Kayak y paddle surf en las aguas mansas de la bahía de Jan Thiel

La bahía de Jan Thiel, en la costa sureste de Curazao, reúne en pocos cientos de metros snorkel en el arrecife Sandy's Plateau, buceo con un centro PADI, paddle surf y salidas en barco hacia Klein Curaçao. Muy cerca, Caracasbaai y Spaanse Water suman kayak, windsurf y motos de agua.

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A primera hora, antes de que el alisio se ponga serio, la bahía de Jan Thiel parece una piscina. Ese rato es el que aprovechan quienes reman: la playa todavía está medio vacía, el agua quieta deja ver el fondo y los barcos de excursión no han empezado a salir del muelle.

Jan Thiel no es una playa salvaje. Es una bahía urbanizada en el sureste de Willemstad, con restaurantes, tumbonas y un centro de buceo en la misma arena. Para quien quiere probar deportes acuáticos sin complicarse, esa concentración de servicios es justamente la gracia.

Ubicación
Bahía de Jan Thiel, en el sureste de Willemstad
Actividades
Snorkel, buceo, paddle surf y barcos a Klein Curaçao
Arrecife de la casa
Sandy's Plateau, accesible desde la orilla
Entrada a la playa
Según la web oficial, 6 XCG o 3 USD; gratis desde las 16:30
Mejor momento
Por la mañana, antes de que suba el viento
Cerca
Caracasbaai y Spaanse Water (kayak, windsurf, motos de agua)

Por qué el agua está tan quieta

Según la Wikipedia neerlandesa, es la única playa de Curazao construida en buena parte de forma artificial: una gran cubeta de hormigón ganada al mar y rellena de arena ocre, casi sin piedras ni conchas. Esa obra, sumada a la forma cerrada de la bahía, frena el oleaje y deja una lámina de agua mansa junto a la orilla.

La bahía queda entre la de Cornelis, al oeste, y la de Caracas, al este, en la costa sur de la isla, la que mira al Caribe y no al Atlántico. Aquí soplan casi todo el año los alisios del este, que refrescan el ambiente pero también empujan cualquier cosa que flote hacia el oeste.

La consecuencia práctica es sencilla: rema primero contra el viento y vuelve a favor. Si haces al revés, la vuelta puede costar bastante más de lo que esperas, sobre todo con una tabla de paddle surf, que ofrece mucha superficie al viento.

Snorkel en Sandy's Plateau, a unos metros de la arena

El arrecife de la casa se llama Sandy's Plateau y está en la propia bahía, donde el fondo arenoso da paso al coral antes de caer hacia aguas más profundas. Es también el punto de inmersión desde la orilla que usa el centro de buceo de la playa, así que vas a cruzarte con burbujas.

Según el centro de buceo, en esa franja viven peces de arrecife, corales y tortugas marinas. Buena parte de la vida se concentra en poca profundidad, en el borde donde la arena se encuentra con el coral, así que no hace falta alejarse: nada despacio por esa línea, sin apoyarte nunca en el arrecife.

Si no llevas equipo propio, pregunta en el centro de buceo o en los clubes de playa por el alquiler de máscara, tubo y aletas. Un chaleco de snorkel ayuda mucho si no nadas con soltura: te mantiene a flote sin esfuerzo y no tienes la tentación de ponerte de pie sobre el fondo.

Bucear con Scuba Do sin salir de la playa

Scuba Do funciona en la playa de Jan Thiel y es un centro PADI de cinco estrellas. Ofrece bautismos de buceo para quien nunca se ha puesto una botella y cursos de certificación de varios días.

Para quien ya tiene titulación, organiza salidas guiadas a más de 75 puntos de inmersión de la isla, muchos de ellos desde la orilla, como Sandy's Plateau o Kokomo. Curazao es famosa por ese buceo desde la costa: aparcas, te equipas y entras caminando.

Paddle surf, kayak y algo más rápido

Dentro de Jan Thiel, el paddle surf es la actividad más vista a primera hora. La técnica para empezar es la de siempre: arrodillado al principio, de pie cuando tengas el equilibrio, y siempre en paralelo a la costa, sin alejarte de las zonas de baño.

Para remar con más recorrido, la vecina Caracasbaai es el punto de salida de varios operadores. Allí se ofrecen, por ejemplo:

  • Recorridos guiados en kayak por la bahía de Caracas, con chaleco y equipo de snorkel incluidos.

