Aguas quietas como una piscina en la ensenada de Playa Biesanz

Playa Biesanz es una pequeña ensenada de arena blanca en la península de Punta Quepos, a unos 6 kilómetros de Quepos, entre el pueblo y el Parque Nacional Manuel Antonio. Se baja por un sendero de unos diez minutos entre bosque y su agua, casi sin oleaje, permite nadar, remar en kayak y hacer esnórquel cerca de las rocas.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

Desde la carretera no se ve nada. Hay un hueco en una valla, un sendero que se hunde entre árboles y, diez minutos más abajo, una media luna de arena blanca encajada entre dos lomas de selva. Así es Playa Biesanz, en Punta Quepos, y esa forma de llegar explica su aire de rincón escondido.

Lo que la hace distinta de las playas vecinas es el agua. Las puntas rocosas cierran la ensenada y frenan el oleaje del Pacífico, así que la mayor parte del día el mar se queda casi quieto y transparente. Para quien viaja con niños, o para quien quiere nadar sin pelearse con las olas, es una diferencia enorme.

Ubicación
Punta Quepos, entre Quepos y el Parque Nacional Manuel Antonio
Cómo llegar
Sendero de unos 10 minutos junto al Hotel Parador
Distancias
6 km de Quepos; unos 160 km de San José
Mejor momento
Marea media y mañanas; temporada seca de diciembre a marzo
Servicios
Sin baños ni restaurantes; alquileres no oficiales, sin precios publicados
Aparcamiento
Sin aparcamiento propio; consulta en tu alojamiento

Dónde está exactamente y cómo encontrar la entrada

Biesanz queda en la costa del Pacífico Central de Costa Rica, entre Quepos y el Parque Nacional Manuel Antonio, a unos 6 kilómetros del centro de Quepos. Desde San José son unos 160 kilómetros por carretera, alrededor de tres horas de viaje.

A beautiful sunset on the beach of the Natural Park of Manuel Antonio in the pacific coast of Costa Rica en manuel-antonio
Kenza Gharbi, Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

La referencia para encontrar el sendero es el Hotel Parador, en lo alto de la península. El camino sale a un lado de la carretera, muy cerca del hotel, y se reconoce por la abertura en la valla. La playa no tiene aparcamiento propio: pregunta en tu alojamiento dónde dejar el coche.

Si no vas en coche, lo más sencillo es un taxi desde Quepos o desde la zona de hoteles de Manuel Antonio. Pide que te dejen en la entrada a Playa Biesanz, junto al Parador; los taxistas de la zona la conocen bien.

Diez minutos de bajada entre raíces y piedras sueltas

El sendero es corto, pero no es un paseo de chanclas. Baja con bastante pendiente por un suelo de tierra con piedras sueltas y raíces, y tras una lluvia se vuelve resbaladizo. Calcula unos diez minutos de bajada y algo más de subida, sobre todo con el calor del mediodía.

Algunas recomendaciones para el camino:

  • Calzado cerrado o sandalias de montaña bien sujetas al pie.

  • Las manos libres: mochila a la espalda mejor que bolsas en la mano.

  • Paso corto en los tramos de grava suelta, sobre todo al bajar.

  • Agua para la vuelta, que se hace cuesta arriba.

La bajada atraviesa bosque húmedo con árboles altos, lianas y palmas. Ve sin prisa y mirando hacia arriba de vez en cuando, porque en esta parte de la península es habitual ver fauna en las ramas.

Monos, perezosos y almendros de playa

La península de Punta Quepos conserva un buen bosque y la fauna lo aprovecha. En la zona se han observado monos ardilla, una especie amenazada, además de monos aulladores, monos capuchinos, perezosos de dos y de tres dedos, iguanas y muchas aves.

Fíjate en los almendros de playa que dan sombra junto a la arena: atraen a los perezosos de dos dedos, que a veces se quedan horas inmóviles entre sus ramas. Los capuchinos, en cambio, pueden acercarse a curiosear entre las mochilas. No les des comida y guarda la tuya en la bolsa cerrada.

Nadar, remar y mirar peces junto a las rocas

La calma del agua es el gran argumento de Biesanz. Se nada bien casi todo el día, y quienes conocen la playa coinciden en que la marea media es el mejor momento: hay arena suficiente para extender la toalla y profundidad cómoda para bañarse.

