Ruskis, el cañaveral del estuario donde Porvoo mira a las aves

Ruskis es una reserva de aves en la desembocadura del río Porvoonjoki, junto a Porvoo, protegida desde 1945. Es un cañaveral costero, humedal Ramsar y zona Natura 2000, que se recorre con pasarelas y torres de observación. Del 1 de abril al 31 de agosto solo se puede circular por las torres y sus pasarelas.

Por · Publicado el 14 de septiembre de 2026

Hay reservas naturales que exigen un día de viaje. Ruskis pide, como mucho, un paseo corto desde el casco urbano de Porvoo. Se trata de un enorme cañaveral en el estuario del río Porvoonjoki, con una pasarela de madera y una torre desde donde se ve cómo el agua dulce se encuentra con el golfo de Finlandia.

El interés no está en la llamativo del paisaje, sino en lo que pasa en él: miles de aves que crían, descansan o hacen escala. Para aprovechar la visita conviene saber qué se protege, qué se puede pisar y cuándo.

Ubicación
Estuario del río Porvoonjoki, zona sur de Porvoo (Rantatie)
Protección
Reserva desde 1945; Natura 2000 y humedal Ramsar
Superficie
836 ha (Ruskis y bahía de Stensböle, según la ciudad)
Acceso
Torres de observación y pasarelas de madera; sin cobro indicado en las fuentes
Restricción
Del 1 de abril al 31 de agosto, solo torres y pasarelas
Tiempo de visita
Una hora aproximadamente

Un humedal salvado por un periodista

La reserva se creó por decisión del gobierno provincial de Uusimaa el 25 de junio de 1945, según el plan de gestión de la ciudad de Porvoo. La iniciativa partió de Börje Olson, periodista de la revista Finlands Natur, a quien recuerda una piedra conmemorativa cerca del lugar.

Paseo peatonal ribereño con barcos amarrados y terrazas estivales frente al río Porvoonjoki.
Drefer (CC BY-SA 4.0)

Aquel humedal era en los años cuarenta y cincuenta una superficie en gran parte abierta. Desde entonces el agua poco profunda se ha ido cubriendo de caña por la eutrofización y por el levantamiento del terreno, y una calzada construida en los años cincuenta en Sikosaari aceleró el proceso al reducir el flujo del agua.

Qué protege el título de humedal internacional

Ruskis forma parte del programa nacional de protección de humedales de aves, del espacio Natura 2000 Porvoonjoki-Stensböle y está clasificado como humedal de importancia internacional según Ramsar. Según la ficha de la ciudad, el conjunto de Ruskis y la bahía de Stensböle abarca 836 hectáreas.

Es propiedad de la ciudad de Porvoo y forma parte del conjunto natural del estuario del Porvoonjoki. La ciudad lo describe como uno de los lugares más representativos de cría de aves de las bahías del sur de Finlandia y un punto de descanso muy importante durante las migraciones.

Aves que viven aquí

Según la ficha municipal, entre las especies de la directiva europea de aves que crían en la zona están el avetoro, el cisne cantor, el aguilucho lagunero, la polluela pintoja y la grulla. También se ven con regularidad el zampullín cuellinegro, el serreta chica, el combatiente y el andarríos bastardo.

Entre otras aves exigentes que crían figuran el cuchara común, la cerceta carretona, el archibebe común y el carricero tordal. En la zona se han visto además la nutria y la rana campestre, otras dos especies de interés europeo. Esta lista da una idea de lo que se puede encontrar, aunque cada visita sea distinta.

El estuario es también un lugar de concentración de garzas reales y cisnes vulgares, y una zona de descanso de gansos y limícolas durante la migración. Por eso la primavera y el otoño suelen ser las épocas con más movimiento.

Dos torres, una pasarela y mucho carrizal

Hay torres de observación en las dos orillas de la reserva. La del este se construyó a comienzos de los años 2000, con una pasarela de tablones que lleva a ella. En la orilla oeste, en la isla de Sikosaari, hay otra torre de finales de los años ochenta, con su propio sendero de madera.

La ciudad dirige el uso recreativo hacia esas pasarelas y torres, y quienes respondieron a una encuesta lo valoran como lugar para ver amaneceres y atardeceres, aves, ganado pastando y vistas al mar. Parte de su encanto es que es fácil de alcanzar: lo usan aficionados y escuelas.

