La Catedral Metropolitana de Liverpool, cónica sobre la cripta de Lutyens
La Catedral Metropolitana de Cristo Rey es la catedral católica de Liverpool: un templo circular de hormigón y vidrio, obra de Frederick Gibberd, consagrado en 1967 sobre la cripta de un proyecto colosal de Edwin Lutyens que nunca se terminó. La entrada es libre y su linterna de vidrio de colores es una de las imágenes más reconocibles de la ciudad.
Por Florencia · Publicado el 8 de septiembre de 2026
Liverpool tiene, en cierto modo, tres catedrales católicas. La que se planeó en el siglo XIX y se quedó en una capilla. La que soñó Edwin Lutyens en los años treinta, con una cúpula mayor que la de San Pedro, y que se quedó en una cripta.
La tercera es la que se construyó por fin en los sesenta, encima de esa cripta: una tienda de campaña de hormigón coronada de vidrio.
Esa historia de proyectos fallidos explica por qué la catedral actual se parece tan poco a cualquier otra. Visitarla tiene dos partes: arriba, la luz de colores del templo circular; abajo, la penumbra de ladrillo de la cripta de Lutyens. Vale la pena ver las dos.
- Ubicación
- Mount Pleasant, Liverpool L3 5TQ
- Horario (web oficial)
- Todos los días, 7:30 a 18:00; confírmalo antes
- Entrada
- Libre, con donativo voluntario; la cripta tiene costo
- Cripta (web oficial)
- Lunes a sábado, 10:00 a 16:00
- Tiempo de visita
- Una hora con la cripta
- Accesibilidad
- Cripta sin escalones desde el aparcamiento, con ascensor
Tres proyectos para una sola catedral
El primer intento fue de Edward Welby Pugin en 1853. Solo se llegó a terminar una capilla dedicada a la Virgen, en 1856. Casi ochenta años después, la diócesis encargó a Edwin Lutyens un proyecto descomunal: su cúpula habría sido la más grande del mundo, con 51 metros de diámetro.
Las obras de Lutyens empezaron el 5 de junio de 1933 y se detuvieron en 1941, con la Segunda Guerra Mundial y unos costes que no paraban de crecer. La cripta se terminó en 1958. Antes, en 1953, Adrian Gilbert Scott había propuesto una versión reducida del diseño, pero también se rechazó.
En 1959 y 1960 se convocó un concurso para un diseño nuevo, más barato y rápido de levantar. Lo ganó Frederick Gibberd. Las obras empezaron en octubre de 1962 y la catedral se consagró el 14 de mayo de 1967, fiesta de Pentecostés, en menos de cinco años.
Un templo circular bajo una corona de vidrio
La planta es un círculo de unos 59 metros de diámetro, con el altar en el centro y los bancos alrededor. La estructura descansa sobre 16 cerchas de hormigón en forma de bumerán que, vistas desde fuera, dan a la catedral su silueta de tienda.
Esa forma le valió el apodo popular de Paddy's Wigwam, el tipi de Paddy, por la fuerte herencia irlandesa de la ciudad. El nombre nació con sorna y hoy se dice con cariño.
Encima del altar se eleva la linterna, la Corona de Vidrio, diseñada por John Piper y Patrick Reyntiens: unos 1.120 metros cuadrados de vidrio de colores. Desde dentro, la luz cae sobre el altar en azules, rojos y amarillos que cambian según la hora y las nubes. En un día soleado, el interior parece otro edificio.
Sobre el altar flota el baldaquino, un gran dosel suspendido de una estructura tubular ligera que parece no apoyarse en nada. Según la catedral, el rojo, el azul y el oro de la linterna representan la Trinidad, y la planta circular busca que los fieles se reúnan cerca del altar, como una sola comunidad.
Antes de entrar, levanta la vista hacia el campanario, que se alza unos 24 metros sobre las puertas principales. Sus cuatro campanas llevan el nombre de los evangelistas, y las puertas de bronce de William Mitchell los representan.
Las obras de arte que conviene buscar
El crucifijo de bronce de Elisabeth Frink sobre el altar mayor, con los brazos abiertos.
