Azulejos de todo el mundo en la Escalera de Selarón, entre Lapa y Santa Teresa

La Escalera de Selarón (Escadaria Selarón) es una monumental obra de arte público compuesta por 215 peldaños recubiertos con más de 2.000 azulejos de más de sesenta países, creada por el artista Jorge Selarón entre Lapa y Santa Teresa en Río de Janeiro. Conecta con los históricos Arcos de Lapa.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

Coloridos escalones de cerámica artesanal de la Escadaria Selarón uniendo los barrios de Lapa y Santa Teresa en Río de Janeiro.
Wilfredor, Wikimedia Commons (CC0)

El homenaje en azulejos al pueblo brasileño

Iniciada en 1990 como un proyecto personal de embellecimiento barrial en Río de Janeiro, la Escalera de Selarón se convirtió en uno de los mosaicos urbanos más admirados de América Latina. Su autor la consideraba una 'obra viva y mutante' que solo concluiría el día de su propia muerte.

Los azulejos del mundo y la bohemia de Lapa

Caminar por la escalinata permite descubrir cerámicas con escudos de fútbol, banderas nacionales, pinturas religiosas y dedicatorias de viajeros de todo el mundo.

Al pie de la escalera se abren los imponentes Arcos de Lapa, el antiguo acueducto colonial de 42 arcos dobles donde cada noche resuena la samba en vivo en locales tradicionales como Carioca da Gema.

Desde lo alto de la escalera se accede al Barrio de Santa Teresa. Aparte, en la zona portuaria, está el futurista Museo del Mañana.

Horario fotográfico recomendado:

Visita la escalera a media mañana para encontrarla con buena luz natural, menor concurrencia de grupos turísticos.

El legado artístico de Jorge Selarón y la vida musical de Lapa

La Escadaria Selarón es un colosal mosaico urbano al aire libre que conecta las calles de Lapa con las laderas de Santa Teresa a través de doscientos quince peldaños vibrantes.

Iniciada en 1990 por el artista y ceramista chileno Jorge Selarón como un homenaje apasionado al pueblo de Río de Janeiro, la obra comenzó de manera humilde recubriendo peldaños deteriorados frente a su vivienda con fragmentos de azulejos en los colores de la bandera brasileña: verde, amarillo y azul.

Con el paso de los años, el proyecto adquirió resonancia internacional y viajeros de los cinco continentes comenzaron a remitirle azulejos cerámicos desde sus lugares de origen.

Selarón integró más de dos mil piezas procedentes de más de sesenta naciones, concibiendo la escalera no como un monumento estático sino como una creación viva en mutación constante, donde sustituía viejas baldosas por nuevas donaciones hasta su fallecimiento en 2013.

Al descender la escalinata, se abre la plaza donde se alzan los Arcos de Lapa (Aqueduto da Carioca), gran estructura de ingeniería colonial levantada a mediados del siglo XVIII para transportar agua desde el río Carioca hasta el centro urbano.

Con sus cuarenta y dos arcos de cantería y cal, este acueducto histórico sirve hoy de viaducto para el tranvía y preside el distrito nocturno más vibrante de la ciudad, donde cada noche resuenan las ruedas de samba tradicional y los acordes de guitarra en locales históricos.

Los fines de semana, las terrazas circundantes se llenan de amantes de la música popular que bailan al compás del pandeiro y el cavaquinho, en un ambiente espontáneo que refleja el alma festiva y acogedora de la metrópoli brasileña.

La visita diurna permite apreciar con detenimiento la variedad de motivos pintados a mano en las cerámicas, que van desde iconos del arte universal hasta escenas costumbristas cariocas.

  • Observar minuciosamente los azulejos de la escalera para descubrir motivos cerámicos donados de todos los continentes.

  • Acudir durante las horas centrales del día para beneficiarse de la mejor iluminación fotográfica en los peldaños.

  • Caminar hacia los Arcos de Lapa para contemplar la imponente arquería colonial levantada en el siglo XVIII.

  • Cuidar las pertenencias personales en las inmediaciones peatonales más concurridas y en horarios nocturnos.

Un artista que adoptó el barrio

Jorge Selarón nació en Chile y se estableció en Río de Janeiro, donde vivió en una casa junto a los escalones que decidió transformar. Lo que empezó como el arreglo de unos peldaños deteriorados se convirtió en un trabajo de décadas, financiado con la venta de sus pinturas.

Él mismo describía la escalera como su obra más querida y como un homenaje al pueblo brasileño, y se la conoce como una de las manifestaciones de arte público más reconocibles de la ciudad. Selarón falleció en 2013, pero su obra sigue atrayendo a visitantes de todo el mundo.

Azulejos que llegan de todas partes

Parte del encanto de la escalera es que fue creciendo con aportaciones de personas de distintos países. Viajeros y vecinos le enviaban azulejos de sus lugares de origen, y él los incorporaba a la composición junto a los de color verde, amarillo y azul, que remiten a la bandera brasileña. Por eso, cada vez que subes descubres un detalle nuevo.

Recorre los escalones sin prisa, fíjate en las variaciones de dibujo y respeta la obra: no desprendas ni toques los azulejos más frágiles y deja espacio a quienes se detienen a fotografiar.

Lapa: samba, choro y noche carioca

La Lapa es conocida como uno de los lugares de nacimiento de la vida nocturna de Río. Sus casas antiguas y sus locales han acogido durante generaciones al samba, al choro y a otros ritmos populares.

Si te acercas al caer la tarde, escucharás música en directo en bares y salas, con un ambiente festivo que se prolonga hasta la madrugada. Ve acompañado, mantén tus pertenencias a la vista y disfruta con moderación.