A 300 metros sobre Santiago, en los pisos 61 y 62 de Sky Costanera
Sky Costanera es un mirador panorámico de 360 grados, uno de los más altos de Sudamérica, situado en los pisos 61 y 62 de la Gran Torre Santiago, de 300 metros de altura. Ofrece amplias vistas del valle metropolitano, el río Mapocho y la muralla nevada de la Cordillera de los Andes.
Por Enrique P. · Publicado el 11 de septiembre de 2026

Tocar el cielo de Santiago a 300 metros de altura
Emplazada en el corazón del distrito financiero de 'Sanhattan' en Santiago, la Gran Torre Santiago diseñada por el afamado arquitecto César Pelli es el icono indiscutido de la modernidad chilena.
Piso 61 y terraza abierta en el piso 62
El mirador cerrado del piso 61 cuenta con amplios ventanales con vistas a los cerros isla y a los barrios de la ciudad.
En el piso 62 se abre una terraza mirador al aire libre donde se puede sentir el viento de altura mientras se contempla cómo la sombra de la gigantesca torre se proyecta sobre la ciudad hacia la cordillera durante la puesta de sol.
Días despejados tras la lluvia: El mejor momento para subir es el día posterior a una lluvia invernal, cuando la atmósfera está cristalina y la cordillera luce completamente nevada.
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A trescientos metros de altura, la terraza abierta y el horizonte andino
Coronando la cima de la Gran Torre Santiago en el distrito financiero de Providencia, el mirador Sky Costanera es una de las plataformas de observación más elevadas de Sudamérica y uno de los rascacielos más altos del hemisferio sur.
Con trescientos metros de altura y sesenta y dos pisos, el colosal edificio fue concebido por el afamado arquitecto argentino-estadounidense César Pelli —célebre por el diseño de las Torres Petronas de Kuala Lumpur— como un icono de la modernidad económica y el desarrollo vanguardista de la capital chilena.
La experiencia de la visita comienza en la planta baja del complejo comercial Costanera Center, donde ascensores rápidos suben hasta el mirador, en un trayecto breve.
El complejo cuenta con dos niveles de observación complementarios: en el piso sesenta y uno se extiende un salón mirador climatizado completamente acristalado de trescientos sesenta grados con vistas a toda la ciudad; en el piso sesenta y dos se abre una terraza al aire libre, donde se siente la brisa fresca de la altura mientras se contempla el cielo abierto sobre la cordillera.
Desde esta privilegiada atalaya se domina la totalidad de la cuenca de Santiago a vista de pájaro: la densa trama urbana de rascacielos de Sanhattan, el serpenteante trazado del río Mapocho, los cerros isla Santa Lucía y San Cristóbal, y el monumental telón de fondo de la cordillera de los Andes, cuyos macizos de más de cinco mil metros como el cerro El Plomo parecen encontrarse al alcance de la mano.
El momento estelar para visitarlo es en el atardecer, cuando la sombra de la gran torre se proyecta sobre la ciudad y los picos andinos se tiñen de fulgor cobrizo antes de que la urbe comience a brillar en la noche.
Subir en ascensor hasta los pisos 61 y 62 de la torre.
Sentir el aire libre de la altura en la terraza panorámica al descubierto del piso 62.
Contemplar la cordillera de los Andes recortándose sobre el perfil de la metrópoli.
Disfrutar de la puesta de sol sobre el valle de Santiago y el encendido de las luces nocturnas.
Un horizonte entre la ciudad y la cordillera
Santiago está encajada en un valle rodeado de montañas, y desde las alturas se entiende bien esa geografía. Hacia el este se levanta la cordillera de los Andes, que en días despejados luce nevada, mientras que hacia el oeste se extiende la cordillera de la Costa. Entre ambas se despliega la mancha urbana con sus barrios, parques y avenidas.
La visibilidad depende mucho de la contaminación y de las condiciones atmosféricas, así que la imagen cambia de un día a otro. Las jornadas posteriores a la lluvia suelen regalar vistas más nítidas, mientras que en verano la calima puede velar los picos lejanos.
Leer la ciudad desde arriba
Desde un mirador alto es fácil identificar puntos de referencia: el cerro San Cristóbal con su virgen blanca, el río Mapocho cruzando la ciudad y los barrios de Providencia y Las Condes con sus edificios de oficinas. Fijarte en estas marcas te ayuda a orientarte para los días siguientes.
Ten en cuenta que la torre se alza en una zona de intensa actividad comercial, de modo que combinarla con un paseo por los alrededores permite entender cómo ha crecido Santiago hacia el este en las últimas décadas.





