El Tren del Fin del Mundo recorre la vía de los presos

El Tren del Fin del Mundo es el ferrocarril en funcionamiento más austral del planeta, un convoy de época a vapor que recrea el antiguo recorrido del Tren de los Presos desde la Estación del Fin del Mundo hasta el Parque Nacional Tierra del Fuego a través del Cañadón del Toro.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

El Tren del Fin del Mundo con locomotora a vapor avanzando a través del bosque de lengas en el valle del río Pipo.
David Stanley, Wikimedia Commons (CC BY 2.0)

El histórico ferrocarril de los presidiarios

Entre 1909 y 1952, el tren funcionó como la línea de abastecimiento del penal de Ushuaia, transportando a los reclusos para talar leña y piedra en los bosques subantárticos. Reabierto en 1994 con fines turísticos, ofrece un viaje nostálgico al pasado pionero de Argentina.

Cascada La Macarena y el cementerio de árboles

El tren bordea el curso serpenteante del Río Pipo y se detiene en la Estación La Macarena, donde los pasajeros ascienden a un mirador con vistas a la cascada homónima y a la reconstrucción de un campamento indígena yagán.

A lo largo del trayecto se aprecia el 'cementerio de árboles', con tocones talados a hacha por los presos hace más de un siglo.

El viaje concluye en la estación dentro del Parque Nacional Tierra del Fuego, y puede combinarse con una visita al Museo del Presidio.

Audioguía multilingüe:

Cada vagón dispone de un sistema de audio individual que narra las historias y vivencias de los guardiacárceles y reclusos durante la época del presidio.

El Ferrocarril Austral Fueguino: trocha angosta de 500 milímetros y vapor vivo

Operando sobre una trocha angosta de apenas quinientos milímetros, el Ferrocarril Austral Fueguino ostenta la condición de ser el ferrocarril a vapor en funcionamiento más meridional del planeta.

Este sistema ferroviario turístico recupera unos ocho kilómetros del histórico tendido original que operó el presidio de Ushuaia entre 1909 y 1952.

Tras permanecer inactivo durante más de cuatro décadas luego de que el terremoto de 1949 dañara los rieles y el penal fuera clausurado, el ramal renació en 1994 con fines patrimoniales y divulgativos.

El convoy es remolcado por cuidadas locomotoras de vapor construidas siguiendo tradiciones mecánicas históricas.

Entre ellas destaca la locomotora 'Camila', fabricada en Inglaterra por Winson Engineering, y la emblemática máquina tipo Garratt 'Ingeniero Porta', construida en Argentina y bautizada en honor al ingeniero Livio Dante Porta.

El característico silbido del vapor reverberando contra los paredones de piedra del valle del río Pipo y los penachos de humo blanco condensándose en el aire frío evocan de inmediato los albores de la conquista territorial fueguina.

La vida de los presidiarios: tala de bosques y trabajo forzado en el cañón del Pipo

La historia del tren está indisolublemente ligada al régimen penal que definió los primeros compases urbanos de Ushuaia.

En las primeras décadas del siglo XX, los reclusos alojados en la Cárcel de Reincidentes eran trasladados cada mañana a bordo de vagones descubiertos de madera hacia los densos bosques de lenga del cañón del río Pipo para cumplir extenuantes jornadas de trabajo forzado.

Equipados con sierras de mano y hachas pesadas, los internos talaban miles de árboles para abastecer de leña a las calderas de la prisión y dotar de vigas y postes a las construcciones de una aldea que crecía al amparo del penal.

Entre los presos del penal de Ushuaia figuraron personajes resonantes de la crónica policial argentina, como Cayetano Santos Godino —conocido como el 'Petiso Orejudo'— y el múltiple homicida Mateo Banks, junto a numerosos confinados políticos de la década de 1930.

La dureza del clima polar, con nevadas persistentes y temperaturas bajo cero, convertía cada jornada de faena forestal en una prueba de resistencia física extrema.

Estaciones del trayecto: de la cabecera central a la terminal del parque

El itinerario ferroviario comienza en la Estación del Fin del Mundo, ubicada a ocho kilómetros al oeste del centro de Ushuaia.

