¿Por qué en Salento se viaja colgado del estribo de un Willys?
El Jeep Willys (o 'Mula Mecánica') es el vehículo histórico e insignia cultural del Eje Cafetero colombiano. Llegados en la posguerra desde Estados Unidos, estos todoterrenos transportan pasajeros, bultos de café y racimos de plátano por las trochas andinas, con viajeros viajando de pie en el estribo.
Por Enrique P. · Publicado el 11 de septiembre de 2026

La Mula mecánica que conquistó las montañas andinas
En la Plaza de Bolívar de Salento, una colorida fila de jeeps Willys clásicos de los años 40 y 50 enciende sus motores cada mañana para conectar el pueblo con las veredas rurales y los senderos del Valle de Cocora.
La experiencia del Yipao y el Viaje en estribo
Los Willys se convirtieron en patrimonio vivo gracias a su legendaria tracción 4x4 y capacidad para superar pendientes de barro imposibles cargando mucho peso en el tradicional 'Yipao'.
Para los viajeros, abordar un Willys y viajar de pie en el estribo trasero sintiendo el viento fresco de la montaña mientras se desciende por la carretera arbolada hacia Cocora es una de las vivencias más memorables del viaje.
Viaja en la cola: Pide al conductor permiso para viajar en el estribo exterior trasero y disfruta de una vista panorámica despejada de las colinas cafeteras.
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Historia de la 'mula mecánica' en el campo andino y el arte del viaje en estribo
Tras la culminación de la Segunda Guerra Mundial, miles de vehículos todoterreno militares estadounidenses Willys MB y sus sucesores civiles CJ-5 llegaron a las escarpadas cordilleras de Colombia.
En los empinados caminos de herradura del Eje Cafetero, donde los camiones convencionales encallaban en el fango y las recuas de mulas resultaban insuficientes para el auge de las cosechas, el Willys se convirtió rápidamente en la insustituible 'mula mecánica' del campesinado andino gracias a su robusto chasis, su tracción reductora y su mecánica infatigable.
En Salento, la flota de Jeeps Willys estacionada de manera impecable en la Plaza de Bolívar constituye el sistema de transporte público rural por excelencia.
Los mecánicos y conductores locales han perfeccionado a lo largo de décadas el refuerzo de los paquetes de ballestas de suspensión para aumentar la capacidad de carga del vehículo en lo que se conoce como el 'Yipao': una colosal estampa folclórica donde el jeep transporta decenas de bultos de café, racimos de plátano, muebles y pasajeros apiñados con un equilibrio prodigioso.
Para los viajeros, abordar un Willys hacia el Valle de Cocora o las fincas cafeteras rurales es un rito iniciático ineludible.
Quienes buscan una dosis extra de emoción eligen viajar de pie en el estribo trasero exterior, sujetándose con firmeza a la barra superior del techo mientras el vehículo sortea curvas y badenes, disfrutando del aire puro de la montaña y de vistas despejadas sobre los cafetales.
Los jeeps suelen salir cuando se llenan, así que conviene preguntar en la plaza por los puntos de salida y los horarios del día.
Experimentar el viaje de pie en el estribo trasero del Willys sujetándose con fuerza a las barandillas del techo.
Preguntar el precio del trayecto antes de subir y llevar efectivo para pagarlo.
Fotografiar los jeeps clásicos alineados frente a las fachadas de colores de la plaza central del pueblo.
Conversar con los conductores veteranos para conocer anécdotas históricas sobre las trochas cafeteras del Quindío.
Un vehículo para todo
Más que un medio de transporte, el Willys es una herramienta de trabajo. En el campo cafetero se usa para llevar sacos de café, racimos de plátano, materiales de construcción y, en ocasiones, hasta animales pequeños.
Los mismos vehículos que por la mañana transportan a visitantes pueden estar cargados por la tarde con provisiones para las fincas, y esa doble vida es parte de su carácter.
Fíjate en los detalles: los asientos de madera, las barras para agarrarse, los colores intensos y los adornos con que cada propietario personaliza su jeep. Cada uno cuenta una historia diferente.
Mecánica ingeniosa
Mantener en marcha vehículos con décadas de antigüedad exige creatividad. Los mecánicos de la región adaptan piezas, reparan motores y encuentran soluciones para que sigan funcionando en caminos de barro y pendientes pronunciadas.
Esa cultura de la reparación forma parte del patrimonio inmaterial del Eje Cafetero y explica por qué estos jeeps siguen en circulación.
Cómo viajar con comodidad
Para disfrutar del trayecto, lleva una chaqueta ligera, porque el viento y las nubes pueden enfriar el ambiente, y una prenda impermeable en caso de lluvia. Sujétate bien en los tramos con baches, guarda tus objetos de valor en un bolsillo interior y evita colgar la cámara de forma floja.
Si decides viajar de pie, hazlo solo cuando el conductor lo permita y mantén siempre las manos firmes en las barras.
Observa también el ambiente de la plaza: conductores que charlan, familias que esperan su turno y viajeros que preguntan por los trayectos. Es una escena cotidiana que merece unos minutos antes de subirte al vehículo.





