El torpedero Drazki, protagonista del Museo Naval de Varna
El Museo Naval de Varna, creado en 1923 a partir de objetos reunidos desde 1883 por oficiales de la flota del Danubio, y ubicado en un edificio decimonónico en el Jardín Marítimo, custodia la memoria bélica y mercante de la flota búlgara. Su pieza estelar indiscutible es el torpedero 'Drazki' (El Intrépido), protagonista del combate naval de 1912 contra la marina otomana.
Por Florencia · Publicado el 14 de septiembre de 2026
- Monumento marítimo estrella
- Torpedero 'Drazki' (conservado como buque museo de 38 metros de eslora)
- Fundación de la institución
- 1883 en Ruse y trasladado a Varna en 1923
- Ubicación
- Boulevard Primorski 2, acceso sur del Jardín Marítimo, 9000 Varna

Historia y significado arquitectónico de museo naval de Varna
La marina de guerra búlgara nació en el Danubio tras la independencia de 1878 y pronto trasladó su base operativa al puerto estratégico de Varna.
En 1904, el gobierno encargó a los astilleros franceses Schneider et Cie en Chalon-sur-Saône la construcción de seis torpederos rápidos de 100 toneladas para defender el litoral del Mar Negro.
El momento de gloria naval aconteció la madrugada del 8 de noviembre de 1912, durante la Primera Guerra de los Balcanes: al mando del teniente Georgi Kupov, el torpedero Drazki lideró una flotilla de cuatro buques que interceptó en mitad de la noche al crucero protegido otomano 'Hamidiye'.
Un torpedo lanzado con audacia por el Drazki a solo 100 metros de distancia impactó en la proa del crucero turco, que tuvo que regresar a Estambul para ser reparado.
En 1957, tras una dilatada vida de servicio, el Drazki fue izado a tierra firme y emplazado en el jardín del museo como monumento nacional conmemorativo.
Qué ver en el interior y elementos destacados
En el parque de exposiciones al aire libre del museo se exhiben cañones navales de bronce del siglo XIX, anclas gigantescas rescatadas del fondo marino, helicópteros de salvamento y minas submarinas de contacto de las dos guerras mundiales.
En las salas interiores del palacio se exponen maquetas de buques de vela y fragatas modernas, instrumentos ópticos de navegación, uniformes de almirantes, cartas náuticas del Mar Negro y los faros históricos que guiaban a los barcos hacia el golfo de Varna.
Información práctica: horarios, precios y acceso
Concepto | Horario / Detalle | Tarifa oficial (2026) |
|---|---|---|
Fotografía en exteriores | Permitida libremente | Acceso al pie del torpedero Drazki |
Consejos de visita y mejor momento
Es una visita muy entretenida si viajas con niños o aficionados a la historia naval. Sube a la pasarela peatonal que rodea la cubierta del torpedero para apreciar sus tubos lanzatorpedos y su estilizada proa de acero remachado.
El torpedero Drazki y la batalla naval del cabo Kaliakra
La pieza central y emblema más reconocido del Museo Naval de Varna descansa sobre un pedestal de piedra en el parque exterior del recinto: el legendario torpedero Drazki (que en búlgaro significa Audaz).
Construido en 1907 en los astilleros franceses de Schneider y Cía en Chalon-sur-Saône y ensamblado posteriormente en el puerto de Varna, este navío de guerra de treinta y ocho metros de eslora y cien toneladas de desplazamiento es la pieza más conocida del museo.
Equipado con una máquina de vapor capaz de generar unos mil novecientos caballos de fuerza y alcanzar una velocidad punta de veintiséis nudos, el barco requería una tripulación de casi treinta marineros y oficiales operando en condiciones sumamente exigentes de calor y espacio reducido en las carboneras.
Su armamento principal consistía en tres tubos lanzatorpedos para proyectiles Whitehead de cuatrocientos sesenta milímetros y dos cañones de tiro rápido Hotchkiss de cuarenta y siete milímetros montados en las bandas de babor y estribor.
El buque alcanzó notoriedad histórica durante la Primera Guerra Balcánica, en la noche del siete al ocho de noviembre de 1912. Bajo el mando del oficial Georgi Kupov, una flotilla de cuatro torpederos búlgaros interceptó al crucero protegido otomano Hamidiye a unas treinta y dos millas al este de Varna.
El Drazki logró aproximarse a corta distancia y disparó un torpedo certero que impactó contra la proa del crucero turco y lo obligó a regresar a Estambul para repararse.
Esta acción militar dio prestigio a la joven armada del país.
Los visitantes pueden contemplar de cerca el casco remachado de acero, las chimeneas y los tubos lanzatorpedos de la cubierta.
Aunque el acceso al interior de la sala de máquinas de vapor está restringido para preservar su estructura centenaria, las pasarelas perimetrales permiten apreciar cada detalle de su austera arquitectura naval de principios de la era moderna.