En su edificio de estilo alpino se ubican los talleres mecánicos de mantenimiento, donde es posible apreciar la preparación matutina de las calderas y la lubricación de las bielas de las locomotoras antes de la partida.

Poco después de iniciar la marcha, las vías atraviesan el paraje Puente Quemado, donde aún se ven restos del antiguo puente ferroviario, que da nombre al paraje.

Más adelante, el convoy se detiene en la estación intermedia Cascada La Macarena.

Durante esta escala de quince minutos, los pasajeros ascienden por escalinatas de madera hasta un mirador natural que domina el salto de agua alimentado por deshielos de la sierra Alvear, descubriendo además la recreación de un campamento tradicional yámana que ilustra cómo vivían los primeros canoeros del archipiélago.

Desde esta parada elevada, el cauce pedregoso del río Pipo se aprecia en toda su magnitud, discurriendo entre bancos de arena y pastizales húmedos donde pastan caballos criollos y revolotean cauquenes de cabeza gris.

El aire puro de la montaña, impregnado del aroma resinoso de los árboles talados y el olor característico del carbón mineral de la máquina, ofrece un marco sensorial inconfundible antes de retomar la marcha hacia la terminal.

El viaje concluye en la estación Parque Nacional, situada en el límite este del Parque Nacional Tierra del Fuego.

Allí la locomotora desacopla los vagones y realiza maniobras de inversión de marcha mediante un desvío de vías, permitiendo a los visitantes continuar a pie por los senderos del bosque o conectar con excursiones vehiculares hacia la bahía Lapataia.

El 'cementerio de árboles': tocones centenarios y testimonio ecológico

Al avanzar a paso sosegado por el fondo del valle, la formación cruza un sector conocido como el 'cementerio de árboles'.

A ambos lados de los rieles emergen miles de tocones secos de lenga cortados a hacha que permanecen inalterados desde principios del siglo XX, conservados por el frío de la región.

Llama la atención de los viajeros que muchos de estos tocones cortados se eleven por encima del nivel actual del suelo.

La explicación reside en que los presidiarios talaban los árboles en pleno invierno, trabajando parados sobre gruesas capas de nieve compactada acumulada a lo largo de los meses más rigurosos. Al fundirse el manto blanco con la llegada del verano, los cortes quedaban expuestos a una altura inusual.

Este paraje constituye un elocuente testimonio histórico de la explotación extractiva que moldeó el paisaje forestal fueguino.

Diseño de los coches panorámicos y la magia del invierno blanco

Los coches de pasajeros del tren están pensados para viajar con comodidad pese a las bajas temperaturas del extremo sur.

Los vagones disponen de amplios ventanales para mirar hacia las laderas montañosas y el curso serpenteante del río Pipo.

El viaje ofrece una atmósfera singular durante los meses de invierno, cuando el valle queda completamente cubierto por un espeso manto de nieve virgen.

La locomotora de vapor avanza entonces abriendo paso entre témpanos y ramas heladas, envuelta en espesas columnas de vapor blanco que se elevan contra el cielo plomizo de la cordillera.

Dentro de los coches calefaccionados, el suave traqueteo sobre los rieles estrechos transporta al viajero a una época remota de pioneros y exploradores.

Recomendaciones para organizar el viaje en el tren a vapor

Para aprovechar el recorrido ferroviario y articularlo armónicamente con las visitas del entorno, conviene tener presentes las siguientes pautas:

  • Presenta tu reserva con tiempo en la Estación del Fin del Mundo para recorrer las salas históricas y presenciar la puesta a punto de la locomotora de vapor.

  • Aprovecha el sistema de audioguía individual a bordo de los coches para seguir la narración histórica sincronizada con los hitos geográficos del valle.

  • Lleva abrigo térmico y calzado cerrado con buena suela para bajar a las pasarelas exteriores durante la parada intermedia en la cascada La Macarena.

  • Si continúas hacia el interior del Parque Nacional Tierra del Fuego tras descender en la última estación, gestiona con anterioridad el acceso correspondiente a la reserva.

  • Evita sacar brazos o cámaras fotográficas por fuera de las ventanillas durante el avance por los sectores donde las ramas del bosque rozan los laterales del tren.