Pelourinho, casas pastel y herencia afrobrasileña en cada cuesta

El Pelourinho es el epicentro histórico, cultural y artístico de Salvador de Bahía, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Destaca por su arquitectura barroca colonial de los siglos XVII y XVIII pintada en tonos pastel, sus calles empedradas y su vibrante herencia afrobrasileña.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

Casas coloniales multicolores en las empinadas calles empedradas del Largo do Pelourinho en Salvador de Bahía.
Paul R. Burley, Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

El corazón barroco y Afrobrasileño de Bahía

Situado en la Cidade Alta de Salvador de Bahía, el Pelourinho es el símbolo indiscutible de la resistencia cultural y el orgullo comunitario en Brasil. Sus laderas de piedra 'cabeça de nego' descienden entre fachadas señoriales de tonos ocres, azules y rosas.

Música de tambores, fe y letras

El largo alberga atelieres de artistas populares, escuelas de capoeira y la Fundación Casa de Jorge Amado.

En lo alto de la colina se alza la Iglesia de Nossa Senhora do Rosário dos Pretos, célebre por sus misas de los martes donde los cantos católicos se fusionan con tambores rituales de candomblé.

Desde el Pelourinho se llega en minutos al centenario Elevador Lacerda y a la dorada Iglesia de San Francisco.

Calzado cómodo para adoquines:

Las cuestas coloniales de piedra son muy empinadas y pueden ser resbaladizas si llueve. Utiliza calzado deportivo cerrado con buena tracción para caminar con seguridad.

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La Fundación Casa de Jorge Amado, la Iglesia de los Negros y el latido del tambor

Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1985, el Pelourinho es el epicentro monumental de Salvador de Bahía y uno de los mayores conjuntos arquitectónicos de estilo barroco civil y religioso de los siglos XVII y XVIII conservados en América Latina.

Sus empinadas callejuelas adoquinadas con cantos rodados (pé de moleque) están flanqueadas por una larga sucesión de casonas señoriales y palacetes coloniales revocados en tonos pastel: azul añil, ocre brillante, verde esmeralda y terracota.

En el triángulo abierto del Largo do Pelourinho destaca la fachada azul celeste de la Fundación Casa de Jorge Amado, un museo vivo consagrado a la memoria del autor de obras cumbres de la literatura brasileña como 'Gabriela, clavo y canela' o 'Doña Flor y sus dos maridos'.

En su interior se exhiben manuscritos, primeras ediciones traducidas a medio centenar de lenguas y fotografías que retratan la amistad del escritor con personalidades como Pablo Neruda, Carybé y Pierre Verger.

En la ladera opuesta se alza la imponente Iglesia de Nossa Senhora do Rosário dos Pretos, construida a lo largo de casi un siglo por cofrades negros y libertos en sus escasas horas de descanso nocturno.

En este templo singular se celebra cada martes la célebre misa afrocatólica de las seis de la tarde, donde los cánticos religiosos se entonan al compás contagioso de tambores de candomblé, atabaques y palmas en una manifestación conmovedora de resistencia y fervor comunitario.

Al caer la tarde, las plazas y callejones del barrio se llenan de batucadas callejeras, rodas de capoeira y aromas a dendê que confirman la vitalidad incombustible de la cultura bahiana.

  • Utilizar calzado cómodo y antideslizante para caminar con seguridad por las empinadas cuestas empedradas del barrio.

  • Visitar la Fundación Casa de Jorge Amado para sumergirse en el universo literario del gran novelista bahiano.

  • Asistir a la misa de los martes en la Iglesia de Nossa Senhora do Rosário dos Pretos con cantos y atabaques.

  • Disfrutar de las demostraciones gratuitas de capoeira y música de percusión que se suceden en las plazoletas.

El nombre y la memoria del pelourinho

La palabra pelourinho designa la columna de piedra o madera donde se exponía y castigaba a personas, y en este lugar se asocia a la esclavitud que marcó la historia de Salvador.

Entender el origen del nombre no empaña la belleza de la plaza, sino que le da una dimensión necesaria. Muchos de los edificios que admiras fueron levantados con la riqueza que generó un sistema basado en el trabajo forzado de personas africanas y de sus descendientes.

Hoy, el barrio es también un espacio de afirmación cultural. La música, la danza, la religiosidad y la cocina de herencia africana se viven en la calle con orgullo, y esa transformación de la memoria en celebración es una de las claves del lugar.

La primera capital de Brasil

Salvador fue capital de la colonia portuguesa durante más de doscientos años, desde su fundación en 1549 hasta mediados del siglo XVIII. Esa condición explica la densidad de iglesias, conventos y casas señoriales del casco histórico, reunidos en calles empinadas con vistas a la bahía.

Caminar con la cabeza levantada permite apreciar los detalles de las fachadas, desde los balcones hasta los frontispicios.

Las baianas y el sabor del dendê

En las esquinas del barrio verás a las baianas de acarajé, mujeres vestidas con túnicas blancas y turbantes que preparan este bocado en puestos tradicionales.

Se trata de una masa de alubias fritas en aceite de dendê, un aceite de palma de color anaranjado, y su elaboración es reconocida como patrimonio cultural en Brasil. Pregunta cómo se sirve, qué acompañamientos lleva y si es picante: aprenderás algo sobre la cocina bahiana mientras comes.