En catamarán por Walvis Bay, con pelícanos a bordo y delfines al lado

La travesía en catamarán a motor por la protegida bahía de Walvis Bay es una de las actividades marinas más populares de la costa namibia. Durante una navegación matinal de unas tres horas hacia Pelican Point, los pelícanos se acercan al barco y, a veces, algún lobo marino sube a bordo, y con suerte aparecen delfines de Heaviside junto al barco antes de una degustación de ostras y vino espumoso.

Por

Punto de salida
Walvis Bay Waterfront (a unos 30 km de Swakopmund)
Fauna marina avistada
Delfín de Heaviside (endémico), delfín mular, lobo marino del Cabo y ballena jorobada (en temporada)
Degustación incluida
Ostras de cultivo local de Walvis Bay y espumoso en muchas salidas (según el operador)

Embarcar en un catamarán por las aguas calmas de Walvis Bay regala una interacción cercana con la fauna marina en Namibia. La corriente de Benguela nutre una de las concentraciones marinas más ricas del hemisferio austral.

Catamarán turístico en la bahía de Walvis escoltado por pelícanos y lobos marinos.
Giles Laurent (CC BY-SA 4.0)

Interacción directa con la fauna y Pelican Point

Apenas el barco zarpa del muelle, pelícanos blancos gigantescos planean a ras de cubierta y se posan con docilidad en las barandillas para recibir peces de manos del patrón.

Poco después, lobos marinos acostumbrados a la presencia humana suben al barco buscando palmadas en el lomo y trozos de pescado fresco.

Al doblar la punta de Pelican Point, con su faro histórico a rayas blancas y negras, el catamarán fondea en aguas protegidas para servir un suculento aperitivo marinero a base de ostras namibias, conocidas por su carnosidad y sabor yodado inconfundible.

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Delfines endémicos y avistamiento de cetáceos

La excursión en catamarán por Walvis Bay permite navegar junto al delfín de Heaviside, una especie endémica del litoral sudoccidental africano.

Estos pequeños cetáceos de morro romo y cuerpo bicolor suelen aproximarse a la proa del barco para surfear la ola que levanta el casco, realizando saltos coordinados ante la mirada de los viajeros.

En aguas más abiertas también pueden verse delfines mulares, peces luna y tortugas marinas.

Durante los meses de invierno y primavera austral, las ballenas jorobadas y las ballenas francas atraviesan la bahía en sus rutas migratorias hacia aguas cálidas, ofreciendo avistamientos de resoplidos y aletazos que sorprenden a los navegantes.

Los patrones experimentados reducen la velocidad para no interferir en la marcha natural de los cetáceos.

La colonia de Pelican Point y el cultivo de ostras

La alargada lengua de arena de Pelican Point protege la ensenada de los violentos oleajes del Atlántico sur. En su extremo se agrupan miles de lobos marinos del Cabo que descansan sobre la orilla, mientras los cachorros juegan en las aguas poco profundas.

El sonido continuo de los bramidos de la colonia se percibe desde cientos de metros de distancia.

En la parte interior de la bahía flotan extensas bateas de ostricultura donde las ostras crecen en aguas limpias y frías. La abundancia de fitoplancton favorecida por la corriente marina permite recolectar piezas carnosas en periodos reducidos, consolidando una actividad tradicional de gran aprecio culinario en toda la comarca costera.

Asimismo, bandadas de flamencos enanos, cormoranes del Cabo y charranes sobrevuelan la superficie de la bahía en busca de peces pequeños.

La confluencia entre los arenales del desierto del Namib y las aguas frías del Atlántico genera un refugio ornitológico de notable valor biológico, donde miles de aves costeras descansan protegidas de los vientos dominantes.

Recomendaciones para la travesía náutica

Para disfrutar plenamente de la navegación marítima por la ensenada, ten presentes las siguientes pautas prácticas:

  • Lleva un cortavientos o forro polar y gorro, ya que la brisa marina del Atlántico resulta fría incluso en días soleados.

  • Protege la cámara y el teléfono del agua salada y ten cuidado al sostenerlos cuando los animales suban a bordo.

  • Toma una pastilla contra el mareo media hora antes de zarpar si sueles experimentar mareos en embarcaciones.

Una laguna protegida que atrae a miles de aves

La bahía de Walvis Bay y su laguna son uno de los humedales costeros más importantes del suroeste de África y están reconocidos como sitio de importancia internacional para las aves. En sus aguas poco profundas se alimentan flamencos, pelícanos y otras especies migratorias que llegan de lejos.

El contraste entre el desierto del Namib, que se ve al fondo, y la abundancia de vida en la orilla es uno de los atractivos del paisaje.

Desde el catamarán se aprecia ese escenario con calma: las bandadas que se levantan, las siluetas rosadas de los flamencos y los pelícanos que acompañan a la embarcación. Llevar prismáticos y una cámara con zoom marca la diferencia para disfrutar de los detalles sin molestar a los animales.

Una costa fría y rica en vida marina

La corriente fría de Benguela que recorre la costa de Namibia enriquece el agua con nutrientes y sostiene una gran cantidad de peces, que a su vez alimentan a focas, delfines y aves marinas.

Esa corriente explica también la niebla frecuente en la costa y las temperaturas más frescas de lo que muchos visitantes esperan en un país desértico.

Por eso conviene llevar una chaqueta cortavientos, incluso en días soleados, y protección solar. El mar puede moverse y algunas personas se marean, así que si eres sensible, considera tomar precauciones antes de embarcar.

Respetar la distancia con la fauna y seguir las indicaciones de la tripulación hace que la travesía sea agradable para todos.