Una fuente de zellige y talleres de lana en la Plaza El Haouta

La Plaza El Haouta es uno de los rincones más serenos y pintorescos de la medina alta de Chefchaouen. Centrada por una fuente tradicional y rodeada de fachadas azules y blancas, acoge talleres artesanales de mantas de lana hilada a mano, jabones naturales y cuero.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

Ubicación
Medina alta de Chefchaouen, barrio de Souika
Monumento central
Fuente pública tradicional
Especialidades
Tejidos de lana del Rif, jabones de aceite de oliva y cestería
Ambiente
Muy tranquilo y relajado, alejado del bullicio turístico

Lejos de las terrazas más concurridas, la Plaza El Haouta representa la esencia más íntima y recogida de Chefchaouen. Este pequeño oasis urbano refleja la paz centenaria de las aldeas de montaña de Marruecos.

Pintoresca fuente de azulejos zellige en el centro de la tranquila plaza El Haouta rodeada de fachadas azules.
AMZIL SARA (CC BY-SA 4.0)

La fuente tradicional de zellige

En el centro de la plaza hay una pequeña fuente tradicional, el elemento que da carácter al lugar.

Junto a la fuente hay un pilón donde los habitantes del barrio acuden a refrescarse y llenar cántaros de agua pura de manantial.

Talleres de hilanderos y alfombras

En las calles que rodean la plaza trabajan artesanos del textil. Aquí se elaboran las célebres mantas y capas campesinas de lana de oveja, además de jabones artesanos perfumados con eucalipto, lavanda y aceite de argán.

Café de barrio: Si buscas disfrutar de un té a la menta rodeado exclusivamente de vecinos que leen el periódico o juegan a las damas, la pequeña cafetería de la Plaza El Haouta es la elección perfecta.

Souika, el barrio que rodea la plaza

La plaza El Haouta se encuentra en Souika, uno de los barrios más antiguos de la medina de Chefchaouen.

Esta parte de la ciudad creció en los primeros tiempos tras la fundación, en el siglo XV, cuando las familias llegadas de al-Ándalus se instalaron alrededor de la Kasbah y fueron levantando casas, talleres y pequeñas mezquitas de barrio.

Por eso Souika conserva una trama muy característica: callejones estrechos, pasajes cubiertos, escaleras que se retuercen y rincones que se abren de pronto en pequeñas plazas.

El Haouta es precisamente una de esas aperturas. En una medina donde casi todo es estrecho y en pendiente, una plaza con fuente era un lugar de encuentro esencial: allí se recogía agua, se hacía la compra, se charlaba y los niños jugaban.

Esa función de sala de estar del barrio se mantiene, aunque ahora conviva con tiendas de artesanía y algún café frecuentado también por viajeros.

Qué ver en la plaza y sus alrededores

La plaza es pequeña, así que lo mejor es recorrerla despacio y mirar hacia todos lados. Además de la fuente, fíjate en las fachadas que la rodean, pintadas en distintos tonos de azul y blanco, en las puertas de madera y en los árboles que dan sombra a los bancos.

Los detalles cambian según la hora: por la mañana la luz entra limpia y la plaza está casi vacía, y por la tarde se llena de vecinos que se sientan a descansar.

Desde El Haouta salen varios callejones que merece la pena explorar. Algunos suben hacia la parte alta de Souika, con escaleras muy fotogénicas y pequeñas tiendas de tejidos; otros bajan hacia la plaza Uta el-Hammam.

Es un buen punto para dejar el plano a un lado y perderte un rato, porque la medina es compacta y siempre acabas reencontrando una calle principal.

  • La fuente central y sus azulejos.

  • Las fachadas y puertas de los alrededores, muy fotogénicas.

  • Los callejones de Souika que suben desde la plaza.

  • Las tiendas de tejidos y productos artesanales cercanos.

Artesanía jebala: qué buscar y cómo comprar

Chefchaouen es la principal ciudad de la región jebala, un territorio montañoso con una fuerte tradición textil.

En los alrededores de El Haouta encontrarás mantas y alfombras de lana, a menudo en colores naturales o con rayas, además de las típicas faldas a rayas rojas y blancas que llevan las mujeres de las aldeas.

También son habituales las chilabas de lana gruesa, los cestos y bolsos de fibra vegetal, los objetos de cuero y los jabones artesanales.

Si piensas comprar algo, tómate tu tiempo. Mira varias tiendas, toca los tejidos y pregunta cómo están hechos: una manta tejida a mano en telar se reconoce por pequeñas irregularidades que no tiene una pieza industrial.

El regateo forma parte de la costumbre, pero en un tono amable y sin presión. Es mejor tener una idea aproximada de lo que estás dispuesto a pagar antes de empezar a negociar y no sentirte obligado a comprar si no te convence.

Curiosidades de El Haouta

Las fuentes de barrio como la de esta plaza formaban parte de la red de agua que nace en el manantial de Ras El-Maa y se reparte por la medina.

Durante generaciones fueron esenciales para las casas que no tenían agua corriente, y por eso muchas fuentes públicas de Marruecos se construyeron como obras piadosas, financiadas para servir a la comunidad.

La fuente de El Haouta es un buen ejemplo de esa tradición, que unía utilidad y belleza.

Otro detalle curioso es el contraste de ambiente con la plaza Uta el-Hammam, que está muy cerca. Mientras la plaza principal concentra terrazas, grupos y vendedores, El Haouta suele mantener un ritmo mucho más pausado, casi de pueblo.

Muchos viajeros la descubren por casualidad al perderse por Souika y acaban volviendo para tomar algo tranquilo.

Consejos para la visita

No necesitas mucho tiempo para ver la plaza en sí, pero conviene incluirla en un paseo más largo por Souika, de una o dos horas. Las primeras horas de la mañana son ideales para fotografiarla sin gente, mientras que la tarde es el mejor momento para sentir su ambiente vecinal.

Recuerda que estás en una zona residencial: pide permiso antes de fotografiar a las personas y respeta a quienes se acercan a la fuente.

Si te sientas en el café de la plaza, aprovecha para observar el ir y venir del barrio: vecinos que se saludan, niños que vuelven de la escuela, artesanos que sacan sus piezas a la puerta. Y si compras artesanía, lleva efectivo, porque muchas tiendas pequeñas no aceptan tarjeta.

Las calles de Souika tienen bastantes escalones y piedras pulidas, así que un calzado cómodo y con buena suela hace el paseo mucho más agradable, sobre todo después de la lluvia.

Qué ver cerca

En pocos minutos a pie llegas a la plaza Uta el-Hammam, con la Kasbah y la Gran Mezquita.

Si en cambio subes hacia el este, alcanzas el manantial de Ras El-Maa, con sus lavaderos y sus terrazas junto al agua, y desde allí puedes seguir el sendero hasta la Mezquita Española.

Todo el recorrido se puede hacer a pie en una tarde, combinando calles tranquilas, miradores y paradas para tomar té.

Explora más sobre Chefchaouen y Marruecos:

• Medina Azul de Chefchaouen

• Plaza Uta el-Hammam

• Guía completa de Chefchaouen