Lulo, uchuva y flores al amanecer en la plaza de Paloquemao

La Plaza de Mercado de Paloquemao es uno de los epicentros gastronómicos y sensoriales de Bogotá. Deslumbra por su inmenso mercado matutino de flores de exportación, cientos de puestos de frutas exóticas colombianas y fondas populares de comida tradicional.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

Coloridos puestos de frutas tropicales exóticas frescas en la Plaza de Mercado de Paloquemao
Remux, Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

La gran despensa de la tierra colombiana

Para sumergirse en la riqueza agrícola y la calidez humana de Bogotá, la Plaza de Mercado de Paloquemao ofrece una experiencia cultural muy recomendable. Cada madrugada llegan camiones con cosechas frescas de todas las regiones térmicas del país.

Frutas exóticas, flores y desayuno criollo

Pasear por sus pasillos permite realizar catas de frutas tropicales únicas: gulupas ácidas, maracuyás dulces, lulos aromáticos, feijoas y guanábanas gigantes cortadas al momento por sonrientes vendedoras.

En las fondas tradicionales del interior se sirve el más reconfortante ajiaco santafereño con alcaparras y crema de leche, además de caldo de costilla, tamales tolimenses envueltos en hoja de plátano y lechona crujiente.

Mercado de flores matutino: Llega temprano por la mañana para recorrer la plaza exterior repleta de rosas, hortensias y heliconias de exportación.

Los mercados en la historia de Bogotá

Durante la época colonial y buena parte del siglo XIX, el gran mercado de Bogotá se celebraba al aire libre en la Plaza Mayor, la actual Plaza de Bolívar.

Allí llegaban campesinos de la sabana con papa, maíz, hortalizas y animales, y la plaza se llenaba de toldos y vendedores cada semana. Con el crecimiento de la ciudad, el comercio de alimentos se trasladó a plazas de mercado cubiertas repartidas por distintos barrios.

Paloquemao surgió en el siglo XX en ese proceso de modernización, en la localidad de Los Mártires, al occidente del centro histórico.

Con los años se convirtió en una de las plazas más grandes y conocidas de la capital, y hoy funciona a la vez como mercado de barrio, punto de abastecimiento de restaurantes y atracción turística.

A diferencia de Corabastos, la gran central mayorista del sur de Bogotá, aquí la escala es más manejable y se puede recorrer a pie sin perderse.

Su nombre procede del sector donde se levanta, y para muchos bogotanos es sinónimo de producto fresco y de buen desayuno.

Venir a Paloquemao un sábado temprano es una costumbre que pasa de padres a hijos, y eso se nota en la confianza con la que los clientes habituales saludan a sus caseros de siempre.

Cómo se organiza la plaza

El interior está dividido en secciones que conviene recorrer en orden. Las frutas y verduras ocupan la parte más vistosa, con montañas de mangos, papayas, piñas y aguacates junto a variedades que pocos visitantes conocen.

Más allá aparecen los puestos de hierbas aromáticas y medicinales, donde se venden ramos de guascas, básicas en el ajiaco, junto a plantas para infusiones y remedios tradicionales.

Otra zona reúne las carnicerías, pescaderías y los puestos de pollo y huevos, con un ambiente más ruidoso y práctico. También hay locales de granos, quesos, arepas y productos lácteos de la sabana.

Las fondas de comida se concentran en un sector propio, con mesas largas donde comparten espacio trabajadores del mercado, familias y viajeros curiosos.

El mercado de flores ocupa la parte exterior y es el gran espectáculo de primera hora.

Colombia es uno de los mayores exportadores de flores del mundo y buena parte de los cultivos están en la sabana que rodea a Bogotá, por eso aquí se ven rosas, claveles, astromelias y follajes tropicales en cantidades y colores difíciles de encontrar en otro sitio.

Frutas que vale la pena probar

Una de las mejores experiencias en Paloquemao es dejarse aconsejar por los vendedores y probar frutas que rara vez llegan frescas a otros países. Muchos puestos ofrecen cortar una pieza para degustarla en el momento y explican cómo se come cada una.

Pregunta siempre el precio antes de pedir que te preparen una selección, para evitar sorpresas.

  • Uchuva: pequeña, anaranjada y envuelta en un capuchón de hojas secas.

  • Granadilla: se abre con los dedos y se sorbe la pulpa con semillas.

  • Pitahaya amarilla: dulce, de pulpa blanca y muy refrescante.

  • Tomate de árbol: ácido, ideal en jugo.

  • Curuba y borojó: más habituales en jugos y batidos que solas.

Si no te animas a probar la fruta entera, los puestos de jugos naturales son una buena alternativa. Puedes pedirlos en agua o en leche, como es costumbre en Colombia, y combinar sabores.

Es también una forma sencilla de hidratarse mientras recorres la plaza, porque a primera hora el ambiente es frío pero el ir y venir cansa.

Un desayuno a la manera santafereña

Además del ajiaco y los tamales, en las fondas es fácil encontrar los desayunos típicos de la capital. La changua, un caldo de leche con huevo, cebolla larga y cilantro al que se le añade pan, es un plato muy bogotano que reconforta en las mañanas frías.

El chocolate santafereño se acompaña de queso, que muchos bogotanos dejan fundir dentro de la taza, y de almojábanas o pan de yuca calientes.

Las raciones suelen ser generosas, así que si quieres probar varias cosas conviene compartir los platos.

Siéntate donde veas más clientes locales, sigue las recomendaciones de quien atiende y no tengas prisa: el desayuno en la plaza es tanto una comida como una forma de ver la vida del mercado desde dentro.

Consejos para la visita

Un buen momento es a primera hora, cuando llega el producto fresco y el mercado de flores está en plena actividad. Los fines de semana hay más ambiente y más visitantes, mientras que entre semana se recorre con más tranquilidad.

Calcula entre una y dos horas para pasear, probar frutas y desayunar sin prisas. Si te interesa entender lo que ves, existen recorridos gastronómicos guiados que incluyen degustaciones.

Lleva efectivo en billetes pequeños, porque muchos puestos no aceptan tarjeta. Como en cualquier mercado concurrido, guarda el móvil y la cartera en un lugar seguro y lleva una bolsa reutilizable si piensas comprar.

Los alrededores de la plaza no son una zona pensada para el paseo turístico, así que lo más cómodo es llegar y salir en taxi o con una aplicación de transporte.

Qué ver cerca

A corta distancia en taxi se encuentra el Cementerio Central, uno de los más antiguos de la ciudad, con mausoleos de figuras históricas del país y la tumba de Leo Kopp, el fundador de la cervecería Bavaria, a la que muchos bogotanos se acercan a susurrar sus deseos.

Junto al cementerio está el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación, un espacio dedicado a la historia reciente del conflicto colombiano. Desde allí, el centro histórico de La Candelaria queda a pocos minutos para seguir la jornada entre museos e iglesias coloniales.