Las Islas del Rosario, 28 islotes de coral frente a Cartagena

El Parque Nacional Natural Corales del Rosario y de San Bernardo es un archipiélago de unas 28 islas e islotes coralinos situado a unos 50 kilómetros de Cartagena. Famoso por sus arrecifes de coral protegidos, aguas cristalinas de tono turquesa, snorkel, buceo y manglares.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

Aguas cristalinas turquesas y arrecifes coralinos en el archipiélago de las Islas del Rosario
Joe Ross, Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.0)

El paraíso coralino del Caribe colombiano

La principal excursión marina desde Cartagena transporta al viajero al archipiélago de las Islas del Rosario, donde las formaciones coralinas vivas tiñen el mar de infinitas tonalidades esmeralda y turquesa.

Arrecifes, snorkel y plancton Luminiscente

Bajo la superficie marina prosperan más de 60 especies de corales duros y blandos, esponjas multicolores y cientos de peces tropicales como peces ángel, loros y doncellas.

Algunos tours nocturnos ofrecen un baño con plancton bioluminiscente, por ejemplo en la Laguna Encantada, según el operador: al agitar el agua en la oscuridad total, millones de microorganismos dinoflagelados emiten destellos de luz azul plateada.

Tasa portuaria: En el Muelle de La Bodeguita se debe abonar en efectivo la tasa de muelle y parque nacional. Los datos prácticos conviene consultarlos en la web oficial antes de ir.

Un parque nacional en el mar

Las Islas del Rosario forman parte del Parque Nacional Natural Corales del Rosario y de San Bernardo, un área protegida creada en la segunda mitad del siglo XX para conservar uno de los sistemas de arrecifes coralinos más importantes de la costa caribe colombiana.

El parque es sobre todo marino: la mayor parte de su superficie está bajo el agua, e incluye praderas de pastos marinos, manglares y fondos de arena además de los propios arrecifes. Lo administra Parques Nacionales Naturales de Colombia.

Las islas son de origen coralino, es decir, se formaron a partir de antiguos arrecifes que quedaron por encima del nivel del mar. Por eso su relieve es muy bajo y sus orillas alternan pequeñas playas, bordes de roca coralina y manglares.

Muchas islas son de propiedad o uso privado y tienen casas de recreo, pequeños hoteles o clubes de playa, mientras que otras conservan una vegetación más natural.

Los arrecifes del Rosario son frágiles y afrontan varias amenazas: el aumento de la temperatura del mar, que provoca el blanqueamiento de los corales, los sedimentos que llegan desde el continente, la pesca excesiva y el impacto de un turismo muy numeroso.

Por eso las normas del parque insisten en no tocar ni pisar los corales, no alimentar a los peces y no llevarse nada del fondo marino. Seguirlas es la mejor forma de que este paisaje se mantenga para los próximos visitantes.

Las islas más conocidas

Isla Grande es la mayor del archipiélago y la que tiene más vida propia. En ella vive una comunidad afrodescendiente con raíces en la región, y además de pequeños hoteles ecológicos y alojamientos sencillos tiene senderos interiores, lagunas rodeadas de manglar y playas tranquilas.

Es la mejor opción si quieres pasar la noche en las islas y ver las estrellas lejos de la ciudad.

Muchas excursiones de un día incluyen una parada en el Oceanario, situado en una de las islas pequeñas, donde se pueden ver especies marinas del Caribe en recintos abiertos al mar.

Otras paradas habituales son las zonas de baño y snorkel sobre arrecifes poco profundos, las islas con clubes de playa y, ya en el continente, la península de Barú con Playa Blanca, famosa por su arena clara, que suele combinarse con las islas en un mismo recorrido.

Formas de visitar el archipiélago

La forma más común es el tour de día completo en lancha desde Cartagena, que recorre varias islas con paradas para nadar, hacer snorkel y almorzar. Es práctico, pero en temporada alta las lanchas van llenas y algunas paradas pueden estar concurridas.

Una alternativa más tranquila es reservar el día en un club de playa de una isla concreta, que suele incluir el traslado y permite quedarse en un solo lugar con más calma.

Si tienes tiempo, la opción más completa es dormir una o dos noches en Isla Grande o en otra isla con alojamiento.

Así puedes nadar por la mañana temprano, cuando el agua está más quieta y las excursiones todavía no han llegado, ver el atardecer sobre el mar y vivir el ritmo de las islas fuera de las horas de mayor afluencia.

Para bucear, hay centros de buceo que organizan inmersiones en los arrecifes del parque, tanto para principiantes como para buzos con certificación.

Qué ver bajo el agua

Con una máscara y un tubo ya puedes observar mucho en las zonas poco profundas. Busca los corales cerebro, con su superficie llena de surcos, los corales de cuernos y los abanicos de mar que se mecen con la corriente.

Entre ellos se mueven peces loro, que con su pico raspan las algas del coral, peces cirujano, sargentos mayores con sus rayas verticales y pequeños peces que se esconden entre las ramas cuando te acercas.

Con suerte también podrás ver estrellas de mar, erizos, rayas o alguna tortuga. En el Caribe colombiano está presente además el pez león, una especie invasora de aletas vistosas y espinas venenosas; si lo ves, obsérvalo a distancia y no intentes tocarlo.

En general, cuanto más quieto y tranquilo te mantengas en el agua, más fauna aparecerá a tu alrededor.

Consejos para la excursión

  • Elige operadores formales y pregunta qué incluye el tour: paradas, almuerzo, equipo de snorkel y tasas del parque.

  • Lleva efectivo, ya que en el muelle y en algunas islas no siempre se acepta tarjeta.

  • Usa protector solar resistente al agua, camiseta para el sol y sombrero; el reflejo del mar quema mucho.

  • Si te mareas con facilidad, toma precauciones: el trayecto en lancha puede ser movido.

  • No compres objetos hechos con coral, conchas de tortuga u otros productos de especies protegidas.

El estado del mar cambia según la época. En los meses de vientos fuertes, típicos de la temporada seca del Caribe colombiano, el trayecto puede ser más agitado, mientras que otros meses el mar suele estar más calmo pero con más probabilidad de lluvias.

Consulta el pronóstico y no te preocupes si la salida se retrasa o se cancela por mal tiempo: es una medida de seguridad. Los precios de los tours y de las tasas cambian con frecuencia, así que conviene confirmarlos al reservar.

Qué ver cerca de las islas

Muy cerca del archipiélago está Barú, con Playa Blanca y otras playas tranquilas, que puede visitarse por mar o por carretera desde Cartagena.

Más al sur, dentro del mismo parque nacional, se encuentra el archipiélago de San Bernardo, menos visitado desde Cartagena por la distancia, pero con paisajes de islas bajas y aguas claras muy parecidos.

De vuelta en la ciudad, una buena forma de cerrar el día es pasear al atardecer por las murallas o cenar en Getsemaní. Si alternas días de playa con días de ciudad, podrás descansar del calor entre visita y visita y aprovechar mejor tu estancia en Cartagena.

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