Wat Chalong, el chedi de 60 metros que guarda una reliquia de Buda
Wat Chalong (Templo Chaithararam) es uno de los monasterios budistas más importantes de Phuket. Destaca por su gran chedi de 60 metros que custodia una reliquia de hueso de Buda traída de Sri Lanka y las imágenes sagradas de los monjes Luang Pho Cham y Luang Pho Chuang.
Por Enrique P. · Publicado el 11 de septiembre de 2026
- Ubicación
- Chao Fah Tawan Tok Rd, Chalong, Mueang Phuket
- Monjes venerados
- Luang Pho Cham y Luang Pho Chuang
El complejo sagrado de Wat Chalong (cuyo nombre oficial es Wat Chaithararam) es uno de los lugares espirituales más venerados de Phuket. Con una historia que se remonta al siglo XIX, este monasterio simboliza la fe budista inquebrantable y el heroísmo histórico de la isla ante los conflictos bélicos de la región en Tailandia.

La gran Pagoda Phra Mahathat Chedi
El edificio más fastuoso del recinto es la gran estupa Phra Mahathat Chedi, una torre de 60 metros de altura estructurada en tres plantas ricamente ornamentadas con agujas doradas y frisos esculpidos.
Sus muros interiores exhiben decenas de murales al temple de colores vivos que narran con minucioso detalle los momentos culminantes de la vida del Buda histórico, desde su nacimiento en Lumbini hasta su iluminación bajo el árbol Bodhi.
En la planta superior de la pagoda, dentro de un relicario de cristal resguardado por una campana transparente, se custodia un fragmento óseo sagrado del propio Buda (Phra Borommasaririkathat), donado por el gobierno de Sri Lanka.
Desde el balcón exterior del tercer piso se contemplan hermosas vistas de los jardines del monasterio y las colinas que cobijan la silueta del Gran Buda.
Los monjes sanadores y la tradición de los petardos
Wat Chalong rinde devoción especial a dos de sus antiguos abades del siglo XIX: Luang Pho Cham y Luang Pho Chuang.
Ambos fueron célebres monjes médicos dotados de amplios conocimientos en herbolaria tradicional que lideraron moralmente y atendieron a los heridos durante la rebelión de los mineros chinos de Angyee en 1876.
En el salón de oración principal, los fieles aplican pequeñas láminas de pan de oro sobre sus estatuas de cera y bronce como muestra de gratitud.
Un elemento sonoro muy característico de Wat Chalong es el estallido periódico de ristras de petardos en el interior de un horno especial con forma de cono de ladrillo, que los devotos encienden para agradecer a los espíritus y monjes cuando sus plegarias y deseos han sido concedidos.
Normas de cortesía: Como en todo santuario budista activo de Tailandia, es indispensable quitarse el calzado antes de ingresar a los edificios sagrados y mantener una vestimenta recatada con hombros y rodillas cubiertos.
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La memoria histórica de la rebelión de los mineros
Wat Chalong representa el corazón espiritual de Phuket no sólo por su valor litúrgico, sino por su trascendente papel en la historia de la isla.
Durante la rebelión minera de los Angyee a finales del siglo XIX, los abades del monasterio, Luang Por Cham y Luang Por Chuang, se convirtieron en guías morales y pacificadores de la comunidad.
Con sus conocimientos de herbolaria tradicional y su sabiduría espiritual, asistieron a los heridos y restauraron la concordia cívica.
Los pabellones principales exhiben estatuas de cera hiperrealistas de estos venerados monjes, veneradas por los devotos mediante la colocación de finas láminas de pan de oro sobre las esculturas.
Alrededor de los altares se percibe el murmullo de rezos y el tintineo de los palillos de madera utilizados para consultar la fortuna. Este vínculo histórico confiere al recinto una hondura emocional muy arraigada en la identidad tailandesa.
Iconografía y reliquias en la gran pagoda
La imponente pagoda Phra Mahathat Chedi domina el conjunto monástico con unos sesenta metros de elevación decorados en tonos dorados y terracota.
Sus niveles interiores albergan una extensa serie de pinturas murales que narran con delicado detalle las etapas esenciales de la vida de Buda, desde su nacimiento principesco hasta su iluminación. El ascenso por las escalinatas interiores culmina en una cámara acristalada que custodia un fragmento óseo sagrado.
Desde la terraza superior de la pagoda se contemplan unas magníficas vistas de todo el complejo, incluyendo los tejados a dos aguas de los templos secundarios y las colinas cubiertas de selva tropical al fondo.
De vez en cuando, el estallido seco de tiras de petardos lanzadas dentro de un horno especial de ladrillo resuena en el aire como agradecimiento por plegarias concedidas. La visita constituye un testimonio elocuente de la religiosidad viva de Tailandia.
Quitarse los zapatos y depositarlos en las estanterías exteriores antes de entrar en los edificios sagrados.
Cubrir hombros y rodillas con ropa respetuosa para ingresar en los distintos pabellones de oración.
Subir a la última planta de la pagoda central para contemplar la reliquia y el panorama exterior.





