Giles Gilbert Scott diseñó la Catedral Anglicana de Liverpool con 22 años
La Catedral Anglicana de Liverpool es el mayor edificio religioso de Gran Bretaña y la catedral más larga del mundo, con 189 metros. La diseñó Giles Gilbert Scott con 22 años. Según su web oficial, la visita suele ser gratuita, y su torre de 101 metros se sube con dos ascensores y 108 escalones.
Por Florencia · Publicado el 8 de septiembre de 2026
Desde casi cualquier punto de Liverpool se ve una mole de arenisca rojiza sobre una colina, al final de Hope Street. De cerca impresiona todavía más: un muro gigantesco, sin agujas góticas afiladas ni encajes de piedra, más fortaleza que iglesia. Es la Catedral Anglicana, el mayor edificio religioso de Gran Bretaña.
Lo sorprendente es que no es medieval. Se empezó en 1904 y se terminó en 1978, y su arquitecto ganó el concurso siendo un estudiante sin un solo edificio construido. Esa mezcla de gótico y siglo XX es lo que la hace distinta de cualquier catedral inglesa que hayas visto antes.
- Ubicación
- St James Mount, al extremo sur de Hope Street
- Cómo llegar
- Unos 30 minutos a pie desde Lime Street o autobuses 82 y 86
- Horario
- De 10:00 a 18:00 todos los días, según la web oficial
- Entrada
- Suele ser gratuita; la torre cuesta 6,50 libras según la tienda oficial
- Tiempo de visita
- Entre una hora y media y dos horas con la torre
- Accesibilidad
- Nave accesible; la torre no admite sillas de ruedas
Un concurso, 103 proyectos y un estudiante de 22 años
Entre 1901 y 1903 la diócesis convocó un concurso al que se presentaron 103 proyectos. Ganó Giles Gilbert Scott, de 22 años, que aún era aprendiz en un estudio y no había terminado ningún edificio. Venía, eso sí, de una familia de arquitectos de iglesias: su abuelo fue George Gilbert Scott.

La elección causó polémica cuando se supo que el joven era católico. El comité nombró al veterano George Frederick Bodley para supervisar el diseño y la obra, pero Bodley murió en 1907 y Scott quedó solo al frente.
Con los años Scott se haría famoso por obras muy distintas, como la central eléctrica de Battersea o la cabina telefónica roja británica. Pero Liverpool fue el proyecto de su vida: lo empezó con veintipocos años y siguió retocándolo hasta su muerte, cambiando torres, proporciones y detalles a medida que avanzaba la obra.
Setenta y cuatro años de obra
El rey Eduardo VII colocó la primera piedra en 1904. La primera parte en terminarse fue la capilla de Nuestra Señora, consagrada en 1910 por el obispo Chavasse. El cuerpo principal se consagró en 1924, en presencia del rey Jorge V y justo veinte años después de la primera piedra.
Las dos guerras mundiales frenaron la construcción, y Scott fue reformando su diseño durante décadas. Murió en 1960, antes de ver el final. La catedral se dio por terminada en 1978, con un oficio al que asistió la reina Isabel II. Scott está enterrado junto a la puerta oeste del templo que le ocupó toda la vida.
La piedra salió de la cantera de Woolton, en la propia ciudad. Por eso el edificio tiene ese tono rojizo tan reconocible, que cambia con la luz: casi marrón en los días grises, cálido y anaranjado al atardecer.
Un dato curioso para quien viaja con pasaporte británico: según la Wikipedia, la catedral aparece entre las ilustraciones de los pasaportes actuales del Reino Unido. Es una buena medida de hasta qué punto este edificio del siglo XX se ha convertido en un símbolo del país.
Recorrer la nave de oeste a este
Entra por la puerta oeste y fíjate antes en la escultura de bronce sobre ella: el Cristo que da la bienvenida, de Elisabeth Frink. Dentro, lo primero es la escala. Las cifras ayudan a entenderla: 189 metros de largo por fuera, el mayor templo de su tipo en el mundo.
Avanza despacio por el pasillo central y levanta la vista bajo la torre, donde el espacio se abre hacia arriba. Al fondo queda la zona del coro y el altar mayor. Después busca la capilla de Nuestra Señora, en un lateral: más pequeña, más ornamentada, y la parte más antigua del conjunto.
