Adobe colonial y murallas preincaicas en San Pedro y el Pukará de Quitor

San Pedro de Atacama es un oasis a 2.407 metros de altitud, con calles de adobe y una iglesia del siglo XVIII declarada Monumento Nacional en 1951. A 3 kilómetros está el Pukará de Quitor, una fortaleza lickanantay de hacia el siglo XII, declarada monumento nacional en 1982, que según la tradición histórica resistió a las tropas de Francisco de Aguirre en 1540.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

Llegar a San Pedro de Atacama sorprende por el contraste: el desierto más árido está a un lado de la carretera y, al otro, hay un oasis con algarrobos, acequias y casas bajas de barro. Ese verde no es casual. Es la razón por la que aquí se vive desde hace unos 11.000 años, según Wikipedia.

En una mañana puedes unir las dos caras del lugar: el pueblo actual, con su plaza y su iglesia, y la ladera donde los lickanantay levantaron una fortaleza para defender el oasis. Dos visitas cortas, separadas por 3 kilómetros y unos mil años de historia.

Ubicación
Oasis de San Pedro de Atacama, a 2.407 m; el Pukará está a 3 km al noroeste
Iglesia
Siglo XVIII, Monumento Nacional desde 1951
Pukará de Quitor
Hacia el siglo XII; monumento nacional desde 1982
Cómo llegar al Pukará
Bici, taxi o a pie desde el pueblo (3 km al noroeste)
Tiempo de visita
Medio día para pueblo, iglesia y Pukará
Qué llevar
Agua, sombrero, protector solar y calzado cerrado
Entradas y horarios
Confirmar en el pueblo; no figuran en una web oficial

El oasis que sostuvo a un pueblo

San Pedro está a 2.407 metros sobre el nivel del mar y a unos 1.700 kilómetros de Santiago. La comuna, según Wikipedia, tenía 10.996 habitantes en el censo de 2017 y se ha convertido en destino turístico a partir de la década de 1990. Las lluvias apenas superan los 100 milímetros al año.

Blanca fachada de adobe y campanario de la iglesia colonial de San Pedro de Atacama.
Angelica1979, Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

Esa escasez de agua define todo. El río San Pedro baja de la cordillera y permite cultivar en pleno desierto. Los lickanantay, el pueblo atacameño, organizaron su vida en comunidades agrícolas llamadas ayllus alrededor de ese recurso, y Quitor era uno de ellos.

La iglesia de adobe y cardón

La iglesia de San Pedro está junto a la plaza. Wikipedia fecha el templo actual en el siglo XVIII y recuerda que sustituyó a uno anterior. Fue declarada Monumento Nacional el 6 de julio de 1951. Es un edificio de adobe con planta en cruz latina de unos 41 metros de largo por 7,5 de ancho.

Su carpintería es lo más singular: las vigas son de chañar y algarrobo, atadas con tiras de cuero crudo de llama, y la cubierta lleva tablas de cardón, el cactus columnar, cubiertas con barro y paja. Es una técnica de construcción pensada para un clima de grandes cambios de temperatura.

El campanario actual se añadió en 1964. El terremoto de 2007 dañó la iglesia de gravedad; la restauración se hizo entre 2014 y 2015, y el templo reabrió en junio de 2015. Durante las obras aparecieron dos ángeles pintados bajo capas de pintura sintética y un órgano de 1776.

Un paseo por el pueblo

Las calles de tierra y las paredes encaladas se recorren a pie. La calle Caracoles es la más animada, con tiendas de artesanía, cerámica, lana de alpaca y restaurantes. Si caminas por las calles laterales, verás más casas de adobe y huertos que turistas, sobre todo temprano.

Para entender la historia local, el Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Museo R.P. Gustavo Le Paige, de la Universidad Católica del Norte, conserva la herencia del sacerdote belga que fundó el museo original en 1957. Hoy se visita a través de su sala de exposición arqueológica. Confirma horario y tarifa en la web de la universidad, porque cambian.

Una fortaleza sobre el río

El Pukará de Quitor está a unos 3 kilómetros al noroeste del pueblo, sobre una ladera que domina el valle del río San Pedro. «Pukará» viene del quechua y significa fortaleza. Lo construyeron los lickanantay hacia el siglo XII, aunque las fechas exactas son inciertas: otras fuentes hablan de hacia 1300.

