Carabineros, cambio de guardia y un centro cultural bajo La Moneda

El Palacio de La Moneda es la sede de la Presidencia de la República de Chile y una de las obras cumbres del neoclasicismo en América Latina, inaugurada en 1805. Famoso por su solemne cambio de guardia de Carabineros y su moderno Centro Cultural subterráneo.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

Sede de la presidencia en el Palacio de La Moneda en el centro cívico de Santiago.
Diego Delso, Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

El Palacio neoclásico de la República

Emplazado en el eje cívico de Santiago, el Palacio de La Moneda es el símbolo monumental del poder civil y de los momentos más dramáticos de la historia contemporánea chilena.

El cambio de guardia y el Centro Cultural subterráneo

El cambio de guardia de los Carabineros de Chile es una ceremonia marcial vistosa con la banda de Carabineros, que se realiza en la Plaza de la Constitución.

Bajo la contigua Plaza de la Ciudadanía se despliega el Centro Cultural La Moneda (CCLM), un vanguardista espacio subterráneo con salas de exposiciones de arte indígena y contemporáneo, cineteca nacional y tiendas de diseño chileno de autor.

Patios interiores: Consulta en la web oficial de la Presidencia cómo visitar los patios de los Cañones y de los Naranjos, porque el acceso depende de la programación del palacio.

La joya neoclásica de Toesca, el cambio de guardia y el centro cultural subterráneo

Ocupando una manzana entera en el eje cívico de la capital, delimitado por las plazas de la Constitución y de la Ciudadanía, el Palacio de La Moneda es la sede de la Presidencia de la República de Chile y una de las obras cumbres de la arquitectura neoclásica civil en todo el continente americano.

Proyectado a finales del siglo XVIII por el insigne arquitecto italiano Joaquín Toesca y Fornali por encargo de la corona española para albergar la Real Casa de Moneda, el imponente edificio de cantería y ladrillo destaca por sus severas líneas dóricas, su armoniosa simetría y su sólida presencia monumental.

En 1846, durante el gobierno de Manuel Bulnes, el palacio pasó a ser la residencia oficial y sede del poder ejecutivo del país.

El edificio soportó con entereza dramáticos hitos históricos, entre los que resalta el bombardeo del 11 de septiembre de 1973 durante el golpe de Estado que derrocó al presidente Salvador Allende, siendo restaurado después hasta recuperar gran parte de su estructura original.

El interior del palacio se articula en torno a nobles patios empedrados de atmósfera serena, entre los que sobresalen el Patio de los Cañones, que debe su nombre a los cañones coloniales que alberga, y el emblemático Patio de los Naranjos, plantado con naranjos a comienzos de la década de 1980 y escenario de grandes ceremonias.

Uno de los espectáculos cívicos más concurridos en la Plaza de la Constitución es el tradicional Cambio de Guardia de Palacio, ceremonia militar que se lleva a cabo cada dos días con la participación de la guardia de palacio y la banda del Orfeón Nacional de Carabineros, desfilando al son de marchas patrióticas.

Bajo la explanada sur se despliega el Centro Cultural La Moneda, un vanguardista espacio subterráneo con grandes salas de exposiciones de arte contemporáneo, cineteca y tiendas de diseño patrimonial.

  • Presenciar la vistosa ceremonia marcial del Cambio de Guardia en la Plaza de la Constitución.

  • Conocer la arquitectura neoclásica y los patios de los Naranjos y los Cañones en visitas guiadas.

  • Descender al Centro Cultural La Moneda para visitar exposiciones de arte internacional de gran nivel.

  • Fotografiar la fachada norte iluminada frente a las esculturas cívicas de los presidentes chilenos.

Sede de gobierno y escenario de la historia

Aunque nació como casa de moneda, el edificio se convirtió en sede del gobierno a mediados del siglo XIX y desde entonces ha sido testigo de buena parte de la historia política de Chile.

Los acontecimientos que ocurrieron entre sus muros, incluido el bombardeo de 1973, lo han convertido en un símbolo con significado profundo para muchos chilenos.

Mirarlo desde la explanada ayuda a comprender su sobriedad: un edificio de líneas neoclásicas, pocas ornamentaciones y gran dimensión. La arquitectura transmite una idea de orden y solemnidad propia de la época en que se construyó.

Un entorno para pasear y reflexionar

La plaza de la Ciudadanía, al sur del palacio, es un amplio espacio abierto por donde circulan oficinistas, turistas y estudiantes. Desde allí se ve el palacio con perspectiva, y bajo la plaza se encuentra el centro cultural, que alberga exposiciones y actividades.

Si quieres presenciar el relevo de la guardia, consulta con antelación el calendario oficial y llega con tiempo para encontrar un buen sitio.

Después, camina por las calles del centro, como el paseo Bulnes o el barrio Cívico, y dedica un rato a leer las placas y monumentos que explican la historia reciente del país.

Para saber más