Decenas de miles de flamencos tiñen de rosa la laguna de Walvis Bay
La laguna de Walvis Bay es uno de los humedales costeros más importantes del África austral para aves zancudas y marinas, protegido bajo el Convenio Ramsar. Sus aguas someras y ricas en nutrientes albergan, según la época, hasta decenas de miles de flamencos mayores y menores, que colorean el litoral en un espectáculo visual sublime junto al paseo marítimo residencial.
Por Daniel
- Estatus internacional
- Humedal de Importancia Internacional (Sitio Ramsar desde 1995)
- Población ornitológica
- Decenas de miles de aves acuáticas, con máximos en el verano austral
- Ubicación
- Bahía de Walvis Bay, a 30 km al sur de Swakopmund
- Acceso
- Paseo peatonal asfaltado libre y gratuito
A solo media hora de trayecto por carretera costera desde Swakopmund, la laguna de Walvis Bay ofrece un remanso de paz ornitológica en Namibia. Las mareas bajas exponen extensas llanuras de lodo donde los flamencos filtran algas y pequeños crustáceos con sus picos arqueados.

Flamencos mayores, menores y pelícanos blancos
El paseo de la costanera permite fotografiar a las aves a pie a escasos metros del agua sin molestarlas. Los flamencos menores, de tono rosáceo más encendido y pico carmesí oscuro, conviven en armonía con los flamencos comunes de mayor alzada y pelícanos blancos que sobrevuelan en formación cerrada.
La lengua arenosa de Pelican Point protege la bahía del oleaje directo del océano abierto, propiciando además el cultivo de las afamadas ostras de Walvis Bay, servidas en los bistrós locales acompañadas de vino blanco sudafricano bien frío.
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Importancia ecológica del humedal costero de Walvis Bay
La laguna de Walvis Bay es uno de los humedales costeros más productivos del suroeste de África. Su relevancia biológica radica en la corriente marina de Benguela, cuyas aguas frías y ricas en nutrientes oxigenan la bahía y favorecen una proliferación masiva de fitoplancton, pequeños crustáceos y moluscos.
Este entorno sirve de refugio y estación de descanso para miles de aves zancudas que recorren las rutas migratorias entre el Paleártico y el sur de África.
El comportamiento de los flamencos varía notablemente según el ciclo diario de las mareas. Durante la marea baja, las aves se dispersan por los bajíos de lodo buscando microorganismos que filtran mediante las lamelas de sus picos especializados.
Al subir la marea, las colonias se repliegan progresivamente hacia las orillas someras cercanas a la costanera, lo que facilita contemplar densas concentraciones de color rosa brillante a escasos metros de la acera peatonal.
El paseo marítimo y observación de avifauna
El litoral que bordea la laguna dispone de un paseo peatonal pavimentado y amplio que se extiende a lo largo de varios kilómetros frente al barrio residencial.
A lo largo del trayecto se intercalan bancos de descanso y puntos abiertos de observación que permiten seguir el movimiento pausado de los flamencos mayores y de los flamencos menores, diferenciables por su estatura y la tonalidad carmesí de sus picos.
Además de los flamencos, el humedal acoge una nutrida diversidad de otras especies marinas y ribereñas.
Es habitual observar bandadas de pelícanos blancos planeando en formación rasante sobre la superficie del agua, charranes crestados sumergiéndose en busca de peces menores y correlimos rebuscando invertebrados en la arena húmeda del borde lacustre.
Consejos para visitar la laguna de Walvis Bay
Para disfrutar al máximo de la visita ornitológica en la laguna, conviene considerar las siguientes pautas prácticas:
Lleva prismáticos o un teleobjetivo para observar los detalles del plumaje y el comportamiento de alimentación sin perturbar a las aves.
Consulta la tabla de mareas antes de ir, porque la distancia a la que se ven las aves cambia con la marea.
Viste prendas cortavientos en capas, ya que las corrientes atlánticas generan rachas frescas incluso en tardes despejadas.
Combina la visita con un recorrido por las salinas adyacentes o una excursión hacia la península de Pelican Point.
Walvis Bay, la bahía de las ballenas
El nombre de la ciudad y de su bahía procede del afrikáans: Walvisbaai significa bahía de las ballenas, un recuerdo de los tiempos en que estas aguas protegidas atraían a cetáceos y a los barcos balleneros que los perseguían.
Durante buena parte del siglo veinte la zona estuvo administrada de forma separada del resto del territorio, y no pasó a formar parte de Namibia hasta 1994. Esa historia singular ayuda a entender por qué el puerto conserva un carácter propio, distinto del de la vecina Swakopmund.
Hoy Walvis Bay es la principal salida marítima del país, y desde el paseo de la laguna se ven a lo lejos las grúas y los barcos que esperan turno.
Es un contraste curioso: a un lado, la actividad industrial de un puerto de aguas profundas; al otro, bandadas de aves que parecen ajenas a todo, concentradas en la franja de agua somera donde encuentran su alimento.
Cómo distinguir a los flamencos de la orilla
Con un poco de práctica no es difícil separar las dos especies que comparten la laguna. El flamenco común o mayor es el más alto, de plumaje casi blanco con toques rosados y un pico pálido que termina en punta negra.
El flamenco enano o menor es claramente más pequeño, de un rosa más intenso y con el pico oscuro de tono rojizo. Cuando hay muchos ejemplares juntos, la diferencia de tamaño se percibe de inmediato.
Fíjate también en cómo se alimentan. Los flamencos mayores suelen hurgar en el fondo del lodo con la cabeza invertida, removiendo pequeños invertebrados, mientras que los menores filtran sobre todo algas microscópicas cerca de la superficie, a menudo avanzando en grupos compactos.
El color rosado de su plumaje procede de los pigmentos que obtienen de esa dieta, y por eso un ave bien alimentada luce más encendida.
Si tienes la suerte de ver una bandada levantar el vuelo, observa cómo estiran el cuello y las patas en línea recta y muestran el borde negro de las alas, un detalle que desde el suelo casi no se ve.
Es una escena breve, pero suele ser lo que más se recuerda de la visita y una de las mejores ocasiones para sacar la cámara.





