El David de Miguel Ángel, a resguardo en la Galleria dell'Accademia
La Galleria dell'Accademia, fundada en 1784, alberga el David original de Miguel Ángel, encargado en 1501 y trasladado aquí en 1873 tras casi 370 años a la intemperie en la Piazza della Signoria. También exhibe los 'Prisioneros' inconclusos del propio Miguel Ángel. Cierra los lunes; reserva muy recomendable. Conviene consultar horarios y precios en la web oficial antes de ir.
Por Florencia · Publicado el 7 de septiembre de 2026
En Via Ricasoli, la Galleria dell'Accademia guarda una de las esculturas más reconocibles del mundo: el David original de Miguel Ángel, trasladado aquí en 1873 para protegerlo tras casi cuatro siglos a la intemperie.
Un encargo de 1501 y una decisión de 1504
La obra fue encargada a Miguel Ángel en 1501 por los obreros de la catedral de Florencia.
En enero de 1504, una comisión de artistas de la época —entre ellos Leonardo da Vinci y Botticelli— decidió ubicarla a la entrada del Palazzo Vecchio, como símbolo de la fuerza y la independencia florentinas frente a las grandes potencias vecinas.

Los prisioneros inconclusos
La misma galería que conduce al David exhibe los llamados 'Prisioneros' o 'Esclavos', un grupo de esculturas inconclusas de Miguel Ángel, pensadas originalmente para la tumba del papa Julio II: las figuras parecen forcejear por liberarse del bloque de mármol sin terminar de tallar, en una de las ilustraciones más literales de la idea del propio artista de que la figura ya existía dentro de la piedra.
- Ubicación
- Via Ricasoli, centro histórico
- Encargo del David
- 1501
- Traslado a la galería
- 1873
- Otras obras
- Los 'Prisioneros' inconclusos de Miguel Ángel
El bloque que nadie quería
El David de Miguel Ángel nació de un bloque de mármol de Carrara que ya había sido desbastado por otros escultores décadas antes y que llevaba años abandonado en los talleres de la catedral, considerado demasiado alto y estrecho para trabajar con él.
Miguel Ángel, que apenas pasaba de los veinticinco años, aceptó el reto y supo aprovechar las proporciones del bloque para sacar una figura de pie y en tensión. Es una anécdota que ayuda a entender el aura de la obra: lo que otros descartaron se convirtió en un símbolo universal.
La estatua mide más de cinco metros con su pedestal, y esa escala se aprecia de verdad solo cuando estás delante.
Fíjate en cómo cambia la expresión del rostro y la tensión del cuerpo según el ángulo desde el que lo mires: el David no se representa tras la victoria, sino justo antes del combate, concentrado y alerta, con la mirada fija en un adversario que no vemos.
Una tribuna hecha a la medida
Para alojar la escultura tras su traslado se construyó un espacio especial al final de la gran galería. Se trata de una tribuna con una cúpula acristalada que deja entrar luz cenital sobre el mármol, de modo que la estatua parece iluminada desde arriba.
El efecto es deliberadamente teatral: el visitante recorre un largo pasillo flanqueado por esculturas inacabadas y, al llegar al final, se encuentra al David como remate de una perspectiva cuidadosamente pensada.
Ese pasillo no es un mero trámite. Los llamados Prisioneros llegaron a la galería a comienzos del siglo XX, procedentes de los jardines de Bóboli, donde habían estado colocados en una gruta.
También se conserva allí un San Mateo igualmente inacabado, que permite observar la técnica de Miguel Ángel de trabajar la piedra de delante hacia atrás.
Más allá del David
Aunque casi todo el mundo viene por una sola obra, el museo es pequeño y más variado de lo que se espera. Hay una sala dedicada a pinturas florentinas de los siglos XIII al XVI, con retablos de fondo dorado y tablas de maestros del primer Renacimiento.
Otra sección reúne yesos y modelos del escultor Lorenzo Bartolini, que permiten ver cómo se preparaba una escultura antes de pasarla al mármol. Y un pequeño espacio dedicado a los instrumentos musicales antiguos, relacionado con la historia del conservatorio florentino, resulta una sorpresa agradable.
Consejos para la visita
Es un museo de dimensiones contenidas, pero con mucha demanda, de modo que reservar una franja con antelación evita largas colas en la calle. Consulta la web oficial para conocer las condiciones de acceso, incluidas las reglas sobre mochilas.
Una vez dentro, puedes dejar el David para el final y recorrer antes el resto de las salas, o ir directamente a la tribuna y volver después con calma: según la hora, la sala se llena y se vacía por oleadas.
Los alrededores merecen un paseo. A pocos minutos está la Piazza della Santissima Annunziata, con su pórtico de Brunelleschi, y el antiguo convento de San Marcos, famoso por los frescos de Fra Angelico.
En otra dirección, el Duomo queda a un corto paseo, y el mercado de San Lorenzo es una parada natural para tomar algo.
¿Por qué se trasladó el David a la Galleria dell'Accademia?
Para protegerlo: había permanecido a la intemperie en la Piazza della Signoria desde 1504, expuesto a la lluvia y a disturbios políticos, hasta su traslado en 1873. Hoy una réplica ocupa su lugar original en la plaza.
¿Qué son los 'Prisioneros' de Miguel Ángel?
Esculturas inconclusas pensadas para la tumba del papa Julio II, en las que las figuras parecen luchar por salir del bloque de mármol sin terminar, exhibidas en el mismo pasillo que conduce al David.
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