Monos rescatados viven en semilibertad en la Isla de los Monos

La Isla de los Monos es un centro de rescate, rehabilitación y liberación de primates en una isla de 450 hectáreas del río Amazonas, a unos 30 kilómetros de Iquitos. La fundó Gilberto Guerra en 1997 y hoy acoge monos de ocho tipos llegados del tráfico ilegal, que se ven en semilibertad durante un recorrido guiado de una hora.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

Aquí no hay jaulas a la vista ni monos posando para la foto. Hay un bosque replantado a mano durante casi una década y animales que llegaron como mascotas, decomisos o huérfanos de la caza, y que intentan aprender de nuevo a vivir en los árboles. Entender eso cambia la manera de visitar la isla.

El proyecto es pequeño, privado y depende en buena parte de lo que pagan visitantes y voluntarios. Por eso la visita tiene más de charla sobre conservación que de paseo entre animales, y conviene ir con esa expectativa.

Ubicación
Isla del río Amazonas, a unos 30 km de Iquitos
Superficie
450 hectáreas
Cómo llegar
Lancha a Indiana y peque peque, o bote privado desde el puerto del Nanay
Horario
Según la web oficial, todos los días de 9:00 a 15:00, salvo Navidad
Entrada
Según la web oficial, 50 soles para extranjeros
Tiempo de visita
Recorrido guiado de 1 hora, más el trayecto en barco

Gilberto Guerra y nueve años plantando árboles

La isla empezó en agosto de 1997. Su fundador, Gilberto Guerra, creció en una comunidad amazónica donde los monos se vendían como mascotas y se cazaban para comer. Después de trabajar en un albergue turístico rodeado de fauna, decidió montar un programa de rescate y liberación.

Mono aullador y mono ardilla interactuando en las copas de los árboles del santuario de la Isla de los Monos
Aliman5040, Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

El Gobierno peruano cedió 450 hectáreas de una isla del Amazonas, pero el terreno estaba degradado. Durante nueve años, sin financiación pública, el equipo plantó más de 70 especies de árboles y frutales para convertirlo en un bosque capaz de alimentar a los primates.

Una de sus reglas define el carácter del lugar: según su web, la isla nunca rechaza a un mono, a diferencia de algunos centros turísticos. Eso significa que conviven animales que podrán volver a la selva con otros que, por su historia, se quedarán para siempre.

Ocho tipos de monos y de dónde vienen

La organización trabaja con monos del Nuevo Mundo de ocho grupos distintos. En la isla pueden aparecer, según el momento y la temporada:

  • Monos choro o lanudos, robustos y de cola prensil.

  • Monos aulladores, famosos por su grito, que se oye a gran distancia.

  • Capuchinos, muy curiosos y hábiles con las manos.

  • Huapos o sakis, de pelaje largo y aspecto peculiar.

  • Tocones o titís, pequeños y en pareja.

  • Pichicos o tamarinos, y el diminuto leoncito o mono pigmeo.

  • Musmuquis o monos nocturnos, activos de noche.

Casi todos llegan del tráfico ilegal de fauna. La caza para comer y la venta como mascotas siguen siendo las principales amenazas para los primates en Perú, y son también lo que limita cuántos animales pueden liberarse con éxito.

Del rescate a la liberación

El trabajo sigue tres fases. Primero, el rescate: cuarentena y revisión veterinaria. Después, la rehabilitación, en un entorno sin jaulas donde los monos aprenden a moverse, buscar comida y relacionarse con otros de su especie.

La última fase, la liberación, es la más difícil. Exige meses de estudio de la zona y del grupo antes de soltar a los animales, y el presupuesto es limitado. Por eso la organización busca financiación y apoyo para ampliar su capacidad de liberación.

Dos formas de llegar por el río

La isla está en el Amazonas, a unos 30 kilómetros de Iquitos. Según la web oficial, hay dos maneras de llegar por tu cuenta, además de los tours que la incluyen:

  • Transporte público: lancha rápida desde el Puerto de Productores hasta Indiana (unos 45 minutos, 25 soles por trayecto) y después un peque peque, la canoa de motor local, por 15 a 20 soles.

  • Bote privado: se contrata en el puerto del Nanay y es la opción más directa.

La opción pública es la más barata, pero requiere organizar el enlace con el peque peque y volver antes de que dejen de salir lanchas. Si vas con poco tiempo, el bote privado o un tour simplifican mucho la logística.