Las bóvedas explican la sensación de vértigo: según la Wikipedia, la de la nave alcanza 36,5 metros y la que queda bajo la torre, 53,3. Antes de irte, vuelve la vista hacia la fachada oeste para ver la gran vidriera del Benedicite, diseñada por Carl Edwards.
Arte del siglo XXI en un templo gótico
Uno de los detalles que más llaman la atención es un neón rosa de Tracey Emin, instalado en 2008 de forma permanente, con la frase «I felt you and I knew you loved me». Ver letras luminosas de una artista contemporánea en una catedral anglicana resume bien el carácter de este edificio.
Un órgano de 10.268 tubos y campanas a 67 metros
La catedral también se visita con los oídos. Su órgano, construido por Henry Willis & Sons, tiene 10.268 tubos y está considerado el mayor órgano de tubos del Reino Unido. Si coincides con un recital o un oficio de vísperas cantadas, el sonido llena por completo la nave.
En lo alto de la torre están las campanas Bartlett, que la Wikipedia describe como el juego de campanas de repique más alto y pesado del mundo, a 67 metros de altura. La campana mayor, la Great George, pesa 14,5 toneladas. Los horarios de la torre pueden cambiar en días de toque de campanas.
Subir a la torre Vestey
La subida a la torre es la parte de pago. Según la tienda oficial de la catedral, la entrada general cuesta 6,50 libras, con tarifas reducidas para estudiantes, mayores de 60 y niños de 5 a 16 años; los menores de 5 entran gratis. Se sube con dos ascensores seguidos y después 108 escalones.
Arriba estás a 101 metros sobre el suelo, con vistas sobre la ciudad, el río Mersey y, en días claros, mucho más allá. La torre no es accesible en silla de ruedas, pero abajo hay una pantalla que muestra las vistas. Lleva una chaqueta: arriba suele soplar el viento aunque abajo no se note.
Horarios, entrada y cómo llegar
Según su web oficial, la catedral abre todos los días de 10:00 a 18:00, con última entrada 15 minutos antes del cierre. La torre admite visitantes de 10:00 a 16:30 de lunes a sábado, y de 12:00 a 16:30 los domingos, con 16:30 como última entrada. Los oficios y los eventos pueden alterar estos horarios: confírmalos antes de ir.
No hace falta reservar y la visita suele ser gratuita, aunque se agradecen donativos y algunos conciertos tienen entrada. Hay tienda y un bistró, el Welsford. La web indica que está a unos treinta minutos a pie de las estaciones de Lime Street y Central, y que las líneas de autobús 82 y 86 paran cerca.
Hope Street y el cementerio a los pies de la catedral
Dedícale a la visita entre una hora y media y dos horas, con la torre incluida. Al salir, baja a St James's Gardens, el antiguo cementerio que se extiende junto a la catedral, en un nivel más bajo: desde allí se entiende la escala del edificio.
Después camina por Hope Street, la calle que une las dos catedrales de la ciudad. Al otro extremo espera la Catedral Metropolitana católica, moderna y circular, el contraste perfecto con la mole rojiza que acabas de dejar atrás.
Sigue conociendo Liverpool: la Catedral Metropolitana, St George's Hall y toda la guía de Liverpool.
¿Cuánto cuesta entrar en la Catedral Anglicana de Liverpool?
Según su web oficial, no hace falta reservar y la visita suele ser gratuita, aunque se agradecen donativos. Lo que se paga es la subida a la torre: 6,50 libras la entrada general en la tienda oficial, con descuentos para estudiantes, mayores de 60 y niños.
¿Hay que subir muchas escaleras para llegar a la torre?
No tantas como parece. Se suben dos ascensores seguidos y después 108 escalones hasta el mirador, a 101 metros sobre el suelo. La torre no es accesible en silla de ruedas, pero en la planta baja hay una pantalla con las vistas.
¿Es cierto que el arquitecto tenía 22 años?
Sí. Giles Gilbert Scott ganó en 1903 el concurso entre 103 proyectos con 22 años, cuando aún era aprendiz y no había terminado ningún edificio. Dirigió la obra durante décadas, murió en 1960 antes de verla acabada y está enterrado junto a la puerta oeste.
¿Qué otras visitas puedo combinar cerca?
St James's Gardens, el antiguo cementerio a los pies de la catedral, y Hope Street, que lleva hasta la Catedral Metropolitana católica, de arquitectura moderna. Todo se recorre a pie en un par de horas.