El retablo pintado por Ceri Richards en la capilla del Santísimo, descrito por la catedral como un fondo luminoso para la Eucaristía.
El Cristo resucitado de Arthur Dooley, en la misma capilla.
El mosaico de Pentecostés de George Mayer-Marton, hecho con la técnica antigua de Rávena, en la capilla de la Unidad.
Las capillas se reparten alrededor del círculo, así que la visita se hace girando despacio en torno al altar. Si coincides con una misa, siéntate al fondo y escucha: la acústica de un espacio redondo es muy distinta a la de una nave larga.
Bajar a la cripta de Lutyens
La cripta es lo único que existe de la catedral de Lutyens, y basta para imaginar su escala: bóvedas enormes, arcos macizos y mucho ladrillo. La propia catedral la presenta como la tercera catedral de Liverpool. Contrasta por completo con la ligereza del templo de arriba.
Dentro hay espacios de exposición sobre la historia del proyecto, capillas con pilas bautismales y vitrales, y el Tesoro, con cálices de plata, cruces procesionales y vestiduras bordadas usadas en grandes liturgias. En el Tesoro no se pueden hacer fotos.
Según la web oficial, la cripta abre de lunes a sábado de 10:00 a 16:00, con última entrada a las 15:30, y la entrada cuesta 5 libras por persona o 12 por familia. Tiene acceso sin escalones desde el aparcamiento de la catedral y ascensor. Ojo: el 14 de octubre de 2026 está cerrada al público. Confirma antes de ir.
Horarios, misas y visitas guiadas
Según la web oficial, la catedral abre todos los días de 7:30 a 18:00, con última entrada a las 17:45, y la entrada es libre, aunque se agradecen los donativos. Hay misas diarias, así que en algunos momentos ciertas zonas pueden estar reservadas al culto. La catedral ofrece también visitas guiadas; consulta su web para fechas y reservas.
En junio de 2025 el edificio pasó a la categoría Grade I, la máxima protección patrimonial en Inglaterra, por su diseño de posguerra y su colaboración con artistas. No siempre fue tan querido: en sus primeras décadas tuvo problemas de conservación que obligaron a hacer reparaciones importantes.
De catedral a catedral por Hope Street
La catedral está en Mount Pleasant, en lo alto del barrio universitario. Desde su escalinata arranca Hope Street, que baja hasta la catedral anglicana y recibió el premio Great Street de la Academy of Urbanism en 2013. Recorrerla de una catedral a otra es el paseo natural.
Por el camino pasas por la Philharmonic Hall, terminada en 1939; el teatro Everyman; el instituto de artes escénicas LIPA; el pub Philharmonic Dining Rooms, protegido como Grade II*; y A Case History, una escultura de John King de 1998 con maletas de hormigón apiladas en la acera. Mira las etiquetas: nombran a personas e instituciones de la ciudad.
Sigue conociendo Liverpool: la Catedral Anglicana, St George's Hall y toda la guía de Liverpool.
¿Por qué la llaman Paddy's Wigwam?
Por su forma de tienda cónica, sostenida por 16 cerchas de hormigón, y por la gran herencia católica irlandesa de Liverpool: Paddy es un apodo coloquial para un irlandés. Hoy se usa con cariño en la ciudad.
¿Se paga por entrar?
La catedral es de entrada libre, con donativos voluntarios. La cripta de Lutyens sí tiene entrada: según la web oficial, 5 libras por persona o 12 por familia, de lunes a sábado. Confirma precios y horarios antes de ir.
¿Qué queda del proyecto de Lutyens?
Solo la cripta, terminada en 1958. Las obras empezaron en 1933 y se detuvieron en 1941 por la guerra y los costes. Su cúpula habría medido 51 metros de diámetro, la mayor del mundo.
¿Cómo combino la visita con la catedral anglicana?
Baja por Hope Street, que une las dos catedrales. El paseo pasa por la Philharmonic Hall, el teatro Everyman y la escultura de maletas A Case History. Las dos visitas caben en una mañana.