El parque de artillería exterior y la colección de minas submarinas
El espacio ajardinado al aire libre que rodea el museo alberga un formidable arsenal de ingenios bélicos marítimos utilizados durante los siglos diecinueve y veinte a lo largo de las costas del Mar Negro.
Entre las piezas más destacadas sobresale una batería de cañones costeros de retrocarga de calibres diversos fabricados por las firmas Krupp y Schneider, cuyas bocas de fuego defendieron las posiciones fortificadas del cabo Kaliakra y de la bahía de Varna durante las guerras balcánicas y la Primera Guerra Mundial.
Igualmente singular resulta la amplia muestra de minas submarinas de contacto y fondeo, dispuestas sobre soportes de acero a lo largo de los senderos del jardín.
Los visitantes pueden examinar desde los primitivos artefactos esféricos rusos de finales del siglo diecinueve hasta ingenios acústicos y magnéticos empleados durante la Segunda Guerra Mundial, acompañados de torpedos de aire comprimido, boyas de amarre y anclas monumentales de hierro forjado recuperadas de naufragios en las profundidades del litoral.
Junto al muelle perimetral del museo se exhibe también el yate Cor Caroli, célebre embarcación a vela en la que el capitán búlgaro Georgi Georgiev completó en solitario la vuelta al mundo entre 1976 y 1977, estableciendo en su época una marca destacada de navegación transoceánica, así como helicópteros navales de patrulla antisubmarina y barcazas de desembarco del período de la Guerra Fría.
Asimismo, llaman la atención varias lanchas torpederas soviéticas de la clase Komsomolets con cascos ligeros de duraluminio, diseñadas para alcanzar velocidades superiores a cuarenta nudos en misiones de interceptación costera rápida, flanqueadas por telémetros ópticos de artillería de varios metros de envergadura y antenas de radar instaladas originalmente en los puestos de vigía de los acantilados del cabo Galata.
Las salas interiores y el patrimonio de la marina búlgara
El edificio principal del museo, creado en 1923 por una asociación marítima civil, acoge en sus dos plantas expositivas una detallada cronología de la navegación en la cuenca del Danubio y el Mar Negro.
La colección interior reúne numerosas piezas patrimoniales que ilustran desde las primitivas canoas monóxilas tracias y las anclas de piedra de la Antigüedad clásica hasta los uniformes de gala y condecoraciones del almirantazgo búlgaro.
En las vitrinas destacan maquetas a escala de navíos mercantes y de guerra, campanas de bronce fundido con epígrafes en alfabeto cirílico, bitácoras de navegación y cartas náuticas manuscritas del siglo diecinueve.
Especial interés reviste la sala dedicada a la flotilla fluvial del Danubio con base en Ruse, constituida en 1879 tras la liberación del dominio otomano, donde se exhiben los instrumentos de navegación del primer buque insignia del país, la corbeta a vapor Nadezhda, junto a escafandras históricas de buceo con pesadas corazas de cobre y mangueras de bombeo manual para inmersiones a gran profundidad.
El fondo documental incluye diarios de navegación originales de los comandantes que participaron en las batallas navales del Mar Negro durante los conflictos de 1912 y 1913.
Otras salas se dedican a la navegación mercante y a los instrumentos náuticos.
Los paneles informativos incorporan esquemas tácticos detallados y fotografías de época que documentan las operaciones de desminado en la desembocadura de los ríos búlgaros.
El museo dispone de maquetas táctiles y explicaciones accesibles que facilitan la comprensión de los mecanismos de propulsión a vapor y combustión marina.
El recinto cuenta con una tienda donde adquirir reproducciones de planos históricos y publicaciones especializadas sobre la historia marítima de los Balcanes.
Pautas para la visita y recorrido por el extremo sur del Jardín Marítimo
Para aprovechar al máximo el recorrido por el Museo Naval se aconseja dedicar aproximadamente una hora y media combinando la contemplación del torpedero Drazki, el parque de artillería exterior y las salas interiores.
Las primeras horas de la mañana son idóneas para fotografiar las piezas monumentales al aire libre, aprovechando la iluminación natural sin el resplandor directo del mediodía sobre el metal de los cañones.
Dada su privilegiada ubicación en el límite sur del Jardín Marítimo, la visita al museo se integra de forma natural en una caminata costera que puede enlazarse con los históricos baños termales del paseo marítimo, el acuario de Varna o los restaurantes de pescado situados sobre la escollera del puerto comercial.
Desde este punto también se puede contemplar el faro del puerto, permitiendo comprender la íntima conexión histórica que une a la ciudad con las aguas del Mar Negro.
Preguntas frecuentes
¿Se puede entrar dentro del barco Drazki?
Por motivos de preservación estructural del casco de 1907 no se permite el paso al interior de la sala de calderas, pero se puede rodear y tocar su casco y cubierta exterior desde las pasarelas.
¿Dónde está ubicado?
En el extremo sur del Jardín Marítimo, cerca del Planetario.
¿Cuánto tiempo lleva la visita?
Aproximadamente 45 minutos a 1 hora.
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