Filigrana de plata y tumbas reales en Kotagede, cuna de Mataram
Kotagede es el histórico enclave fundacional del Sultanato islámico de Mataram en el siglo XVI, ubicado al sureste de Yogyakarta. Es internacionalmente célebre por sus talleres artesanales de filigrana de plata, sus callejones empedrados con casas nobles Kalang y el complejo de tumbas reales de Pasar Kotagede.
Por Enrique P. · Publicado el 11 de septiembre de 2026
- Ubicación
- Kotagede, al sureste de la ciudad de Yogyakarta
- Oficio tradicional
- Filigrana y orfebrería en plata esterlina 925 repujada a mano
- Arquitectura única
- Casas Kalang (mansiones eclécticas de ricos comerciantes kalang de comienzos del siglo XX)
- Tumbas reales
- Makam Raja-Raja Mataram (panteón del primer rey de Mataram, Panembahan Senopati)
- Dulce local
- Kembang Waru (bizcochitos tradicionales con forma de flor de ocho pétalos)
La cuna del gran imperio javanés de Mataram
Antes de que se fundara la actual ciudad de Yogyakarta, Kotagede fue, a finales del siglo XVI, la primera capital del poderoso Sultanato islámico de Mataram bajo el rey Panembahan Senopati. Sus callejuelas estrechas y laberínticas conservan muros de ladrillo rojizo sin argamasa que recuerdan la estética del período Majapahit en Indonesia.

El arte de la filigrana y la plata de Kotagede
Durante la década de 1930, con el impulso de la esposa del gobernador holandés, Kotagede floreció como la capital de la platería indonesia.
En las tiendas-taller de Jalan Kemasan puedes observar a los artesanos doblando hilos de plata microscópicos con pinzas de precisión para crear broches, miniaturas de carretas y juegos de té ceremoniales.
Paseo entre mansiones Kalang y las tumbas sagradas
Al adentrarte a pie por el barrio de Jagalan descubrirás las Casas Kalang, imponentes residencias de ricos comerciantes de la comunidad kalang que fusionan vidrieras modernistas europeas con columnas de madera de teca esculpida.
En el recinto de las Tumbas Reales de Mataram (Makam Senopati), los visitantes pueden acceder a los patios sagrados enfundándose el traje tradicional javanés prescrito por la corte.
Kotagede se combina a la perfección con el Castillo de Agua Taman Sari y el Palacio del Sultán Kraton.
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La orfebrería de filigrana en Jalan Kemasan
La arteria principal de Jalan Kemasan concentra las tiendas y talleres tradicionales de orfebrería en plata. Los artesanos locales dominan la técnica de la filigrana, estirando varillas de plata esterlina 925 hasta convertirlas en hilos metálicos de grosor capilar.
Con la ayuda de finas pinzas y sopletes de fuelle, doblan y sueldan los filamentos para componer flores de jazmín, broches y reproducciones de carruajes reales.
Muchas piezas reciben un tratamiento de oxidación que oscurece los fondos grabados, realzando el brillo de los relieves superficiales. En la mayoría de los obradores se permite acceder libremente a la trastienda para presenciar en directo el minucioso trabajo manual de los maestros plateros.
Arquitectura de las Casas Kalang en el laberinto de Jagalan
Pasear por el barrio residencial de Jagalan revela una de las tipologías arquitectónicas más singulares de Java Central: las Casas Kalang.
Estas suntuosas mansiones pertenecieron a una adinerada casta de comerciantes y prestamistas que amasó grandes fortunas durante el periodo colonial holandés entre finales del siglo diecinueve y la década de 1930.
Sus fachadas combinan de forma ecléctica frontispicios neoclásicos europeos, cristales emplomados de colores y azulejos vidriados con las tradicionales cubiertas joglo de madera de teca esculpida. Los callejones circundantes, flanqueados por altos muros ciegos de ladrillo cocido sin mortero, forman un intrincado dédalo peatonal conocido popularmente como kampung entre muros.
El panteón real de Senopati y la Mezquita Mayor
En el núcleo histórico se emplaza una de las mezquitas más antiguas de la región, de origen en el siglo XVI con pórticos de estilo hindú-javanés que recuerdan las puertas monumentales paduraksa.
En su recinto anexo reposan los restos mortales de Panembahan Senopati, fundador de la dinastía de Mataram, custodiados por guardianes reales vinculados a la corte del sultán.
Para acceder al camposanto sagrado es obligatorio vestir el atuendo tradicional javanés prescrito por el protocolo palaciego, disponible en alquiler en la propia conserjería. Es un lugar de peregrinación, así que conviene visitarlo con calma y respeto.
El mercado de Pasar Legi y consejos de visita
Junto al complejo funerario bulle el mercado de Pasar Legi, cuyo ritmo comercial cobra especial animación durante los días Legi del calendario javanés de cinco días.
En sus puestos callejeros puedes degustar el kipo, un bocado dulce elaborado con masa verde de arroz glutinoso aromatizada con hojas de pandan, rellena de coco rallado y azúcar de palma tostada.
Dada la distancia respecto a la avenida Malioboro, desplazarse en taxi o alquilar una bicicleta para recorrer los callejones peatonales representa la fórmula más aconsejable para explorar Kotagede sin prisas.
Del esplendor de Mataram a la reconstrucción del barrio
Kotagede dejó de ser capital a comienzos del siglo XVII, cuando la corte de Mataram se trasladó a otros emplazamientos bajo el sultán Agung.
Aun así, el barrio nunca perdió su carácter de lugar de memoria: las familias vinculadas a la corte siguieron custodiando las tumbas y el entramado de callejones conservó el trazado de aquella primera ciudad.
Por eso, al caminar por él no estás ante un museo al aire libre, sino ante un vecindario donde la herencia dinástica convive con la vida diaria de artesanos, comerciantes y familias que llevan generaciones en las mismas casas.
El terremoto que sacudió la región de Yogyakarta en 2006 dañó gravemente muchas construcciones históricas de Kotagede. Desde entonces, iniciativas locales y de conservación han ido restaurando viviendas, muros y portadas, de modo que hoy verás edificios ya recuperados junto a otros que todavía esperan su turno.
Esa imagen ayuda a entender el esfuerzo que supone mantener en pie un patrimonio hecho de madera, ladrillo y tejas antiguas, y explica por qué muchos vecinos reciben con interés a quien se acerca a conocer su barrio.
Cómo recorrer el barrio con respeto
Conviene caminar sin prisa y con curiosidad, asomándote a los portales abiertos y fijándote en los detalles de las puertas, los tejados de madera tallada y los pequeños rincones de oración que se esconden en patios y zaguanes.
Saluda a quien te cruces y pregunta con amabilidad antes de fotografiar a las personas o el interior de una vivienda: muchas de las casas siguen siendo hogares privados y la discreción es una forma sencilla de agradecer la hospitalidad javanesa.
Si te interesa entender mejor lo que ves, un paseo acompañado por alguien del barrio puede darte el contexto de las familias, los oficios y las leyendas ligadas a cada callejón.
Lleva también algo de tiempo para detenerte en un taller y observar cómo se trabaja la plata, porque comprender el gesto del artesano da sentido a las piezas que luego encontrarás expuestas.