Su función era defender el oasis y los asentamientos cercanos. La población combinaba agricultura, pastoreo y recolección de chañar y algarrobo, y trabajaba cerámica, cobre, textiles y cestería. No era solo un refugio: era un lugar de vida cotidiana.

1540: el asedio de Aguirre

En 1540, la expedición española de Francisco de Aguirre pasó por el oasis y se encontró con defensores atrincherados en el pukará. Según la tradición histórica, el pukará cayó tras un asedio y muchos de sus defensores murieron. Las cifras varían tanto entre fuentes que aquí no se dan.

Es un relato duro y conviene contarlo tal cual: el sitio no es solo paisaje, sino también memoria de la conquista. Chile lo declaró monumento nacional en 1982 y hoy se recorre como sitio arqueológico.

Cómo subir y qué llevar

Desde el pueblo se puede ir a pie, en bicicleta o en taxi, porque son unos 3 kilómetros hacia el noroeste. A pie es un paseo de bastante tiempo bajo el sol, y la subida a la cumbre del pukará es corta pero con pendiente.

  • Agua: al menos un litro y medio por persona, porque el aire seco deshidrata.

  • Sombrero, protector solar y calzado cerrado: el suelo es de piedra suelta.

  • Ve temprano o al final de la tarde, cuando el sol es menos fuerte.

  • A más de 2.400 metros conviene ir con calma el primer día, beber agua y evitar el alcohol.

Las entradas y los horarios del Pukará los fija quien administra el sitio y pueden variar, así que pregúntalos en tu alojamiento o en la oficina de turismo del pueblo. Desde lo alto verás el oasis, el cauce del río y, al fondo, la cordillera.

Más allá del pueblo y del Pukará

San Pedro es la base para el resto del desierto. Wikipedia menciona los géiseres del Tatio, el valle de la Luna y el observatorio astronómico ALMA, a unos 5.000 metros de altitud. Son excursiones largas que se contratan con operadores locales, y conviene dejar un día de margen para aclimatarte antes de subir.

Dentro del pueblo, siéntate un rato en la plaza y observa la vida diaria. Si vienes en verano, ten en cuenta que las temperaturas diurnas pueden llegar a 38 grados, según Wikipedia, y que las noches de invierno bajan de cero.

Cómo ordenar el día

Una buena secuencia es empezar por el Pukará a primera hora, bajar al pueblo para comer, visitar la iglesia y el museo después y reservar la tarde para caminar por Caracoles. Así evitas el sol más fuerte de las horas centrales y no te cansas por acumular excursiones.

Si te sobra tiempo, hay excursiones que combinan el Pukará con la aldea de Tulor y con el valle de Catarpe. Pregunta antes qué incluyen y cuánto duran. Para la noche, el entorno de San Pedro es conocido por la observación astronómica, con tours que salen del pueblo.

El pueblo sirve como base estratégica para todas las expediciones en el norte de Chile, ofreciendo una rica escena gastronómica que fusiona cocina andina tradicional con toques contemporáneos en su guía turística local.

Al caer la noche, es la antesala perfecta para unirse a los afamados Tours Astronómicos de Atacama o planificar el día siguiente en las Termas de Puritama.

¿A qué distancia está el Pukará de Quitor?

Está a unos 3 kilómetros al noroeste de San Pedro de Atacama, según Wikipedia. Puedes ir en coche, en taxi, en bicicleta o a pie; a pie conviene salir temprano y llevar agua. Pregunta en tu alojamiento por el mejor momento del día.

¿Quién construyó el Pukará de Quitor?

Lo construyeron los lickanantay, el pueblo atacameño, hacia el siglo XII según la mayoría de las fuentes, aunque otras hablan de hacia 1300. Chile lo declaró monumento nacional en 1982.

¿Cuándo se construyó la iglesia de San Pedro?

Wikipedia sitúa el templo actual en el siglo XVIII y es Monumento Nacional desde el 6 de julio de 1951. Tras el terremoto de 2007 se restauró entre 2014 y 2015.

¿Cómo evito los efectos de la altura en San Pedro?

El pueblo está a 2.407 metros. Conviene ir con calma el primer día, beber agua y evitar el alcohol. Si te sientes mal, descansa y consulta con un profesional sanitario; no te exijas en la subida al Pukará.

Fuentes