  • Una ruta guiada de paddle surf que sale de Windsurfing Curaçao y entra en Spaanse Water.

  • Paseos en moto de agua por la costa hasta Spaanse Water, con guía.

  • Clases de windsurf en Spaanse Water, una bahía interior con viento constante y sin olas.

Si te apetece algo distinto, en la zona hay operadores de flyboard, que levanta a la persona sobre el agua con la presión de un chorro. Pregunta por la duración y las condiciones de la sesión antes de reservar, porque no es una actividad para improvisar.

Spaanse Water, la laguna de los manglares

Spaanse Water, el Agua Española, es una gran laguna interior conectada con el mar, rodeada de manglares, villas y la silueta del Tafelberg, la montaña de cima plana del sureste de la isla. Es el lugar donde los curazoleños tienen sus barcos y donde se aprende windsurf.

Recorrerla en tabla o en kayak permite ver de cerca los manglares, que funcionan como guardería de peces jóvenes. Pregunta a los operadores por las zonas de paso de barcos antes de salir.

En barco hasta Klein Curaçao

De la playa de Jan Thiel salen catamaranes y lanchas hacia Klein Curaçao, el islote deshabitado de 1,7 kilómetros cuadrados que queda unos 10 kilómetros al sureste, con un faro levantado en 1850 y reconstruido en 1879. Las salidas suelen incluir snorkel, y en sus playas anidan tres especies de tortugas marinas.

La travesía cruza mar abierto, así que con viento fuerte el barco se mueve bastante. Si te mareas, toma algo antes de embarcar y elige un asiento en la parte trasera, donde se nota menos el movimiento.

Entrada a la playa y horas con menos gente

Según la web oficial de Jan Thiel Beach, la entrada cuesta 6 florines del Caribe o 3 dólares por persona, 3 florines para residentes con cédula, y es gratuita a partir de las 16:30. Confirma las tarifas en la web antes de ir, porque cambian.

Las tumbonas y las cabañas se pagan aparte en cada club de playa. Para remar o hacer snorkel con el agua más clara, la mañana es la mejor franja; por la tarde el viento suele subir y llega más gente, sobre todo los fines de semana.

Coral protegido: lo que pide el parque marino

Jan Thiel marca el extremo occidental del Parque Marino de Curazao, que protege 21,7 kilómetros de costa hasta Oostpunt. Según Carmabi, la fundación que lo gestiona, allí viven más de 65 especies de coral y más de 350 de peces, entre ellos los corales cuerno de alce y cuerno de ciervo, ambos en peligro.

El parque tiene boyas de amarre para que los barcos no fondeen sobre el arrecife y patrullas que vigilan la pesca y el fondeo ilegal. Si sales en kayak o en tabla, entra y sal por la arena, no apoyes el remo en el coral y usa un protector solar que respete el arrecife.

Sigue explorando Jan Thiel, o descubre también La Laguna de Flamencos de Jan Thiel. Más contexto sobre el país en nuestra Guía de Curazao.

¿Hace falta experiencia para hacer paddle surf en Jan Thiel?

No. El agua de la bahía es tranquila y la mayoría empieza arrodillada sobre la tabla. Lo único que complica es el viento del este, que crece con el día: sal por la mañana, rema primero contra el viento y quédate cerca de la orilla.

¿Se puede hacer snorkel sin barco?

Sí. El arrecife Sandy's Plateau está dentro de la propia bahía y se llega nadando desde la arena. Lleva o alquila máscara, tubo y aletas, nada por el borde del arrecife y no te pongas de pie sobre el coral.

¿Dónde se hace kayak o windsurf si no es en la playa?

En la vecina Caracasbaai salen recorridos guiados en kayak y una ruta de paddle surf hacia Spaanse Water, la laguna interior de manglares, donde también se dan clases de windsurf gracias a su viento constante y la ausencia de olas.

¿Qué precauciones conviene tomar en el agua?

Usa chaleco, respeta las boyas que delimitan las zonas de baño, porque fuera de ellas circulan barcos, avisa a alguien de tu plan y vuelve a tierra si el viento arrecia. Bebe agua y protégete del sol, que el reflejo multiplica la radiación.

Fuentes