Boca de Tomatlán, donde el río llega al mar y salen las pangas
Boca de Tomatlán es un pintoresco pueblo de pescadores enclavado en una caleta donde el río Tomatlán se une al mar, a 16 kilómetros al sur de Puerto Vallarta. Es el gran centro náutico de partida de taxis acuáticos (pangas) y el inicio del célebre sendero costero de senderismo hacia playas vírgenes como Colomitos, Madagascar y Las Ánimas.
Por Natalia · Publicado el 10 de septiembre de 2026
- Ubicación
- Km 16 de la Carretera Federal 200, punto final de la red de autobuses urbanos del sur
- Sendero costero a Colomitos
- Ruta de senderismo de unos 1,5 a 2 km entre bosque tropical y acantilados marinos
- Transporte marítimo
- Salidas continuas de pangas hacia Colomitos, Las Ánimas, Quimixto y Yelapa
- Gastronomía local
- Marisquerías de ribera con pescado zarandeado, tacos de pulpo y micheladas frescas
La puerta de entrada al litoral salvaje de Cabo corrientes
Rodeado por empinadas colinas cubiertas de selva tropical donde anidan guacamayas verdes, Boca de Tomatlán es el último poblado costero comunicado por carretera hacia el sur.
En su pequeña ría convergen el río de agua dulce y el mar turquesa, creando un pintoresco paisaje donde reposan decenas de embarcaciones de fibra de vidrio y madera.
El pueblo conserva su ritmo de vida pausado y auténtico, con pasarelas peatonales que cruzan el río, casas de pescadores y restaurantes de ribera donde disfrutar de mariscos frescos mientras se observa el constante vaivén de lanchas.
El legendario trekking costero hacia Playa Colomitos y Las Ánimas
Para los amantes del ecoturismo y la caminata al aire libre, desde el margen sur de Boca de Tomatlán comienza uno de los senderos más populares de la zona: el sendero costero a Colomitos.
Tras una caminata de menos de una hora por senderos de tierra sombreados por la selva sobre acantilados rocosos, se arriba a Playa Colomitos, conocida como la playa más pequeña de México, con una franja mínima de arena dorada y aguas verde esmeralda hipertransparentes.
El sendero continúa hacia las caletas desiertas de Playa Madagascar y Playa La Troza hasta alcanzar la extensa bahía de Las Ánimas.
Taxis acuáticos tradicionales y caletas inaccesibles por carretera
Boca de Tomatlán es una pintoresca aldea de pescadores situada en la desembocadura del río Tomatlán en una abrigada ensenada de la bahía de Banderas.
Debido a la accidentada orografía costera de Cabo Corrientes, donde las montañas de la Sierra Madre caen abruptamente al mar, este enclave sirve como la principal terminal marítima para las tradicionales lanchas colectivas o pangas que comunican con playas remotas sin acceso carretero.
Desde su rústico muelle de madera zarpan a diario embarcaciones que transportan a locales y viajeros hacia caletas vírgenes como Las Ánimas, Quimixto, Majahuitas y Yelapa.
La travesía náutica bordea acantilados cubiertos de vegetación selvática, pequeñas cascadas estacionales y promontorios rocosos donde el oleaje del Pacífico bate con fuerza, ofreciendo vistas abiertas de la sierra costera.
Fauna de la desembocadura y avistamiento de aves marinas
El estuario donde el agua dulce del río se mezcla con la salinidad marina alberga un vibrante ecosistema de transición. En los márgenes arenosos del estero descansan garzas blancas, garzas morenas y martines pescadores que vigilan los cardúmenes de peces juveniles entre las raíces de la vegetación riparia.
En los islotes rocosos que custodian la entrada de la bahía es habitual contemplar bandadas de pelícanos pardos lanzándose en picado al mar y fragatas magníficas planeando con elegancia en las corrientes ascendentes.
Los pequeños restaurantes rústicos de la playa sirven ceviches frescos y zarandeados de pargo mientras los niños del pueblo juegan en el agua mansa del remanso y los pescadores remiendan sus redes al abrigo de las palmeras, en una estampa costera impregnada de calma tradicional.
Llevar dinero en efectivo en pesos mexicanos para abonar el pasaje de las pangas marítimas hacia las playas del sur.
Calzar sandalias de trekking o zapatillas de agua para subir y bajar de las lanchas directamente en la orilla de las playas.
Aprovechar la caminata matinal por el sendero costero antes de que apriete el calor del mediodía en la selva.
Una selva que cambia con las estaciones
El paisaje que rodea Boca de Tomatlán depende mucho de la época del año.
La vegetación de las colinas es una selva baja que se vuelve de un verde intenso en la temporada de lluvias, entre el verano y el comienzo del otoño, y se seca y se vuelve más parda en los meses secos. Visitarla en una u otra época ofrece dos imágenes casi opuestas del mismo lugar.
En la estación húmeda, los arroyos bajan con más fuerza y el río aumenta su caudal, mientras que en la seca el camino resulta más cómodo para caminar pero el paisaje es menos exuberante. Elige según lo que prefieras: sol y claridad, o frondosidad y humedad.
Ballenas en la bahía
Entre diciembre y marzo, la bahía de Banderas recibe a las ballenas jorobadas, que llegan desde aguas frías del norte para reproducirse y criar.
Desde las embarcaciones que salen de la zona es posible verlas saltar o soplar a lo lejos, y desde la costa a veces se distinguen sus chorros.
Si viajas en esas fechas, tenlo en cuenta como un extra para tu itinerario, y respeta siempre las normas de distancia que marcan los operadores locales.
Vida de pueblo pesquero
Más allá del trayecto hacia las playas, merece la pena mirar el pueblo. Observa las barcas de los pescadores, las redes secándose, los restaurantes sencillos junto al río y la rutina de quienes trabajan en el muelle.
Muchos locales viven del mar, y su ritmo es distinto al de la ciudad cercana.
Si te sientas a comer, pregunta qué pescado ha llegado ese día. Platos como el pescado zarandeado, asado a la brasa con salsas y especias, son habituales en la costa del Pacífico mexicano y permiten probar un sabor muy local. Lleva siempre contigo agua y protección solar, y date tiempo para caminar sin prisas.
Preguntas frecuentes sobre Boca de Tomatlán
¿Cómo llegar a Boca de Tomatlán desde Puerto Vallarta?
Tomando los autobuses urbanos naranjas en la Zona Romántica (calle Constitución esquina con Basilio Badillo), con trayectos cada 10 minutos (30 minutos de viaje).
¿Es difícil la caminata de Boca de Tomatlán a Colomitos?
Tiene dificultad moderada-baja con algunos tramos de escalones de piedra y raíces; se recomienda llevar calzado deportivo cerrado, agua para hidratarse y repelente.
¿Se puede regresar en lancha si uno no quiere caminar de vuelta?
Sí, en playas como Colomitos o Las Ánimas siempre hay pangas disponibles que te llevan de regreso al muelle de Boca de Tomatlán; conviene acordar el precio antes de subir.
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