conserva la casa donde vivió el artista, hoy convertida en museo. Además de sus propias obras, se exhibe una importante colección de arte precolombino, piezas coloniales y objetos reunidos por el pintor durante décadas, que muestran su interés por las raíces culturales del continente.

La suma de ambos espacios permite conocer tanto al creador como al coleccionista y comprender de dónde nacía su inspiración.

El barrio de Bellavista, en la ladera de la ciudad, ofrece vistas amplias del valle de Quito. En los días despejados es una gran ocasión para detenerte unos minutos en los jardines y observar los volcanes y colinas que rodean la capital. Lleva una chaqueta ligera, porque a esta altitud la temperatura cambia con rapidez.

Para saber más