Ganado como jardinero

En el verano de 2006 se cerró un pasto de unas 20 hectáreas en el norte de la reserva, y desde entonces pasta allí ganado de raza highland casi todos los años. El ganado se come la caña, mantiene el espacio abierto y diversifica las aves.

La regla que condiciona la visita

Según las normas de protección citadas por la ciudad, entre el 1 de abril y el 31 de agosto está prohibido moverse por la reserva salvo en las torres y sus pasarelas. Esa norma protege la cría.

Fuera de ese periodo la norma no restringe igual el tránsito, pero el plan de la ciudad dirige el uso recreativo a las pasarelas y torres, así que conviene seguir esa pauta todo el año.

Quédate en las pasarelas, mantén el silencio y no sueltes a tu perro. Con prismáticos y paciencia se ve mucho más que acercándose. No te metas en el cañaveral y no recojas nada del lugar.

Un humedal que se cierra y hay que cuidar

El mayor problema de Ruskis no es la presión humana, sino el avance de la caña. Según la ciudad, la superficie de agua abierta disminuye, y eso empobrece la fauna, porque las aves de aguas abiertas pierden sitio. Para frenarlo se hacen dragados de mantenimiento, siega de carrizo y pastoreo.

La facilidad de acceso tiene su lado malo: la misma ciudad reconoce que las estructuras sufren actos de vandalismo, y que las variaciones del nivel del mar y el hielo las dañan. Por eso es útil dar buen uso a las pasarelas y avisar si encuentras algún tramo roto.

Visto así, la visita tiene más sentido: cada paso por la pasarela y cada mirada desde la torre forman parte de cómo se valora este rincón entre quienes viven en Porvoo. Los vecinos piden precisamente más paneles informativos sobre las aves limícolas y tramos de pasarela más largos.

Cuándo ir

La primavera y el otoño son las épocas de paso, cuando la reserva funciona como lugar de descanso y alimentación de gansos, limícolas y otras aves. En los meses de cría la visita se limita a las torres, pero es también cuando más aves se ven criando entre las cañas.

Los vecinos que respondieron a la encuesta municipal destacan la torre para ver amanecer y atardecer. Si te acercas al comienzo o al final del día, es probable que haya menos gente y más actividad de aves.

Cómo llegar y qué esperar

Ruskis está junto a la carretera Rantatie, en el borde de Porvoo y cerca del casco urbano. Sikosaari, en la orilla opuesta, queda a algo más de dos kilómetros del centro y, según Finland Naturally, no tiene conexión de autobús: se llega en bicicleta o a pie, y el aparcamiento junto a la torre es muy pequeño.

Calcula una hora para una visita tranquila y algo más si te interesan las aves. Lleva prismáticos, ropa que no haga ruido, calzado impermeable y repelente de mosquitos en verano. Algunos tramos de pasarela pueden estar dañados por el hielo o el agua, así que camina con atención.

Desde la torre de Sikosaari se divisan las torres de Ruskis y de Ekudden, en la orilla de enfrente. Es un buen recuerdo de que esta reserva es parte de un conjunto mayor de humedales alrededor del río.

Si te quedas más días en Porvoo, lo esencial de Porvoo te ayuda a situarte; también puedes seguir por El Museo de Porvoo ocupa un ayuntamiento torcido y una casa de comerciantes, La casa de Runeberg, tal como la dejó el poeta nacional de Finlandia o Los besos de chocolate de Brunberg, la dulcería veterana de Porvoo.

¿Puedo caminar libremente por Ruskis?

No siempre. Según las normas citadas por la ciudad de Porvoo, del 1 de abril al 31 de agosto solo se puede circular por las torres de observación y sus pasarelas de tablones. El resto del año el uso se dirige igualmente a las pasarelas y torres.

¿Qué aves se pueden ver?

La ficha municipal cita entre las que crían el avetoro, el cisne cantor, el aguilucho lagunero y la grulla, y entre las habituales el zampullín cuellinegro. En migración hay gansos y limícolas; lleva prismáticos y paciencia.

¿Cómo llego sin coche desde el centro de Porvoo?

La reserva está en el borde de la ciudad, junto a la carretera Rantatie. La torre de Sikosaari, en la orilla opuesta y a poco más de dos kilómetros del centro, solo se alcanza a pie o en bicicleta, sin autobús.

¿Qué conviene llevar?

Prismáticos, calzado impermeable, ropa de colores discretos y repelente de mosquitos en verano. Mantén el silencio y no te salgas de las pasarelas: el cañaveral protege nidos y es muy sensible a las pisadas.

Fuentes