No hay constancia de un servicio oficial de alquiler en la arena. Algunos vendedores pueden ofrecer kayaks, tablas o tumbonas, pero no hay precios publicados: pregunta antes y lleva efectivo, o trae tu propio equipo.

Para el esnórquel, lo interesante está en los extremos de la ensenada, junto a las rocas, donde se refugian los peces. La visibilidad suele ser mejor cuando no ha llovido en días anteriores. Mira sin tocar ni pisar el fondo, y no te alejes de la ensenada si no conoces las corrientes.

En kayak hasta Punta Quepos

Varias agencias de Manuel Antonio organizan salidas en kayak de mar que pasan por la bahía de Biesanz y combinan el remo con una parada para hacer esnórquel. Si no tienes experiencia remando en el mar, es mejor opción que salir por tu cuenta desde la playa.

Una ventaja de esas salidas es que los guías conocen el estado del mar de cada día y saben qué tramos de costa son más resguardados. Además, desde el agua se ve mejor la forma de la península: las calas pequeñas, los acantilados cubiertos de vegetación y la selva bajando hasta la orilla.

Cuándo ir y qué llevar a una playa sin servicios

La temporada seca, de diciembre a marzo, trae los días más soleados y el agua más clara. En la época de lluvias las mañanas suelen ser más despejadas y las tormentas llegan por la tarde, de modo que conviene bajar temprano y volver a subir antes de que el sendero se embarre.

En la arena no hay restaurantes, duchas ni baños, así que la lista es corta pero importante:

  • Agua abundante y algo de comida.

  • Protector solar y repelente de insectos.

  • Una bolsa para llevarte tu basura de vuelta.

  • Efectivo por si alguien ofrece alquilar kayaks o tumbonas.

  • Gafas de esnórquel propias, si tienes.

Es previsible que los fines de semana y en temporada alta haya más gente. Un día entre semana, a primera hora, es cuando más se parece a la playa escondida de las fotos.

Para completar el día en Quepos y Manuel Antonio

Biesanz combina bien con el Parque Nacional Manuel Antonio, a pocos kilómetros por la misma carretera. Las entradas del parque se compran por internet en la web del SINAC y el parque cierra un día a la semana por mantenimiento, así que consulta qué día antes de organizarte.

Por la tarde puedes bajar a la playa Espadilla para ver el atardecer o acercarte al centro de Quepos, con su malecón y la zona del puerto deportivo. Es buena idea dejar Biesanz para la mañana y reservar las playas abiertas para cuando el sol empieza a caer.

Oculta entre los frondosos acantilados de Punta Quepos, Playa Biesanz es el secreto mejor guardado de Manuel Antonio en Costa Rica.

Si te quedas más días en Manuel Antonio, lo esencial de Manuel Antonio te ayuda a situarte; también puedes seguir por ¿Dónde ver perezosos y monos tití en Manuel Antonio?, Sube al circuito de Punta Catedral y mira las islas del Pacífico o Playitas y Puerto Escondido: las calas sin gentío de Manuel Antonio.

¿Es difícil bajar a Playa Biesanz?

El sendero es corto, unos diez minutos, pero empinado y con piedras sueltas y raíces que resbalan tras la lluvia. Con calzado cerrado o sandalias de montaña lo hace cualquiera con una forma física normal. La subida de vuelta, al sol, cansa más.

¿Playa Biesanz es buena para ir con niños?

Por el agua, sí: la ensenada está protegida y casi no hay oleaje. Ten en cuenta que no hay baños ni puestos de comida, que el sendero de acceso es empinado y que la arena se reduce con la marea alta. Lleva agua, comida y sombra.

¿Se puede hacer esnórquel en Biesanz?

Sí. Lo mejor está junto a las rocas de los extremos de la ensenada, donde se refugian los peces. Conviene llevar tus propias gafas y tubo, porque no hay un servicio oficial de alquiler. La visibilidad suele ser mejor después de varios días sin lluvia.

¿Hay que pagar para entrar a Playa Biesanz?

No consta ninguna entrada oficial: se accede por un sendero que sale de la carretera, cerca del Hotel Parador. Si alguien te ofrece alquilar kayaks, tablas o tumbonas en la playa, pregunta el precio antes. Lleva efectivo.

Fuentes