El puerto del Nanay está en Bellavista-Nanay, en el distrito de Punchana, la zona de mercado y embarcaderos al norte de la ciudad. Ve por la mañana: así llegas con margen para la visita, que cierra a las 15:00.

Entrada, horario y cómo es el recorrido

Según la web oficial, la isla abre todos los días de 9:00 a 15:00, salvo Navidad, y la entrada para extranjeros cuesta 50 soles. Se paga al llegar. Precios y horarios pueden cambiar, así que confírmalos con la organización antes de salir.

La visita guiada dura aproximadamente una hora. Durante el recorrido te explican el proyecto de rescate y liberación mientras caminas por la isla y ves a los monos en el bosque. Si te interesa algún animal en particular, pregunta por su historia: cada uno llegó por un motivo distinto.

Prohibido tocar: las normas y por qué

La isla tiene una política estricta: no se toca a ningún mono. Aunque alguno se acerque con confianza, el objetivo es que vuelvan a la vida silvestre, y el contacto con personas los acostumbra a lo contrario. Además, primates y humanos pueden contagiarse enfermedades en ambos sentidos.

No les des comida y guarda gafas, botellas y bolsas, que pueden despertar su curiosidad. Desconfía de cualquier excursión que ofrezca fotos con monos en brazos o en el hombro: es justo la práctica contra la que trabaja este tipo de centros.

Antes de contratar un tour

Muchas agencias de Iquitos incluyen la isla en excursiones de medio día o de día completo por el río. Antes de pagar, pregunta si la entrada está incluida o se abona aparte al llegar, cuánto tiempo se pasa realmente en la isla y si el bote es compartido o privado.

Fíjate también en cómo se presenta la visita. Si la publicidad muestra a turistas con monos en brazos o dándoles de comer, no se trata de este centro, que prohíbe ese contacto. Un tour que respeta las normas de la isla es la mejor forma de que tu visita ayude al proyecto y no al revés.

Si tu interés es sobre todo la fauna, combina la isla con otras visitas del mismo río y deja el día libre de prisas. El calor húmedo de la Amazonía cansa más de lo que parece, y el regreso en lancha a media tarde se agradece con la luz suave sobre el agua.

Ropa para la selva y voluntariado

La organización pide pantalón largo y calzado cerrado, y recomienda repelente de mosquitos y protector solar. Añade agua, gorra y una bolsa impermeable para el móvil, porque en la lancha salpica y en la selva llueve sin aviso.

Si quieres implicarte más, la isla acepta voluntarios mayores de 18 años, por un mínimo de una semana, y que aguanten el calor y la humedad de la selva. La estancia incluye alojamiento y comida, con una tarifa que varía según la duración.

Fundada en 1997 por la familia Gil, la Isla de los Monos es un proyecto privado de conservación que rescata primates víctimas del tráfico de mascotas en la región de Iquitos para brindarles un entorno natural seguro donde vivir en semilibertad y formar nuevas tropas familiares.

Si te quedas más días en Iquitos, puedes seguir por Un reloj suizo en la torre de la Iglesia Matriz de Iquitos, Ayahuasca, cortezas y licores de la selva en el Pasaje Paquito o Laguna oscura, Playa Tunchi y paiches en Quistococha.

¿Se puede tocar o cargar a los monos?

No. La isla tiene una política estricta de no tocar a ningún mono, porque el objetivo es que vuelvan a la vida silvestre y el contacto con personas lo dificulta. Además, existe riesgo de contagio de enfermedades entre primates y humanos.

¿Cómo llego por mi cuenta desde Iquitos?

Según la web oficial, puedes tomar una lancha rápida desde el Puerto de Productores hasta Indiana y seguir en peque peque, o contratar un bote privado desde el puerto del Nanay.

¿Cuánto dura la visita?

El recorrido guiado por la isla dura aproximadamente una hora. Suma el trayecto en barco desde Iquitos, que varía según elijas transporte público o bote privado, y cuenta con media jornada para no ir con prisas.

¿Puedo hacer voluntariado?

Sí. La organización acepta voluntarios mayores de 18 años por un mínimo de una semana. Piden aguantar el calor y la humedad de la selva. La estancia incluye alojamiento y comida, con una tarifa escalonada según la duración.

Fuentes